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viernes, 28 de junio de 2013

Arrivederci, Carlo.

Tenía previsto realizar una entrada sobre Carlo Angelote, el supuesto nuevo técnico del Real Madrid. Si a estas alturas de la película, cuando ya se ha analizado sesudamente hasta la ridícula rueda de prensa que siguió a su presentación, todavía no la he hecho ha sido por el tiempo que me había tomado rastrear distintos blogs con el objetivo de acaparar información sobre quién es, qué ha ganado, cómo trabaja o como maneja los vestuarios el tío este de la ceja a lo Mr. Spock. Que he estado fusilando lo escrito por otros, es decir, usando internet para lo que lo usa la mayoría de la gente, que tampoco vamos a ir a hora de monjitas de clausura. Pero tras lo acontecido ayer noche, hora española, en Brasil, hablar de Angelote es tontería. Porque anoche, en la semifinal de la Copa Confederaciones entre Expaña e Italia, el ciclo del italiano como técnico del Real Madrid llegó a su fin. Hablar de altas y bajas, de estilo o de estrategia, de relación de Angelote con los medios o con los jugadores es baladí. Agua pasada no mueve molino. Para el caso podría ponerme a hablar de cómo enfrentará la próxima temporada José Mourinho la tensión en el vestuario merengue y el acoso al que le somete la prensa, porque el portugués es tan técnico del Madrí como lo es ya el italiano. O más, porque aquél lo ha sido tres años. Carlo no ha llegado ni a los tres días. 


El problema del Real Madrid se llama Íker Casillas. Éso no lo va a discutir nadie a estas alturas y dudo que Angelote no se haya dado cuenta. Durante la pasada temporada, el "águila de Móstoles" hizo una serie de partidos realmente deplorables que explican, en parte, que el Madrí hubiera dejado de pelear la liga antes de la décima jornada; aparte, faltó a su labor como capitán del equipo anteponiendo intereses personales a los de la entidad y creando una fractura en el vestuario al traicionar la lealtad que debe al técnico todo aquél que lleve el brazalete; y, sobre todo, vendió su alma a la prensa garrula que no tiene otro oficio que mangonear en el Real Madrid. Por la experiencia que vivimos con el Baúl de los Recuerdos (a.k.a. Raúl González Blanco), y por lo que dicta la propia lógica, cualquier mejora del Real Madrid pasa por la extirpación de ese cáncer que mejora lo que supuso el anterior capitán. El futuro del Madrí no se decidirá con los fichajes, o con si Zidane hace la esfinge en el palco o en el banquillo, ni siquiera con la renovación de Cristiano. El futuro del Real Madrid se decidía ayer, en la semifinal de la Copa esa para llenar las carteras de los de la FIFA. Todo lo que no fuera un fiasco de Casillas que nos costara el pase a la final sería malo para el Madrí. Era necesario que el supuesto guardameta realizara uno de los partidos a los que tanto nos tiene acostumbrados, con un par de cantazos que se tradujeran en sendos goles que nos supusieran el billete de vuelta a España. Tampoco era muy difícil. Sólo tenía que mantener el nivel que ha demostrado durante la pasada temporada. El rebaño de tribuletes que constituye un auténtico club de fans del Calvillas, con la salvedad de que, a diferencias de las Beliebers esa éstos cobran, tendría difícil defender una actuación que habría supuesto la eliminación de esa selección que tanto les flipa, al mismo tiempo que el bulto sospechoso con el número uno habría quedado en evidencia al demostrarse que Mourinho no tendría nada que ver en su lamentable estado de forma.



Pues no sólo no paso eso, lo único válido para el Madrid, sino que Casillas firmó un partido normalillo tirando a decente, con un par de intervenciones de esas que le han granjeado la fama de "santo", esto es, salir a la desesperada tapando el ángulo del atacante y rezando para que las leyes de la física dirigieran el esférico a su nariz antes que a cualquier espacio en torno a su silueta con el riesgo de acabar en las redes. Por lo demás, demostró el nivel mediocre que le ha caracterizado durante los últimos años, demostrando su incapacidad de atajar -es decir, de atrapar con las manos- los disparos a media o larga distancia. Y de los balones altos no hablamos porque los italianos no tuvieron su día en este aspecto. Pero el caso es que Casillas demostró un nivel superior al que se le vio la pasada temporada bajo los palos de la portería merengue. 

Es decir, que lejos de salir debilitado del partido de ayer, Casillas demostró sus poderes dejando claro a quienes tenían alguna reserva -yo, sin ir más lejos- que la mierda de actuaciones que firmó la pasada temporada fueron intencionadas, y que tenían como objetivo hacerle la cama al entrenador. Lo ve cualquiera, excepto los que no lo quieran ver. Éstos le harán la coral justificando su mejora en el hecho de que Mourinho era un dictador, que lo tenía estresado, que lo había hecho llorar o yo que sé. Todo un orfeón de descerebrados y cretinos interesados con la Sara Carbonero moviendo la batuta. Porque es lo que mejor sabe hacer y lo que la ha catapultado al éxito: manejar batutas. Pero la realidad es que este descomunal granuja ha enviado un mensaje claro: "si juego mal es porque me interesa y tenéis más posibilidades de montaros un trío con Jessica Alba y Scarlett Johansson que dejar de ver mi careto en el Madrí. Voy a hacer de mi capa un sayo y a ver quién es el guapo que me planta cara, porque tengo una cohorte de periodistas que no sólo van a hacer que parezca un accidente, sino que encima me van a presentar como la víctima".


Calvillas mejora, y con mucho, a Baúl. Al menos no se podía dudar del madridismo de éste. De hecho siempre sostuve que era su madridismo lo que explicaba que hiciera tanto daño al Madrid, que creía realmente que su titularidad era importante para el equipo, y que sus mangoneos eran buenos para el club. Casillas es un traidor. No sólo antepone sus intereses egoístas a los del equipo, sino que no se le caen los anillos a la hora de reunirse secretamente con aquellos que más nos vilipendian y humillan. Un tipo de "liderazgo" que, desgraciadamente, no desentona en la época de los Zapatero y sus Estatutos o de los Rajoy y sus excarcelaciones de etarras y que, por supuesto, es mucho más venenoso para la entidad que el asumido por Baúl. Carlo no se va a atrever con Calvillas, quien ejercerá de presidente, técnico y lo que le salga de las narices. Se sentará en el banquillo por eso de que alguien ha de sentarse, pero para poco más. Aquí quien cortará el bacalao será el maromo de la Carbonero, que luego servirá en el Txistu o el Di María a su cohorte de pelotilleros que lo tienen bien cogido por salva sea la parte. No culpo al italiano. Arrivederci Carlo, fue bonito mientras duró, pero ya me imaginaba que si Mou no había podido tú no tenías la mínima oportunidad.

domingo, 12 de mayo de 2013

El Madrí pierde la vigesimo segunda liga de la Putafar$a

Siempre he creído que el escaso éxito de "el vasco" Aguirre, actual técnico del R.C.D. Español, radica en la poca confianza de los directivos de turno para con el proyecto que el mexicano pretende desarrollar. La necesaria paciencia que requiere construir una plantilla con una idea de juego, requisito indispensable para consolidar un equipo (si lo sabremos nosotros, los madridistas) se hace más evidente en el caso de Aguirre. Si tenemos en cuenta que el fundamento del fútbol es "darle patadas a un balón", no podemos más que reconocer que los jugadores dirigidos por el míster euskaldun-azteca están entre los más fundamentados del balompié internacional. Lástima que al tercer año, cuando llegan a la parte de "a un balón", el técnico ya haya hecho las maletas, porque como aprehendieran esa fase con la misma solidez con la que demuestran haber aprehendido la primera, "darle", y la segunda, "patadas", seríamos testigos de la consolidación de una de las máquinas más precisas de jugar al fútbol que jamás vieran ojos humanos. Pero como decía, la poca paciencia de quiénes le contratan, o quizá una característica pachorra mexicana que le impida impartir su idea de fútbol con más velocidad, hacen que los proyectos de Aguirre se queden en equipos de los llamados "peleones", que es como antaño, cuando no existía la dictadura de lo políticamente correcto, se denominaba "once hijosputa repartiendo leña". 

El Español de hoy día no iba a ser la excepción, y como no podía ser de otra manera exhibió ante el Real Madrid un amplio abanico de patadas y marrullerías que, por lo pronto y a falta del parte de guerra oficial, nos deja sin Varanne para la final de Copa, un partido que de pintar bien para el Madrid ha pasado a tener un color más oscuro que Essien por mor de las bajas ocasionadas en los últimos partidos de una Liga que, además, no valían nada. A mí no me molesta que los equipos practiquen un juego excesivamente duro con el Madrid; a mí lo que me molesta es doble vara de medir que estos equipos "aguerridos" exhiben cuando su oponente es el Bardeputonas. La manada de lobos salvajes tórnase en un rebaño de ovejitas cuando el de enfrente luce una casaca azul y grana. Y no es ya una cuestión de simpatías personales, sino de dignidad profesional. No pido que aticen a Messi como atizan a Cristiano -allá ellos si dejan que extrañas simpatías determinen su manera de jugar-, sólo pido que no se aparten cuando el bluff hormonado paseé hasta su portería con el balón. Sólo eso. Y esto no es una opinión personal, sino algo que cualquiera puede ver en un partido del F.C. Bardeputonas y que puede deducirse del simple hecho de que quien es "pichichi" en España sea incapaz de marcar un solo gol en tres eliminatorias de Champions, seis partidos. O cinco, si excluimos la vuelta frente al Bayern, de la que decidió borrarse. Si hasta la defensa de un decrépito Milan es capaz de disolver al argentino, a qué estarán jugando la del Betis o el Zaragoza.

Canaletas registró una gran afluencia de aficionados culés en cuanto el colegiado pitó el final del partido en Cornellá. (Foto, agencia EFE)

El caso es que el empate obtenido por el Madrí en Cornellá convierte al Far$alona en campeón de Liga. Un excelente resumen de lo acontecido en la presente temporada el que el equipo del odio a España campeone sin haber jugado, tan sólo por demérito del Real Madrid y el laborioso trabajo realizado por los pupilos de Aguirre, quiénes sin duda aprovecharon los barridos que realizaban por el césped de Cornellá cuando un merengón avanzaba con el esférico controlado para recortar la hierba a la altura exigida por los culos. Quién ha visto y quién ve a esta entidad. Pero tampoco iban a ser ellos la excepción. Junto a la desidia/agresividad, según el rival que tocara, otra explicación de este vigésimo segundo título del Far$alona -para tí, culé, el de los dos patitos- hay que buscarla en los extraños arbitrajes acontecidos durante la presente temporada. Y es que Ángel María "que más quieres que te dé, Sandro" Villar no podía fallar. Esta liga estaba decidida desde hacía mucho, prácticamente desde la segunda jornada liguera, cuando el Far$a consiguió darle la vuelta a un partido que se había puesto cuesta arriba en Pamplona gracias a un gol de Alexis en fuera de juego y la expulsión del osasunista Puñal por protestar la inhibición del trío arbitral en esa jugada. Otros dos puntos cayeron a la jornada siguiente, cuando se anuló un gol legal al Valencia que habría igualado en único tanto conseguido por los culos. En total, cinco puntos regalados cuando sólo se habían jugado nueve, lo que debe ser un récord mundial. ¡Más del 50% de los puntos obtenidos por los culos eran ilegítimos! Si quieren ver más, incluidos los robos que sufrió el Madrí, pasen y vean:




Si a esto añadimos un Madrid confuso, con Dios sabe qué historias en el vestuario, vulnerable en los balones altos porque, como todos sabemos, los topos tienen problemas a partir de cierta altura, zarandeado por la mal llamada prensa amiga dedicada a dividir a la afición y sembrar de dudas el proyecto, que el Far$alona haya igualado en Ligas al Madrí de hace treinta años o así tiene fácil explicación. Cualquier observador neutral se preguntaría cómo era posible que un equipo incapaz de ganar uno sólo de los partidos de eliminatorias de Champions, el de la vuelta contra el Milan, y que recibió la mayor humillación de la historia de ese torneo al caer por un contundente 7-0 ante el Bayern, haya sido el primero en la Liga por encima del equipo que la temporada anterior había caído frente a ese mismo Bayern en la tanda de penaltis. Y sólo habría que mostrarle el arbitraje de algún que otro partido que se puso complicado para los culos, más las imágenes de muchos de los goles de Messi, al que sólo faltaba que la defensa pusiera sendas filas de topes dorados unidos por cintas coloradas, como las que ponen en la entrada de las discotecas de pitiminí, para que ni se perdiera ni nadie se cruzara en su camino.

Ángel María "que más quieres que te dé, Sandro" Villar accedió a la poltrona federativa en 1988. La "Quinta del Buitre" estaba en su apogeo y las palabras que el entonces presidente blanco Ramón Mendoza pronunció ante un grupo de periodistas sobre lo difícil que iba a ser para el Madrí ganar una Liga con el vasco dirigiendo el fútbol español sonaban, cuando menos, exageradas. El tiempo ha dado la razón al desaparecido presidente. Cuando el mayordomo de Laporta accedió al cargo, el Far$alona acumulaba diez Ligas, con él en el cargo ha sumado doce. Pese a que Villar se perpetua en el poder -algo que criticaba a sus predecesores cuando llegó como un soplo de aire fresco a finales de los 80- no suma todavía los 60 años que tardó el Bardeputonas en ganar sus primeras diez ligas (entre 1928 y 1988). Si alguien todavía no quiere creer en la influencia de Villar en el devenir del club independentista durante las últimas décadas, mi enhorabuena. Debe ser muy bonito creer en los unicornios y que es Papá Noel quien deja los regalos la noche del día 24 de diciembre.

El F.C. Barcelona, notablemente engordado desde que eligió a Villar para su cuidado y alimentación.
 Finalizada por haber alcanzado la excusa de los puntos una Liga que ya estaba asignada desde finales de agosto, al Madrí sólo le queda batirse en su estadio ante el Atlético de Madrid para proclamarse campeón de Copa del Rey. Bueno, eso y el otro partido que está jugando, el de conservar al actual técnico al frente del equipo. Porque si bien es cierto que Villar y sus secuaces de negro han sido no ya determinantes en la consecución de la liga dos-patitos para el culerío, sino sus auténticos protagonistas, no lo es menos que el Madrí ha sido incapaz de mantener la línea ascendente que, bajo la égida de Mourinho, le había llevado a ser el campeón más goleador en toda la historia de la Liga. Ése equipo histórico está ya finiquitado, no así el técnico. Mou debe continuar contra viento y marea so peligro de cometer los mismos errores que han permitido al equipo independentista, al de miles de aficionados aborregados y estúpidos allende del Ebro, capaces de vender su dignidad por absolutamente nada, campar a sus anchas por la misma piel de toro que desean destruir. Villar no tiene nada que ver, o no debería, en los más de veinte técnicos que han pasado por el banquillo merengue desde que el vasco asentó sus posaderas en la poltrona de la Federación.



El Madrí lleva en guerra desde hace mucho tiempo. La diferencia es que ahora tiene un general. Y ya saben lo que se dice: mejor un ejército de ovejas dirigido por un león, que uno de leones dirigido por una oveja. Al portugués se le podrá acusar de muchas cosas. Perfecto seguro que no es. Pero no de resistir la pertinaz influencia de la prensa en nuestro vestuario, algo que está pagando hasta en su vida personal. Difícil es imaginarse el banquillo del Real Madrid en manos de alguien más idóneo para el aficionado. Otra cosa es que éste no sepa lo que quiere. Da igual. La misión del presidente es darle al aficionado lo que necesita, y más de este presidente que, a día de hoy, no tiene rival para unas elecciones que están a la vuelta de la esquina. Como ya he dicho en otras ocasiones, la marcha de Mourinho sería un balón de oxígeno para una prensa que ahora mismo está muy tocada, apartadas sus garras del vestuario y con una caída en las ventas que creen poder evitar poniendo al títere de turno al frente del equipo para que hasta el utillero pueda contarles su vida y milagros. El ver peligrar su estatus explica el grado de desquiciamiento al que se ha elevado el periodismo deportivo nacional. Hace años era impensable que a un técnico se le tildara de "nazi" y "asesino", y a los seguidores madridistas de "fascistas", "terroristas" o "franquistas". Están quemando sus últimas naves. Si Florentino cede, si es incapaz de asestar el golpe de gracia al enemigo que ya se arrastra por el suelo, se convertirá en el peor presidente de la Historia del Real Madrid, al que introducirá en una espiral que le llevará treinta años al pasado. Si lo impensable se produce, si Florentino Pérez reniega de su deber y entrega la plaza al debilitado ejército que la asedia, sólo merecerá un nombre, el de traidor. Aún así, tengo fe en que el madridismo de bien es mayoritario y, como los patriotas de 1808, se lanzará al monte para plantar resistencia. Ahora, sería una putada bastante gorda tener que ir en ese plan después de haber estado a punto de finalizar este conflicto. Más que nada, por la cara de tontos con la que habría de batirse a partir de ese momento.


domingo, 3 de marzo de 2013

La Semana Trágica de(l) Barcelona

En una de sus primeras comparecencias al poco de llegar al banquillo del Real Madrid, José Mourinho hizo una reflexión llamativa tanto por poner de manifiesto el conocimiento que tenía del lugar al que venía a trabajar los siguientes años (muchos, espero), como por reflejar la capacidad del de Setúbal para diseccionar la realidad en detalles que a muchos pueden escapar por estar acostumbrados a ellos. Esto, añadido a una carencia de seguidismo de lo políticamente correcto a la hora de hacerlo público, delatan a un individuo bastante inteligente, pues inteligente no sólo es aquél capaz de fijarse en los detalles, sino también de transmitir sus conclusiones sin importar si éstas suponen o no un halago para el oyente. Básicamente, Mourinho venía a decir que el fútbol español tenía una particularidad frente al británico, italiano o portugués: mientras en estos países en los que había trabajado como entrenador el fútbol se vivía intensamente a partir del día del partido, para decaer una vez finalizado éste, en España nos tirábamos toda la semana, la siguiente y parte de la otra hablando de un encuentro de fútbol, dependiendo de lo determinante del encuentro y de la importancia de los rivales. Las jornadas que rodeaban al día del partido eran en no pocas ocasiones casi vividas con mayor intensidad por los aficionados que los noventa minutos del choque. Tenía razón, claro. La afición española que acude a los recintos deportivos de lo de darle patadas a un balón no se caracteriza por su pasión, y sin embargo el fútbol en sí mueve y agita pasiones en ocasiones rallando la demencia, y de lo que suceda en un partido puede estarse hablando durante semanas e incluso recuperarse años después.

El partido que se jugó el sábado a la hora de la siesta, el segundo clásico de la presente semana, se situó en las antípodas de lo que Mourinho había extraído como una muestra del carácter nacional español aplicado al deporte rey. Al menos en mi caso. Íbamos a enfrentarnos al gran rival y yo estaba como si tal cosa. En realidad, el ambiente era cualquier cosa menos intenso. Cierto es que la Liga ya parece decantada a favor de los culos por el sistema, por las oportunas expulsiones en Sevilla y Pamplona, por esos goles marcados por jugadores que partían dos metros en fuera de juego por mor de que el colegiado no había atinado, casualmente, a ver la posición antirreglamentaria, y por tantas otras cosas. Pero un Madrí-Far$a es un Madrí-Far$a, y este no lo parecía. El Madrid acudió al encuentro con la idea que manifestaría Ramos tras el mismo: "son tres puntos más". Y este es un gran triunfo de Mourinho. 

No hace tanto, el ambiente que se respiraba entre el madridismo no era negativo, muy negativo; era algo mucho peor que eso. La idea que flotaba en el ambiente es que el Far$a de Guardiola no es que hubiera construido un equipo bueno capaz de marcar una época, sino que había dado la vuelta a la tortilla. Se había producido un cambio de roles entre los dos grandes equipos del fútbol español. El Far$a del siglo XXI era el Real Madrid del siglo XX, y viceversa. La afición, desorientada, no sólo no encontraba soluciones en los medios de comunicación que tradicionalmente, y al menos en apariencia, habían marcado lo que debería ser la filosofía de la institución. Todo lo contrario, el quintacolumnismo antimadridista que pululaba ya por esos medios cuando Florentino accedió a la presidencia se había extendido como un cáncer tomando posesión de todo el cuerpo, de tal suerte que los susodichos se habían convertido en coriferos del nuevo régimen, traicionando y humillando a su hasta entonces amplio sector de seguidores merengue, a los que vendían a la dictadura nacional-Barcelonista para su sacrificio en el altar de lo políticamente correcto, de un patriotismo tan mal entendido que se transmutaba en un antivalor, y del pensamiento único . El Far$a era el más mejor de todos los tiempos, y el madridismo tenía que reconocerlo. No sólo aplaudiendo los triunfos de su rival según una infecta idea de "señorío", sino aceptando su superioridad mediante la asunción de la propaganda procedente de la esquina norte peninsular: su filosofía, su concepción de juego, sus valores, sus cuentos chinos eran dogma. Lejos de ejercer como periodistas, ajenos a la esencia de explicar y criticar los mensajes que de allí venían, los think-tanks nominalmente madridistas competían con los diarios deportivos catalanes en babosear a unos jugadores y un club que, encima, les insultaban y despreciaban. Con exceso de "pseudomadridistas" que sólo pensaban en su beneficio individual y una abundancia aún mayor de seguidores culés y atléticos en sus filas, aquellos diarios presentaban un déficit de tíos que se vistieran por los pies porque, digo yo, el que te llamen "cavernario" desde allí alguna reacción debía provocar en alguien que siquiera fuera un proyecto de hombre. No la hubo. Como babeantes imbéciles aceptaban que el club catalán les censurase, como masoquistas irredentos aguantaban los desplantes e insultos de jugadores y periodistas culés.



Si todo hubiera seguido como debía según el macabro plan que esta panda de miserables incapaces de hacer la "o" con un vaso de sidra tenían preparado para el Madrid, a la temporada de Pellegrini le habría seguido la de Wegner o cualquier otro membrillo con una grave tendencia a la masturbación, a tocarla y no meterla. Ahora llevaríamos tres o cuatro entrenadores que habrían vegetado en un club continuamente zarandeado por la prensa, la afición confundida por el machaqueo mensaje de "hay que jugar bien" (sea lo que sea eso) y una puerta giratoria en la entrada de los vestuarios para que fueran pasando los técnicos a un banquillo controlado por jugadores con mando en plaza, auténticos percebes dentro y fuera del terreno de juego pero muy apreciados por la prensa gracias a su habilidad para cantar y contar todo lo sucedido y por suceder. El Madrid del siglo XXI ya no sería la Far$a del siglo XX, sino el Atlético de cualquier época. Quizá algo más, un Benfica o un Milan que ganara alguna Liga de higos a brevas. El equivalente al Partido Campesino en la dictadura comunista polaca durante la Guerra Fría. Porque a esto es a lo que íbamos, a una dictadura polaca, pero de los polacos de aquí, que para no desentonar con su ideología nacionalista, vanguardista donde las halla, nos iba a retrotraer a la Edad Media, configurando una pirámide de vasallaje con los media rindiendo pleitesía a los culos a cambio de un plato de lentejas y poder aparecer en la foto, y asegurándose de que el Madrí también bailaba al mismo son.

Pero hete aquí que llegó Mourinho y el plan saltó por los aires. Porque estas cosas pasan. En una realidad alternativa el viernes habríamos estado excitadísimos por eso de enfrentarnos al megasuperequipo, como lo estaban los culos en los años ochenta, sin ir más lejos, cada vez que el Madrí visitaba el KK Nou. Reconoceríamos su superioridad, contra la que ni Cristo vestido de corto podría hacer nada, pero al menos salvaríamos la honrilla en recuerdo de tiempos mejores. Acabaríamos sacando pecho -o bramando contra el colegiado dependiendo del resultado- y nos sacudiríamos las migas del traje, como un hidalgo quevediano, mientras barruntábamos los cambios que habría que hacer para enderezar esta situación. Sin embargo, en vez de eso nos plantamos con medio equipo de suplentes y un chaval de la cantera que jugó los noventa minutos -algo que a la asquerosa prensa que tanto canterano pide ha pasado desapercibido- y con el convencimiento de que el partido importante, el fetén, era el del próximo martes contra los british. Y la afición aplaudiendo al técnico cuando era nombrado por los videomarcadores, consciente de que éste era, en efecto, un partido más. Sin trascendencia. Nada de "vamos a meterles una manita" ni tonterías parecidas que se oían no hace mucho. Ni una voz pidiendo a Cristiano Ronaldo o a Özill, ni una polémica porque Alonso estuviera cocinando gulas el día del "partido del siglo" de este mes de marzo. Nada. No sé si la prensa ha piado, porque no la sigo, pero en redes sociales, en blogs y foros, nadie se estaba llevando las manos a la cabeza precisamente. En las antípodas de ese Madrí en el que hubiera degenerado la entidad, gracias a Dios: un Madrí competitivo, con las ideas claras, que hace las cosas con la cabeza y no con las tripas. Que luego ganará o no, que pasará o no la eliminatoria frente al Manchester, pero que actuando de esta manera da más opciones a que las cosas sucedan de la manera que todos queremos que sucedan.


Y por si fuera poco, se ganó. Y se hizo además demostrando una superioridad frente a un Far$alona que venía con ganas de revancha por la eliminación copera y que, además, traía lo más parecido a su alineación de gala que las bajas y los canguelos de algunos, como Xavi Hernández, podían permitir. Cristiano, que salió ya entrada la segunda parte, tiró más veces a puerta que todo el conjunto azulgrana, que sólo dispuso la ocasión del gol y poco más. El "tiqui taca", que ya había sido herido de muerte en el esterculé del Nou Camp, fue definitivamente rematado, con los jugadores culos dándose pases a dos metros, tuya-mía en su propio campo, mientras el Madrid esperaba tranquilamente a que se acercaran para lanzarse a la yugular. Se consumaba la aniquilación iniciada hace dos temporadas, cuando Mourinho hizo perder al Far$a de Guardiola su primera final en ni se sabe cuanto tiempo, consumada cuando el Real Madrid se alzó con la Liga de los récords de goles y puntos y Pepita de San Pedor salió que perdía el rabo en busca de otros horizontes viendo la que se venía encima. Que es en lo que estamos ahora. El imperio culé de los mil años, el que iba ser en la historia del fútbol algo así como el nacimiento de Cristo en la Historia con mayúscula, se desintegraba como un azucarillo en aguardiente portuguesa. Ni pensar cómo estaría ahora la cosa si el Madrid, aparte de tener que vérselas con lo que Mourinho definió acertadamente como "no sólo un equipo, sino un discurso", no hubiera tenido que batallar con la recua de traidores apesebrados que copan los medios de comunicación, aparte de algún que otro regalito que la selección ha dejado en nuestro vestuario.

Como un terminator que hubiera sido enviado desde el futuro para reparar el error que llevó la Historia por un camino incorrecto, Mourinho, con sus Khediras antes que Kakas, ha dinamitado el cambio de roles que se venía anunciando con gran jolgorio por parte de los Relaño, Lama, Maroto y el de la moto. El equipo con etiqueta de invencible que debía evitar que los madridistas nos comiéramos en paz la tortilla francesa de la cena y nos fuéramos igualmente tranquilos a dormir ha quedado reducido a "ese equipo con el que toca el trámite antes del partido de verdad, pues sacamos el banquillo y si la cosa va bien en el descanso cogemos el avión a Manchester". Quizá nunca endosemos un 2-6 al hipócrita y mezquino Hernández, pero a mí se me hace más humillante que con un 0-3 el técnico madridista salga a decirle a sus jugadores que se acabó, que hay que evitar las tarjetas para la final, que estos ya son historias y que evitemos lesiones para la vuelta de la Champions. El ningunearles, que se dice, el "nosotros estamos en otra honda", el ir de sobrados. Y encima, con razón y con causa.



Claro que para viaje en el tiempo lo que se vivió después del choque. Sólo faltaba que la Marchante esa del Plus, al entrevistar al capitoste culé de turno, se viera las caras con Joan Gaspart. Volvían los ochenta y en "Futboleros" de Marça TV algunos parecían estar escuchando "Sufre, mamón". Ver a este rebaño llorando como niñas repipis porque el colegiado no quiso señalar penalti en lo que era un piscinazo de Adriano, en una jugada que el muy botarate desperdició en vez de haber seguido hacia portería para asistir a un Messi que estaba en boca de gol, no tiene precio. Ninguno. De hecho, yo lo he vivido la mayor parte de mi vida sin pagar ni un céntimo. Éste, junto con librar al madridismo de complejos estúpidos que la prensa intentaba insuflarles, actuando como Cristiano en el terreno de juego cuando realiza ese gesto de "tranquilos, que aquí estoy yo", es el otro gran triunfo de Mourinho. Rara vez se asiste a un trabajo bien hecho. Mourinho, que como tanta gente de su edad había visto al Madrid hegemónico dentro y fuera de Europa que representaban la Quinta del Buitre o el Madrí de los Roberto Carlos, Redondo, Raúl y cía, y que conocería la idiosincrasia y entidad de la institución, sabía que no venía aquí a hacer cabriolas con un equipo construido, sino a batirse en una guerra. Queremos ser lo que fuimos, tienes que vencer al mejor Barcelona de todos los tiempos. Y así ha sido. En vías de devolver las aguas a su cauce, el madridismo encara el futuro inmediato reencarnándose en lo que siempre ha caracterizado a ese club. Y el Barcelona, también. Que se jodan.

domingo, 3 de febrero de 2013

El que no se contenta es porque no quiere

Soporífero partido el jugado ayer por el Real Madrid en el estadio de "Los Cármenes", sito en la ciudad de la Al-hambra, esto es, Granada. Cuando digo "soporífero" no exagero, como bien podrán corroborar todas las personas que pasaron la noche del sábado viendo el partido, y como habrá podido comprobar cualquiera que haya leído la crónica en los muchos blogs que se dedican a ello. Así que no les aburriré con lo mismo. En lugar de eso, haré un análisis optimista retroactivo de los eventos acontecidos en la noche de autos para demostrar que las dos horas que nos tiramos perplejos delante del ordenador -espero que sean ya pocos los que pagan la minuta al trosko independentista de Roures o a los desestabilizadores de Canal Pus- con nuestros amigos rusos, rumanos, chinos e incluso árabes, no fueron en balde. Ardua labor, pero no hay nada que un madridista confeso no pueda lograr. 

Noche histórica. 
Anoche fuimos testigos de un hecho que tardará en repetirse. Hasta bien entrado el partido se nos había dicho que Cristiano Ronaldo era el único jugador que había marcado a todos los equipos de la Liga. Mentira. Había un equipo al que no había marcado: el Real Madrid. Suyo fue el gol que, a la postre, daría la victoria a los locales, producto de su intento de despejar un saque de córner que por mediación de la testa del luso penetro como una bala de cañón en la portería defendida por Diego López. Imparable, no podíamos esperar otra cosa de nuestro gitano favorito que alcanza así un récord absoluto al alcance de muy pocos. 

Madridismo inapelable. 
Quien permaneciera ante el aparato, cualquiera que fuese, que estuviera recogiendo la señal demostró ante el mundo, y ante sí mismo, que es un madridista de pro, y que el amor que profesa al equipo merengue es a prueba de bombas. Guardadlo en vuestra memoria para aquellos amigos que alardeen de madridismo exhibiendo su colección de camisetas y entradas. Seguro que ellos no se tragaron el tostonazo de ayer por muchas entradas al estadio de Glasgow que tengan. 

"¡Pero qué cojones es esto!, ¡Pero esto qué cojones es!"

Túiter, haciendo amigos.
Partidos como el de anoche potencian como ninguna otra cosa la importancia de las Nuevas Tecnologías en su apartado "redes sociales". Antes de internet, cuando los dinosaurios dominaban la Tierra y el IVA no pasaba del 12%, uno veía esos partidos en su casa y se le quedaba una cara de gilipollas que tardaba días en desaparecer. Ahora, gracias a Túiter, puede comprobar que no está solo, que hay una ingente cantidad de gilipollas haciendo la misma gilipollez. Hasta el último minuto, oigan. Como que alivia un poco. 

Pese a que la toma no es muy buena, no lo duden: es el gol que salió del saque de esquina, como demuestra la presencia de Sergio Ramos en las inmediaciones. En los partidos que ha estado sancionado no nos ha caído ni uno; ha sido volver y otra vez preferimos que nos piten penalti a córner.

Hundiendo sibilinamente la Liga.
Es lo que quiero pensar. Cuando escribo estas líneas, el Far$a acaba de empatar en Mestalla... gracias a un gol de penalti injusto. Si ya es grave que la competición esté más adulterada que los combates entre Hulk Hogan y el Último Guerrero, más lo es que los robos de los culos no despierten la misma indignación que una jugada dudosa en la que el colegiado decide a favor del Real Madrid. Mañana los majaras de Superdeporte no hablarán de eso, pero quizá sí saquen un informe especial sobre el fuera de juego que no era por 0,84 milímetros de Soldado en el Bernabéu, y que habría cambiado el sino de la eliminatoria al dar validez al disparo que acabó estrellando el balón en el larguero. O alguna gilipollez similar, con el capitán naranjero Albelda haciendo de Belén Esteban. Me alegra que el Madrid haga partidos como el de ayer. Es bueno porque denigra a una competición ya de por sí bastante denigrada. A ver quién cojones quiere ver un truño de torneo que da a luz partidos como el de ayer y en el que el defensor del título pierde partidos como quien pierde un paraguas mientras su máximo rival se escapa a chorrocientos puntos. La ruina de Mediapro y su gerifalte Roures -millonario comunista que hacía caja realizando documentales apologéticos de grupos terroristas- o del canal en que Lama y demás víboras vomitan su bilis, sólo puede ser una buena noticia. Nosotros a por Copa y Champions, y que le den aire a esta competición de chichinabo, incapaz de acercarse a la Premier por la corrupción imperante y por recaer los derechos televisivos en un comunista independentista que justifica el no intentar acceder a los mercados asiáticos para competir con el City, Manchester, Chelsea y cía. en que China fue una colonia inglesa. Como lo oyen.

Noche histórica (2)
Matemáticos, estadísticos y científicos de toda índole han asegurado que es imposible que un equipo gane, o que empate con un marcador superior al cero-cerista, sin haber tirado ni una sola vez a puerta. Mentira. El Granada ganó cumpliendo esa proposición. Del resto del partido sólo una vez pasó un disparo granadino cerca del palo derecho de la portería madridista, y gracias a que Diego López, siguiendo la tendencia de sus compañeros, dejó que saliera fuera porque ni él creía que fuera a ir entre los tres palos. Podría haberlo parado, pero eso significaría romper la dinámica de grupo imperante ayer, que basicamente consistía en no hacer lo que se espera que uno haga. Otra cosa que contar a nuestros nietos, como lo de Cristiano.

Cristiano viéndose afectado del mal que ayer atoró a nuestros muchachos: el enorme peso de sus genitales, y que les incapacitó para moverse por el terreno de juego como futbolistas, limitando su rendimiento.
Este año sí. 
Un error que estamos pagando caro ha sido el de la mala planificación de la temporada, sobre todo en el apartado de altas y bajas. Tanto si la culpa ha de recaer en el técnico como si no, lo cierto es que partidos como el de anoche, inolvidables en toda la extensión de la palabra, ayudarán a que esto no se repita. Cuando nos llegue desde el club la noticia de que Benzemá se va al Manchester o Higuaín hace las maletas para la Sampdoria, aquí nadie va a decir ni "pío", y si lo dice sólo habrá que mostrarle el partido de ayer lo que, para los que no lo vieron, sería amenaza suficiente no sólo para convencer a los "pipistas" o "bencemistas" más iracundo, sino a cualquiera para reconocer la autoría del magnicidio de Kennedy. Lo de ayer justifica que en junio sólo quede Mourinho, Cristiano, la puerta del vestuario y poco más. ¡Qué bueno encontrarse con las manos libres para llevar a cabo las altas y bajas que sean de rigor! 

Autogestionis interruptus. 
No se lo creía ni el que lo lanzó -fíjense que creo que fue Pipi Estrada, con eso lo digo todo- pero por si acaso, ayer se cerró el debate sobre la "autogestión" del equipo, con lo que la imagen del técnico se refuerza ante los tres o cuatro majaderos que hubieran sido capaces de tragarse esa melonada. Otra cosa buena del partido, como la de poner en evidencia los exabruptos de la prensa. Pero a estos les da igual. El caso es que no hay nada como una derrota para echar la culpa al técnico, y para ello te tienes que comer con patatas lo dicho un día antes sobre que los jugadores del Madrid se autodirigían, se autoseñalaban como suplentes o titulares, se autodiseñaban las tácticas y se autodecidían si concentrarse o no.

Una imagen vale más que mil palabras. Como la del portero este fue la tensión competitiva mostrada por el Madrí en Granada
Camino a la décima. 
Aunque creo en este tipo de cosas tanto como en contactar con mi bisabuela en una sesión de espiritismo, no podía dejar de mencionarlo. Tema recurrente en las columnas de Tomás Roncero, así como en las tertulias que entre plato y plato desarrolla en todas y cada una de las cenas de peñas madridistas a las que es invitando, la evolución liguera del Madrid recuerda a la de aquél equipo dirigido por Vicente del Bosque allá por los inicios del milenio, capaz de encajar en casa goleadas de escándalo frente a colosos continentales como el Mallorca o caer en Copa a pies del Toledo pero, sin embargo, acabar la temporada como campeón de Europa. Por tanto, no es descartable, e incluso es previsible, que Mou alce la décima este año. Naturalmente esto es una gilipollez como la copa de un pino, pero a la gente le hace ilusión. Pues ea, que no se diga. Total, es más científico que esas cuentas que se echaba Tomás Roncero anunciando qué trofeos iba a ganar el Madrid esa temporada a base de hacer cábalas con los números del año. Sí, señores, este equipo huele a décima. Apesta. Sólo nos hace falta mucha suerte, un copón de casualidad y una bestialidad de fortuna. 


domingo, 27 de enero de 2013

La verdad os hará libres

Los récords en el deporte están para romperlos y, en ocasiones, para pulverizarlos. Da igual lo que duren, tarde o temprano aparecerá un deportista, equipo o lo que sea que se lleve por delante el tope impuesto por quiénes le precedieron. Es inevitable. Las técnicas y las equipaciones evolucionan, al igual que la tecnología, cada día más necesaria en el deporte profesional. Las competiciones también cambian. Mayor número de equipos, más posibilidades de batir récords goleadores de antaño. El día que alcancemos algún límite, seguramente el de la prueba reina de los Juegos Olímpicos, la de los cien metros, ya se inventarán algo. Si el último récord que logre Bolt permanece imbatible durante diez años o así, estoy seguro que permitirían hasta un dopaje controlado o que a los corredores les metan un cohete por el culo. 

Que el récord de goles que alcanzó el Madrid de Benjamin Toshack allá por los ochenta iba a caer algún que otro día, al igual que el récord de goles en liga de Zarra o Hugo Sánchez, estaba más claro que el agua. Tanto como que aquél o aquellos que lograran la gesta iban a ser superados tarde o temprano. Es ley de vida. Lo que no es tan ley de vida es que récords que han permanecido inmutables durante décadas sean superados de un año a otro por distintos deportistas y distintos equipos. No me parece normal, digo, porque el fondo sigo siendo un idealista que cree que el ser humano es un ser racional, que además actúa como tal y que, por tanto, hay ciertas cosas que no pueden hacerse porque resultan demasiado evidentes hasta para el más idiota. Y en el fondo sigo creyendo que el natural de esta cosa otrora llamada España podía catalogarse dentro del amplio espectro que configura la "humanidad". Tonto de mí. 

El clásico que dijo eso de "En España no cabe un tonto más" se olvidó de los archipiélagos. Los dos. Y seguramente de algún que otro islote en el que la forma de vida superior son las cabras a falta de otra mejor. Sólo en un país donde la estulticia campe a sus anchas y sin freno podríamos asistir al espectáculo que nos están ofreciendo las autoridades deportivas de esto del fútbol a lo que, sin embargo, habrá que ir buscándole otro nombre. Porque lo de aquí es fútbol tanto como la lucha libre americana es boxeo. "Balompié español" me parece un buen nombre. Lo de "español" me parece prescindible por motivos obvios. "Pressing balompié" o "Balompié Catch" son nombres con mucho márqueting. ¿Que a qué viene esto? Pues viene por lo que viene ahora, si me perdonan la redundancia. 


En la Liga de la temporada 1950-51 el delantero del Aht. de Bilbao, Telmo Zarra, perforó la portería contraria en 38 ocasiones. Fíjense si ha llovido desde entonces, que todavía Elvis Presley no había empezado el instituto. Pues grabaría "Don't be Cruel" y muchos otros éxitos, rodaría más de 30 películas, se moriría. Mientras, los Beatles se juntarían y se separarían, a Lennon le mataron a tiros. El Punk nació y murió, como la Movida Madrileña. Todo eso tuvo que pasar, y mucho más, para que alguien se acercara a superar ése récord. Fue Hugo Sánchez en aquella memorable temporada en la que que el Madrid logró la friolera de 107 goles y el mexicano desperdició frente al Oviedo, si no me falla la memoria, un penalti en la última jornada que hubiera supuesto su trigésimo noveno gol de la temporada liguera. Tuvo que llegar un jugador portugués, de Madeira para más señas, para pulverizar ese récord... ¡más de 60 años después de que Zarra lo alcanzara! En efecto, fue Cristiano Ronaldo el primer año que estuvo bajo las órdenes de Mourinho. Ayer, como quien dice. 


En serio, ¿a nadie le parece extraño que el récord de Cristiano aguantara sólo UN AÑO? Como todo el mundo sabe, el siguiente récord de goles en liga cayó a manos de Messi. O a los pies. O a las manos de Messi y a los pies de una persona de estatura normal. Y como todos los de aquí pudimos ver, el "arreón" final para superar ese récord vino en el último tramo de la temporada, con la Liga ya decidida a favor del Madrid y por medio de una considerable cantidad de penaltis que le pitaron a favor al Far$alona. ¿Se imaginan que mañana aparece un atleta que supera un récord inmutable desde hacía más de medio siglo, y a los pocos meses aparece otro, y otro? ¿Es creíble? En condiciones normales, quiero decir. Porque a mí no me lo parece. Y me lo parece mucho menos después de haber visto cosas como las de hoy, y que no son la primera vez que pasa. Me refiero a que Cristiano meta dos y luego llegue Messi y meta tres; que Cristiano haga un hat-trick y llegue Messi y haga otro, o cuatro. Eso sí, jugando contra diez, uno en fuera de juego, otro de penalti injusto, etc. Es algo tan burdo, tan evidente, que me imagino a los presentadores de deportes de la BBC diciendo "Cristiano ha marcado un hat-trick en el partido de Liga jugado en el Bernabéu frente al Getafe. En el partido jugado a las ocho en el Nou Camp Messi le ha superado marcando cuatro... otra vez" con una sonrisa en la boca. Porque trato de recordar cuándo fue la última vez que si Cristiano logró varios goles, Messi no igualó o superó esa cantidad. Desde finales de la Liga pasada ha sido la constante. 


Pero es que ahí no queda la cosa. A este ritmo, el Far$alona superará el récord de goles y puntos logrado por el Real Madrid la pasada temporada, y que había superado al vigente desde finales de los años ochenta del pasado siglo, en poco menos de un año. El Far$alona, con los mismos jugadores de otros años, o incluso peores -Alexis no es Ibrahimovic- no logra pulverizar ese récord. Ahora, con el extraordinario refuerzo que supone un tal Yong, Song o Kong, con un Alexis que lleva 3 goles esta temporada y con un Villa al que se le ve menos con la camiseta del Far$a que a mí, lo conseguirá... un año después de que lo hubiera conseguido el Madrid, claro. 

Es todo tan evidente, tan burdo, que es un insulto a la inteligencia. No voy a ser tan ingenuo para creer que no se haya adulterado una competición en otras ocasiones, lo que ofende es el descaro y la estupidez de quiénes están llevando esto a cabo. ¿Qué ganan? La Liga se la va a llevar el Far$a por decreto, eso lo sabe todo el mundo. Pero ¿creen que es bueno para el negocio esta pantomima? ¿Creen que allende nuestras fronteras no les llama la atención? A la gente no les gusta que la tomen por tonta, eso seguro. Le doy vueltas una y otra vez y no acabo de verle el fondo al asunto. Eso es lo que más me descoloca. ¿Quieres mantenerte en la poltrona de la Federación? Pues regálales la Liga, pero ¿qué necesidad hay de hacerlo tan descarado? Lo mismo para la Copa del Rey. Regálasela a otro, coño. Que aunque los culos, como buenos nazionanístas catalanes, no se cansen de pedir, con la Liga puedes demostrarles que sí, que les podías dar más. Pero es que encima se la van a regalar, porque ésta -como Dios, Cristiano y Mourinho no quieran- también va a ir para ellos visto cómo anda el patio y cómo nos han dejado el equipo para el primer partido de semifinal. Y hay que ser muy idiota, o muy malvado, o las dos cosas a la vez, para llevar en volandas a la final a unos tíos que sabes que te van a crear problemas, que te van a pitar el himno, insultar al Jefe del Estado y montártelas de todos los colores. Sólo en la España de hoy, la de una casta política podrida y una población que ha renegado de los valores morales y éticos más básicos, puede concebirse que un organismo nacional manipule una competición para favorecer a quiénes odian a la nación. Corrupción y estupidez a partes iguales.

Así que rompo una vez más una lanza por José Mourinho y Cristiano Ronaldo. Que se nieguen a rendirse ante esta situación abyecta e ignominiosa los convierte en un ejemplo a seguir no sólo por los aficionados del Madrid, sino por cualquier persona de bien o que quiera serlo. ¡Con lo fácil que sería irse a otro país! Desde luego, a estos trabajo no les iba a falta, y muy bien pagado. A otro sitio donde les reconozcan su valía, no les estén haciendo la vida imposible sanguijuelas con plumilla y en el que pudieran enfrentar competiciones sin que el máximo mandatario fuera un déspota mandarín puesto ahí por su máximo rival y sostenido por quien alardea ser el "numero uno" de sus aficionados más ultras y criminales. Su negativa no sólo a rendirse contra un enemigo temible, por el poder adquirido en el despacho, sino al ambiente de mediocridad típico de las sociedades corrompidas hasta el tuétano, son un rayo de sol que se filtra a través de las sombrías nubes que se extienden hasta el horizonte y más allá, en estos aciagos días. Como me educaron en la fe, y ésta es una de las pocas cosas que nos va quedando, entre otros motivos porque Rajoy no puede aplicarle las subidas del IVA, creo con absoluta seguridad que llegará el día en que se les reconocerá lo que han hecho. Será cuando en este país haya gente tipo Ayn Rand para glosar la vida y obra de este tipo de personajes, y no mamarrachos y majaras de los que abundan por las redacciones de los panfletos. Así que va para largo. Quizás yo no viva para verlo, pero llegará. El bien siempre prevalece.

Hasta entonces iremos haciendo camino dándole por culo a los ídems el próximo miércoles.

miércoles, 16 de enero de 2013

Suena Míchel

Enero del 2013. Ante la nefasta temporada y peor juego del Sevilla C. de F, José Miguel González Martín del Campo, más conocido por Míchel, es cesado como técnico del equipo hispalense. La noticia es criticada por la prensa madrileña, defensora de la continuidad de un técnico siempre y cuando no se siente en el banquillo del Bernabéu. Pero las penas con pan son menos, y tras una cumbre celebrada en el "Mesón Txistu" los principales medios madrileños, que jamás han ocultado sus simpatías por el antiguo "8" madridista, ven en su liberación una oportunidad de oro para repetir lo de Schuster. En los meses siguientes arrecia aún más la campaña contra el entonces entrenador merengue, José Mourinho, mientras desde esos mismos medios se postula a Míchel como sustituto. Pese a que su bagaje es nulo tras haber dirigido al Getafe y al Sevilla, y haber alcanzado como único logro mencionable es el bajar de División al mejor Castilla de los últimos tiempos, Míchel se convierte en un asiduo de las tertulias de radios, en las que critica despiadadamente los fallos de Mourinho y ofrece sencillas soluciones al mediocre juego del combinado merengue al alcance de todos menos del cabezón portugués, al que el resto de la humanidad, para asombro de todos, sigue considerando un excelente técnico. No es raro el día, sino la hora en la que la voz somnolienta de Míchel no sale por los aparatos de radio o en la que su prominente mentón no amenaza invadir la sala de estar, como frente expedicionario de su igualmente vanguardista nariz, desde el receptor de televisión a la hora de la homilía de Los Manolos. La cosa llega a tal extremo que el Vaticano se plantea su beatificación ante las evidentes muestras del don de la ubicuidad de las que hace gala y que hasta hace poco se pensaba exclusiva de Dios. La candidatura, como no, es llevada ante el Papa por Santiago Segurola, también su máximo defensor para verle las posaderas sobre el banquillo madridista.

Marzo del 2013. "Suena Míchel" se ha convertido en el mantra de la prensa madrileña. "Download Míchel discography free" ocupa el primer puesto en la lista de lo más buscado en google por la cantidad de gente que desea escuchar a ese solista, grupo o lo que sea que tanto está sonando. Mientras, a Mourinho le caen por pares. La prensa le acusa de no hablar de fútbol y culpar a los árbitros, sobre todo después de haber caído en Champions tras jugar en Old Traffor con ocho desde el minuto siete. Las palabras de los capitanes no consiguen parar el maremoto que amenaza con expulsarle del banquillo. "Me ha dicho Xavi que hay que confiar en el entrenador" reconoce Casillas tras caer ante el Barcelona en la Copa del Rey en un partido en el que todos los dedos señalan al portugués como culpable de que Íker encajara cuatro goles habiendo recibido sólo un tiro a puerta, algo que desde entonces obsesiona a matemáticos y estadísticos con abundantes nóbeles en sus vitrinas. "Estamos todos en el mismo barco y hay arrimar el hombro a los remos" proclama Ramos pese a que sus desavenencias con el técnico son más que conocidas desde que el intolerante luso le prohibió acercarse a Londres tras el partido de vuelta jugado en Manchester para ver a Pilar Rubio.

Mayo del 2013. "Si el Madrí me llama, no tardaría en acudir". Son las primeras declaraciones de Míchel ofreciéndose a entrenar a un equipo desnortado. Las primeras de esa mañana, se entiende. Marca alterna sus portadas dedicadas al Barça con aquellas en las que aparece Míchel. "Albiol debe ser titular", "Claro que creo que hay pocos españoles" o "No se trabaja bastante bien la cantera; yo sí que la trabajé hasta el fondo" se suceden. El Marca recupera la sección "El diván de Olga Viza", que pasa a llamarse "Olga Viza analiza a Míchel" para, finalmente, titularse "Míchel, tumbado en su diván". El enfrentamiento del candidato al banquillo con el que ocupa el puesto es continuo. Las preguntas sobre las declaraciones de Míchel ocupan todas las ruedas de prensa de Mou en Valdebebas, que sólo por eso se lamenta por haber caído eliminado en Champions y no seguir haciendo ruedas de prensa en Europa poder atender a alguna pregunta del tipo "¿Jugará con Higuaín o Benzemá?". Segurola, Lama, Palomar y el resto no perdonan que el luso se niegue a hablar de fútbol, excepto en aquellas ocasiones en que Mou estalla: "¡Que me importa un carajo lo que diga Míchel! ¡Les voy a contar cómo va a jugar Marcelo!", que aprovechan para criticarle por hablar de fútbol para desviar la atención. Con el beneplácito de los diarios Marca y AS, las secciones de deportes de SER y COPE y los imprescindibles Manolos se funda la Plataforma para la Defensa del Señorío (PLADESEÑO) con intención de presentar una candidatura contra Florentino Pérez, al que ya se le nota muy tocado. Un empresario del sector de la hostelería, avalado por el grupo PRISA tras un monumental E.R.E., encabeza la alternativa "otro madridismo no es posible" que pide la vuelta a los valores mas rancios del merengonismo irredento. Si funcionaba con Bernabéu en los años cuarenta, ¿por qué no va a funcionar ahora? Tal vez porque ahora ya es el siglo XXI dicen por túiter aquellos que pronto son tachados como "almohades" por la prensa oficial.



Junio del 2013. Tras una interesante investigación del siempre fiable Diego Torres, en la que ha descubierto que la madre de Mourinho no sólo era adoptada, sino que además ejerció como prostituta en Londres a finales del XIX y sobrevivió al ataque de Jack "el destripador" ofreciéndole su cuerpo, y que vienen a sumarse a otros grandes artículos como "El hijo de Mou le mira el culo a sus compañeros de equipo; lo sé, los espío todos los días" o "La mujer de Mou es en realidad un hombre, y encima un hombre lobo", Mourinho decide tirar la toalla y anuncia que la próxima temporada entrenará al PSG. Sin duda, la decisión de Florentino Pérez de no presentarse a las elecciones, que hace pública en un escueto comunicado ("Soy millonario, un empresario de éxito. Esto no compensa. A la mierda") también ha pesado en la balanza. La prensa se le echa encima por abandonar al Madrid en tan mala situación. Palomar, en su conocida sección "Los lunes no me aguantan" acusa al ya ex entrenador merengue de maleducado, grosero e "incapaz de tratar a la gente con un mínimo de consideración", aparte de definirle como "cerdo asqueroso que se revuelca en un cenagal de pus pútrida" y "alcohólico a los mandos de un Ferrari corriendo en dirección contraria hacia una parada escolar de bus a la hora en la que acaban las clases", y se felicita por la inminente llegada de Míchel, que cuenta con el apoyo de gran parte de la afición tal y como demuestra la encuesta en la que un 92% pide la continuidad de Mourinho y que se publicó entre la sección de waterpolo y el sudoku.



Julio del 2013. Tras ganar las elecciones sin oposición, la PLADESEÑO presenta a Míchel como técnico del Real Madrid y cabeza visible de un nuevo proyecto. En su primera rueda de prensa no da pistas de sistema, altas o bajas ya que, según sus propias palabras, "todavía no ha quedado a comer con Segurola, Caridad y Relaño". Pero inmediatamente el nuevo proyecto se pone en marcha y nace un rejuvenecido Real Madrid. Di Stéfano, declarado simpatizante del mourinhismo, es depurado, y Sanchís pasa a ser presidente de Honor al alimón con Alfonso. Se anuncia una pretemporada "española", en la que se devolverá al Real Madrid a donde pertenece: al Teresa Herrera, para que la afición pueda extender esa simpática pancarta antimadridista de tan añejos y evocadores recuerdos; al Colombino, donde el pueblo pueda volcar sus frustraciones con el auténtico culpable de las mismas; o al Carranza, donde podrá conocer de primera mano el ánimo de la afición tras el cierre de los astilleros. L.A. Galaxy muestra su estupor por haberse roto el contrato firmado meses atrás, cuando Mou estaba preparando la pretemporada que según AS no estaba preparando. La reacción de la prensa es unánime: son yanquis, no entienden de fútbol, no se ha hecho la miel para la boca del cerdo, el Madrid tiene que recuperar sus esencias. Las crónicas de Manolo Lama siguiendo la pretemporada madridista abren los telediarios de Cuatro. "Y ahora me voy a comer un plato de lentejas con tocino. ¡Y pensar que podría estar comiendo un perrito caliente en Sunset Boulevard! Qué asco, con lo buenas que están las lentejas". Su boina se hace muy popular.


Agosto del 2013. Varios internacionales de la plantilla empiezan a mostrar discrepancias con el nuevo cuerpo técnico. Los cinco goles recibidos ante el Jaén hacen dudar a algunos de la capacidad del nuevo entrenador de porteros, José María Gutiérrez, "Guti", cuyas continuas visitas a las discotecas y el frecuente trato con los cancerberos de locales nocturnos le convierten, según él, en un experto en la materia. Pero entre los escépticos no se halla Íker, encantado de que su preparador aborrezca el gimnasio, al que dice no piensa entrar mientras no retiren todas esas máquinas raras, dejen más libre la pista, pongan una bola con espejos en el techo y más variedad de productos -y con más gradación- en la máquina de refrescos. La prensa calma a la exigua minoría del 89% que sigue sin ver claro que Míchel vaya a ser mejor que Mou. "Los proyectos son de largo recorrido y pequeños tropiezos como este 8-0 frente al Torpedo de Villafranca no deben afectar el ánima de los responsables, mucho menos del seguidor" dice el nuevo Director de Relaciones Públicas, Jorge Valdano, en una rueda de prensa de Tito Vilanova mientras le llenaba el vaso de agua. Se abren las primeras fisuras en el vestuario cuando los rumores de las bajas y los nuevos fichajes empiezan a correr. Cristiano es el primero en caer. Pese a proclamar su fidelidad para con el Madrid, al final acepta ser traspasado al PSG. Inmediatamente se ficha a Silva. Hay dinero no sólo para pagar el traspaso, sino también el sueldo del jugador (15 millones limpios más 8 para Hacienda) al menos durante los dos primeros años. La afición está extasiada... o eso dice Relaño. Benzemá es traspasado al Chelsea a cambio de Mata y Torres, y se realiza un importante esfuerzo para hacerse con los servicios de Cazorla. Se recupera al otrora denostado Pedro León. Falcao, que había firmado un precontrato a principios de año con el Madrid, se halla en paradero desconocido. A día de hoy todavía sigue sin tenerse noticias de él. A las 23 horas, 59 minutos y 16 segundos del día 31 de agosto el Madrid acaba de configurar la plantilla. Navas y Joaquín ocuparán las bandas del nuevo proyecto. Benat hará de Busquets y la manija del equipo será de un recuperado (o eso dice Míchel) Kaká. La inversión ha sido tremenda y los ingresos por los traspasos menor de lo esperado, pero qué importa la calidad del vino si la dicha es buena. Las pocas dudas que se manifiestan son rápidamente acalladas por las palabras de apoyo de Vicente del Bosque al nuevo técnico, respaldada por ilustres madridistas reconocidos por su defensa del señorío, como Xavi, Piqué o el propio Rosell.Octubre del 2013. Dos empates, una victoria y una derrota ante Betis, Getafe, Osasuna y Levante encienden las críticas de la prensa. Suena Benítez, en paro tras no haber conseguido clasificar al Chelsea para la Intertoto. "Sé cosas pero no puedo hablar" dice el técnico mientras debajo de un puente degusta las patatas con bacalao que acaba de pillar en un centro de cáritas, lo que a los ojos de Segurola le dispone, por su evidente humildad, como el primer candidato para el banquillo madridista, una posición que también disputa Juanma Lillo. Míchel parece superado por los acontecimientos. "Dirigir al Madrid no es como había pensado... ¿tan importante es ganar?" confiesa en una entrevista al diario AS realizada en un conocido -y caro- restaurante en la que Roncero, Relaño y Pedro Pablo San Martín entre otros tratan de ayudarle aconsejándole tácticas y jugadores para el once titular disponiendo aceitunas sobre el mantel. Pero es imposible: Relaño las deglute a medida que van abandonando el ficticio túnel de vestuarios.

 

Noviembre del 2013. Los medios de la Central Lechera celebran que la cosa haya mejorado. El Madrid sigue cayendo en picado en la clasificación liguera y ha sido eliminado a las primeras de cambio por el Zénit de Villarrobledos en la Copa del Rey, pero la información sobre el Madrid fluye de Valdebebas. En los mentideros se rumorea que hay auténticas tortas entre los jugadores para pasar chivatazos a los periodistas. Míchel y Valdano, en una tertulia en los deportes de la COPE, coinciden al alimón en que eso es algo bueno, ya que estrecha lazos entre la prensa y los jugadores, y el ambiente fluye menos enrarecido entre los creadores de la noticia-espectáculo y los constructores del opinamiento (en esto también coinciden, pero quien lo dice es Valdano, obviamente). Ambos se asombran de que la decisión de Míchel de poner a Ramos en el mediocentro para que sea el cerebro del equipo no haya cuajado. O quizá sí, porque el juego del Madrid es un desquiciamiento total. "Al menos no juegan al patadón como antes, ahora el balón circula con más fluidez por el centro del campo." dice Brotons. "Éso es un buen comienzo. Hay que esperar a que el proyecto se vaya consolidando", confirma Palomar.

Diciembre del 2013: La prensa, indignada, se queja de que el Madrid "no juega a nada". Excepto los días después de un partido, donde dedica páginas a poner sobre la mesa la evidente mejoría del equipo. Incluso la de Casillas. Denostado por el anterior técnico, ahora atrapa más balones. Lástima que sean los que penetran su portería, pero todo se andará. Cada cosa a su tiempo. Di María es traspasado al Manchester ante su mal estado de forma, no justificable en el hecho de haber jugado 14 minutos con Míchel desde que se inició la pretemporada. Es necesario reforzar el equipo y se decide la venta de Essien. Sus fichas son ocupadas por dos chicos de la cantera. El 28 de diciembre es presentado Adrián, el hijo del técnico, como gran refuerzo para el duro año que se aproxima. Resulta que la inocentada del AS era que los Beatles se iban a juntar de nuevo para dar un concierto en las ruinas de la Atlántida, recientemente descubiertas, y, efectivamente, Adrián es nuevo jugador blanco. Por primera vez en muchos años el once titular del Madrid está compuesto sólo por españoles a excepción de Kaká. Pero tampoco es que se haga notar mucho.

Marzo del 2014. Confirmando el buen ojo de Palomar allá por Halloween, el Madrid se consolida... como farolillo rojo. A la espera de la eliminatoria de Champions frente al PSG de Mourinho y Cristiano los diarios empiezan a filtrar posibles candidatos para entrenar al Madrid la próxima temporada: unos 23 por semana. Un técnico extremeño de Regional Preferente denuncia a los principales medios de "La central lechera" por ser el único técnico que no ha sonado como sustituto de Míchel, lo que achaca a que su tatarabuela era gitana y por tanto constituye un claro caso de discriminación por motivos de raza. El choque contra el equipo francés se salda con la derrota más abultada sufrida por el Madrid en campo propio en una ida de octavos de final de Champions. Mourinho se retira del campo como entró, aclamado por la afición local. A partir de ese momento proliferan en el estadio carteles pidiendo su vuelta que pueden verse en instagram. Los cánticos pidiendo el retorno del de Setúbal son audibles en las retransmisiones en ruso mediante sopcast. Curiosamente, en Canal + los cánticos siempre coinciden con una ataque de tos de Michael Robison mientras hace gárgaras. El mal estado del Madrid es justificado por la situación que dejó Mourinho. La impresión que a Silva le causó que no le fichara y a Pedro León su salida por la puerta de atrás durante el "mourinhato" explica, para Lama, el nulo juego de los dos puntales del equipo. La rueda de prensa de Mourinho tras aquél partido es antológica y no apta para menores. En youtube alcanza las 35 millones de visitas en dos días. Actualmente está en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, junto con "La diligencia" y "Qué bello es vivir".

Junio del 2014. "Por fin llegó la décima" titula el Marca; "La décima está aquí", brama la portada del AS. En ambas aparece Pedro León celebrando el gol más importante de la historia reciente del Real Madrid, el que supone la décima victoria consecutiva del combinado dirigido por Míchel y evita, in extremis, el descenso al pozo de la segunda división. "Sin Mourinho llegan las celebraciones al Bernabéu" resume el titular de Marca, que gracias al flujo de "exclusivas" desde el mismo vestuario ha conseguido mantener unas ventas mínimas y evitar el cierre. También han ayudado las continuas promociones de productos del Madrí, con las que el club ha conseguido dar salida a varios millones de camisetas de Joaquín, Beñat y Cazorla que, inexplicablemente, nadie compraba siendo como son jugadores españoles. El diario AS también ha conseguido mantenerse en los quioscos, aunque ahora sólo consta de ocho páginas. Sin embargo, sus ventas de 837 ejemplares diarios según el O.J.D. le mantienen a una prudente distancia de su competidor madrileño, con una media de 841. Ante la necesidad de reactivar las ventas, ambos medios deciden acudir a lo que siempre funciona.

Suena Benítez.

 

martes, 8 de enero de 2013

Currículum Vitae

A la atención del señor Alfredo Relaño, director del diario "AS". 

Mi muy estimado señor:

Dadas las apreturas de los tiempos que corren un dinero extra nunca viene mal, y he pensado en la posibilidad de trabajar como "freelance" en el medio que Ud. dirige como vía para aumentar los ingresos mensuales. Le adjunto la redacción de dos noticias acontecidas ayer para que vea que mi estilo es adaptable a la línea editorial de su periódico. En caso de publicación, cosa que no dudo, ya le enviaré mi número de cuenta para que efectúe el debido ingreso, o bien mi número de teléfono para acordar el día en que seré invitado al mesón Chistu para recibir el filetón como pago en especie.


Se entrega el Balón de Oro más limpio de la Historia. 

"gneee... eingggggnn.... toy contento...felis...nñsí"
Ayer en Zúrich el presidente de la UEFA, Michel Platini, padre del director en Europa de Qatar Sport, fue testigo de cómo Leo Messi, el principal jugador del equipo que publicita la Qatar Foundation, recibía la entrega del trofeo que acredita al mejor jugador del mundo en la que podemos afirmar sin duda fue la votación más limpia de todas las que se recuerdan. Prueba de ello es que el premiado fue el mismo futbolista que anunció Platini meses antes de que se llevaran a cabo las votaciones, por lo que no se produjo alteración o manipulación alguna en el resultado. La elección del Argentino mantiene la pureza del premio, en tanto en cuanto manifiesta que los criterios de elección permanecen imperturbables, independientes al nombre de los candidatos o al equipo en el que militen. Así, Cristiano Ronaldo, que en la anterior edición no fue galardonado pese a ser Bota de Oro por no haber ganado ningún título importante, tampoco lo fue en la presente pese a haber sido pieza fundamenta de un Real Madrid campeón de Liga tras pulverizar todos los récords, mientras que Messi, que la pasada temporada sólo había ganado la Copa del Rey logró alzarse con el premio gracias a haber sido Bota de Oro. Tranquiliza saber que el sistema de designación del galardonado se mantiene ajeno a cualquier intento de adulteración: siempre gana Messi haga lo que haga él o haga lo que haga cualquier otro. 

El evento no pudo ser más vistoso y espectacular. Destacó, como no, el galardonado, que acudió a la cita con un smoking rupturista que mezclaba el tradicional negro con lunares blancos a modo de caspa de cantante de grupo heavy de principios de los ochenta, y que hizo gala de la humildad que le caracteriza al calificarse "estúpido" en la rueda de prensa previa a la entrega del galardón ("Sería estúpido no considerar a Cristiano como un buen jugador, pero yo voté por Kun, Iniesta y Xabi"). Vicente del Bosque, cuyos tres meses en Turquía se estudian en las escuelas de entrenadores, se llevó el premio al mejor técnico de la pasada temporada por los siete partidos de la selección en la Eurocopa en una dura pugna con Pep Guardiola, quien desarrolló unas tácticas vanguardistas con las que obtuvo goleadas y títulos sin par durante los seis meses que estuvo tirado en el sofá de su loft de Nueva York jugando al FIFA 13. Un tal José Morito o algo así, que había ganado una liga menor sin mérito alguno, era el tercero en discordia pero sin nada que ofrecer frente a estos dos colosos de la estrategia balompédica. 

Mourinho, aparte de mentiroso, devuelve al Madrid a la edad de Piedra. 

Felón, frustrado, nazi, mezquino, manguta.
Después de una arriesgada investigación, en la que aviesos periodistas del diario madrileño "AS" pusieron en juego sus vidas colándose en el entrenamiento del equipo infantil B del Canillas con una cámara para filmar a los niños sin permiso de los padres, los émulos de Kappa y Pérez Reverte en sus años de corresponsal captaron al técnico madridista observando las evoluciones de su hijo, a la sazón guardameta de dicho equipo, y expusieron al madridismo la mentira de su técnico, quién justificó su ausencia en la entrega del Balón de Oro en el hecho de tener que preparar el partido de Copa frente al Celta que ha de tener lugar mañana en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, las imágenes captadas por Forjanes Woodward dejan en evidencia al entrenador luso, ya que el entrenamiento tuvo lugar al mismo tiempo que la entrega de los trofeos. A tenor de la exclusiva, podemos afirmar que la ausencia de Mou se debió única y exclusivamente a su resquemor al saber que no iba a ser premiado como mejor entrenador y el consecuente berrinche que le hizo decidirse por no aparecer en la gala, como personaje frustrado y mezquino que es. Otra explicación no es posible ya que:

  • En el caso de que, en efecto, hubiera estado trabajado en el partido frente al Celta, pongamos que hasta las seis o las siete de la tarde, Mourinho podía haber llegado justo a tiempo si hubiera utilizado los teleportadores que don Santiago Bernabéu adquirió de los estudios de la CBS tras la finalización de  la serie "Star Trek" en 1969. La falta de respeto continuada del portugués al tradicional señorío madridista, y a la personalidad que mejor lo representa, explican que Mourinho declinara el uso de tan innovador aparato del que tan buen uso hicieran el señor Spock y el capitán Kirk
  • En el caso de que no hubiera estado preparando el partido, lo cual es lo más probable ya que es un mentiroso patológico, el entrenamiento acabó a las 13:30, lo que dejaba tiempo de sobra para liar el macuto, irse a barajas, ponerse el smoking, aterrizar en Zúrich, pasar por la aduana, comerse un bocadillo que hubiera comprado en el aeropuerto mientras corría a por un taxi, llegar a la rueda de prensa previa al evento para que pudiéramos hacerle fotos con las solapas llenas de migajas y tocarle las narices con nuestras preguntas y luego pudiéramos sacar no menos de dos mil fotos de su careto al ver cómo el premiado era Del Bosque, cosa que todo el mundo sabía desde meses antes de las votaciones, como pasaba con el premio al mejor jugador. 
Lamentable, una vez más, el técnico portugués, que queda como el mentiroso frustrado que es. Y provocador, pues en lugar de quedarse en su casa echándose "la siesta del cabrón" (o "del burro", según la región que se trate) se fue a ver a su hijo, cuando sabe que a la mayoría de los periodistas eso les sacude muy adentro ya que ellos, los pocos que jugaban al fútbol quiero decir, no tuvieron la oportunidad de ver cómo su padre acudían a un entrenamiento... ni a un cumpleaños, ni a la fiesta de fin de curso, ni a recogerles a la salida del colegio, ni a nada. De hecho, es que no le vieron nunca. 

domingo, 16 de diciembre de 2012

Meana fuera del tiesto.

Como persona racional que soy, no creo en las casualidades. Pero en caso de haberlas dudo mucho que lo acontecido ayer al periodista Antón Meana sea creíble. En un país normal, la noticia en torno al Real Madrid que debía ocupar los diarios deportivos y generalistas de este domingo 16 de diciembre del 2012 sería el apoyo sin fisuras que el presidente de la entidad mostró a José Mourinho durante la entrega de medallas a los socios más veteranos:
Tenemos al mejor entrenador del mundo, que tiene la exigencia como norma de conducta. Ha tenido que soportar ataques y descalificaciones desproporcionados y algunos de ellos han afectado a la dignidad de la persona. Mourinho tiene mi reconocimiento, mi confianza en su trabajo y mi cariño
Eso y los "zascas" tamaño industrial al gremio de los Tribuletes deportivos, a quienes dejó claro que en el club mandan los socios y que no iba a consentir que agentes externos mangoneen:
"Éste es un club muy importante, el más importante, una marca universal arraigada en unos sentimientos. Es normal que haya gente que quiera influir en él, y si hemos llegado hasta aquí es porque nosotros dirigimos nuestro destino y nos sentimos orgullosos de serlo. Hay una línea infranqueable que no dejaréis traspasar a nadie [...] Me presenté a las elecciones para que el Madrid no dejara de ser de sus socios"

Como digo, hoy la principal noticia, la información más destacable del club de fútbol Real Madrid, dado que el partido de liga frente al Español se conocía desde hacía tiempo, era el reconocimiento por parte del presidente de que confía en el trabajo del entrenador y la negación implícita a todos los rumores sobre su posible dimisión y cese, así como la denuncia de la campaña de acoso y derribo, rayana en las vejaciones personales y difamaciones varias contra el susodicho, y el compromiso ante los socios de no permitir que el club dejara de estar gobernado por ellos. A veces se nos olvida que la inquina del ASco, la SERpiente y toda esa tramoya de los Diegos Torre, Lamas, Manolo de tal y Manolo de Pascual, esto es, del grupo PRISA contra Florentino Pérez, viene del hecho de que el actual mandatario merengue evitó el peligro, bien real a principios de siglo, de que el Real Madrid se convirtiera en sociedad anónima, lo que permitiría la entrada del conglomerado mediático-goebbelsiano fundado por Polanco en la entidad y su control de la misma. Personalmente, aparte del respaldo al técnico y la confirmación de que el Real Madrid es una democracia en la que aquél que lleva las riendas ha sido elegido mediante votación por el pueblo soberano, creo que los medios deberían añadir otra información: la ovación de los presentes, algunos con 60 años como socios del club, a José Mourinho, lo que pone en evidencia otra campaña de descrédito, esta vez dirigida contra todos aquellos que en las redes sociales, o allí donde pueden, ejercen de apasionados defensores de Mourinho y el Real Madrid, lo que a día de hoy son sinónimos, en una clara demostración de que no son adolescentes descerebrados ejerciendo de apredices de terrorismo, yihads y demás falacias pozoñosas vomitadas por el bandurrio periodístico.

Antón Meana, reconocido seguidor del Sporting de Gijón, en cuyo campo se inventó lo de "así gana el Madrid" como crítica a las supuestas ayudas arbitrales al equipo blanco es, sin duda, el periodista más apropiado para cubrir la información del... Real Madrid.
Ésa tendría que ser la noticia central del MARaCA o el ASco a día de hoy, de éso se tendría que estar hablando con mayor o menor profusión (poca, me temo yo) ahora mismo porque otra cosa no habría. Incluso la rueda de prensa vespertina de Mourinho fue bastante suave para lo que nos tiene acostumbrados el luso. El SAMUR no hizo acto de presencia  y la estación espacial no declaró haber visto en órbita la dentadura de algún periodista deportivo, como sí ha sucedido en otras ocasiones. Pero hete aquí que la casualidad quiso que pasara algo. Casualmente, otra vez con un plumilla como protagonista en vez de transmisor de la noticia, en este caso un tal Antón Meana. Según contó este fulano, del que hasta ahora mismo desconocía su existencia -lo cual no me convierte en su padre biológico aunque sospecho que podría ser un nexo común que tuviera con él- tras la rueda de prensa fue llevado a una habitación apartada en la que Louro, el entrenador de porteros, acompañado de José Mourinho, Luis Campo y otros dos trabajadores del club a los que también identifica, le pidió cuenta por las informaciones que daba. Acto seguido, Mou tomó la batuta y le puso de vuelta y media. Toda la secuencia, que duraría unos veinte minutos, se habría desarrollado en un ambiente parecido a los interrogatorios de la Gestapo allá por los "felices treinta" germanos aunque -esta vez sí que falló la casualidad- los numerosos periodistas presentes y armados con sus móviles de última generación no atinaran a darle al "rec" y grabar las voces que parece ser se oían a través de la puerta. El caso es que gracias a todo esto hoy el diario de Óscar Campillo (reconocido aficionado culé, según cuentan quiénes le conocen) puede contraponer en la portada el "Mou pierde los nervios" con lo de "insignia de oro a Mou", mientras que los de PRISA, a los que Florentino impidió convertir al Real Madrid en su "Gran Hermano" particular, no se cortan un pelo y pasan de contrapesos y coñas benditas: "Florentino apoya a Mou y éste le deja en evidencia". Sobre fondo rojo, no vaya a ser que alguien no lo vea. 



 La "información" de Meana, sin duda alumno aventajado de la escuela de Diego Torres de escritores cursis y fracasados por su exagerada imaginación, apesta a truño desde Lima. Nadie puede creerse que Mourinho o cualquier miembro de su staff técnico, después de haber aguantado todo lo que han aguantado desde que aterrizaron en España, decidieran hacerle "bulling" a este retaco gafapastas, y mucho menos precisamente ayer. Que ya es casualidad, vamos. Porque a mí lo de pillar a una de estas ratas, llevarla aparte y pedirle explicaciones, no me parece mal. Creo que así se resuelven las cosas de toda la vida. Pero el caso es que no coincide con la política que han llevado Mou y su gente. 

No lo creo, me parece una maniobra. Y si fuera cierto, no me parecería mal. Lo único que tenemos es la crónica, artículo, bodrio o como se quiera llamar a lo publicado en MarAca por el Meana éste, que supongo será lo mismo que ha largado en la emisora del mismo medio. Ni idea porque no la oigo ni por casualidad. Y de ese artículo se pueden extraer cosas muy interesantes que van más allá de lo que pretende narrar. Y digo "pretende" porque todavía no entiendo cómo Mou pudo usar "el marco de la puerta como si fuera un metro". La jamba, o sea, el lateral, sí, pero ¿todo el marco? En fin, vamos al meollo:

"Defendí mi información, ciñéndome a mis fuentes. A pesar de la insistencia de los allí presentes para revelar su identidad, no cedí a sus presiones. No obstante, les comuniqué que volvería a preguntarles, por si no estuviera en lo cierto, pero sigo confiando en lo que me han dicho."
Se refiere a la información que largó el zagal en radio MarAca, hipotética causante del incidente con Louro, según la cual algunos miembros de la plantilla verían a éste como un "espía" de Mourinho. Primero, considerar "espía" a alguien por pasarle información de los jugadores a su jefe, el técnico, me parece una auténtica chorrada. Eso, cuanto menos, es algo normal. Lo noticioso sería lo contrario, esto es, que Louro no informara a su superior de lo que sucede con los jugadores. Pero lo más interesante es lo de destaco en la cita: la forma en la que este tío -y todo el gremio, supongo- obtendrían sus informaciones. La comprobación de que su fuente no miente es... volver a preguntarle. He tenido que leerlo varias veces para darme cuenta que decía exactamente lo que había entendido. "Volvería a preguntarles" debe ser lo que esta chusma entiende por "contrastar". Es como un chiste.
 - Esta información es gravísima. Si metemos la pata nos puede caer una buena. ¿Ha contrastado sus fuentes.

- Claro, jefe. Contrasté lo que me dijo a la hora del desayuno con lo que me contó en el café de media mañana y repitió lo mismo.
- Oh, vaya. En fin, tanto da. Yo también mentí cuando dije que nos podía caer una buena; en realidad nunca nos pasa nada.
 Caso aparte lo de "no cedí a sus presiones". ¿Con qué te presionaron, alma de cántaro? ¿Con que no llegaría a tus manos el próximo pack de seis vasos con el escudo del Madrid o cualquier otra promoción que nuestro club tenga a bien regalarle a esos medios traidores? Porque lo de vetarte no se me pasa por la cabeza. Motivos para hacerlo contigo, y con el 90% de las ratas con bolígrafo, tienen y sobrados, y hasta ahora no se ha dado el caso.

"Eres antimadrista, antimourinhista y tus preguntas siempre van con intención negativa"
¿En serio se cree alguien que Mou utilizara el término "antimourinhista"? Porque no se lo he oído jamás. Pero bendito sea, porque eso permite a Meana establecer una relación entre el madridismo fiel, el que se posiciona frente a la prensa manipuladora, y el "mourinhismo". De la escuela de Diego Torres a la escuela de Goebbles. Ya saben, lo de simplificar al "enemigo" bajo una misma idea y esas cosas. Que bien que Mourinho soltara esa perla, ¿eh, Meana? Qué oportuno, que bien sacado.

Aún bajo esa tormenta de palos, Meana fue capaz de memorizar un un discurso de más de 200 palabras de Mou, que es el que intenta rematarle con la JAMBA de la puerta.

"Mi información no es un dato rebatible, es una impresión personal de un sector del vestuario y está contrastada desde el mismo momento en que me la cuentan."
 Es que me encanta. Y a vosotros también, no digáis que no: su información no es un "dato rebatible". Hasta donde yo sé, la información exige poder ser rebatida, en tanto en cuanto ha de basarse en hechos comprobables. Si no, no es información: es opinión. Pongamos que yo afirmo que Meana es un imbécil congénito. Eso es una opinión. Ahora, si yo expongo las notas que Meana sacó en el colegio y en la facultad, estoy proporcionando información de la que extraigo una conclusión que sí puede ser rebatida ("es que el profe de esa asignatura era un hueso; un tres no está nada mal, suspendió a casi todo el mundo", o así). Por supuesto, que esté contrastada desde el momento en que la cuentan es pura chufla. En este caso "contrastar" sería acudir al resto de miembros de la plantilla para que expresaran su opinión sobre el tema. Ya saben: moverse, trabajar, indagar... esas cosas que cansan y, por tanto, no abundan en la prensa española.

"Me insistió que desvelara la identidad de mi fuente, de la persona que me facilitó la información. Mi respuesta fue que él, precisamente él, no me podía pedir eso porque es "el rey de dar sin dar". Que siempre critica sin dar nombres, como acababa de hacer, sin ir más lejos, con Benzema. Los seis miembros del Real Madrid presentes en la charla se sorprendieron de que hubiera interpretado así una respuesta del entrenador en rueda de prensa, y les dije que era un sentimiento general, que casi todos los medios interpretamos lo mismo".
 Antes de ésta viene otra parte muy curiosa, ésa en la que entrecomilla una parrafada larguísima de Mourinho. Viendo el careto de Meana me puedo esperar cualquier cosa menos una memoria prodigiosa. Pero esto también es típico del periodismo deportivo. Recuerdo esa portada del AS sobre Huntelaar. "Quiero irme", "me arrepiento de haber venido" con unas comillas tan grandes como el logotipo del diario y luego, en el interior, lo de "gente cercana al jugador ha dicho que éste le comentó a su vecina que...". Volviendo al rey del "dar sin dar" -aunque en rueda de prensa reparte hostias como panes- llama la atención que a Meana le llame la atención cómo les llamó la atención a seis personas (¡seis!) la interpretación que los periodistas dieron a las palabras del propio Mourinho... incluido el propio emisor del mensaje. Si esto no es una prueba de que la prensa deportiva construye su propia realidad paralela, que venga Dios y lo vea. Ahora se entiende la caída en picado de ventas, pues si un medio de información desarrolla su labor de tal manera que acaba contándole al respetable algo distinto a lo éste interpreta, es que ya no vale ni para ponerlo en la base de la jaula del periquito.

De todo lo publicado por este prenda, ésa es la parte que más me hace dudar de la falsedad de toda esa conversación, por lo real suena. Es como si dijera. "fíjense que canalla los portugueses estos que se asombraban de que entendiéramos que era de día cuando estaba claro que era de noche, tal y como ustedes pudieron comprobar bajo la nítida luz del sol que todo lo iluminaba en aquél momento". Es tan estúpido, tan revelador de cómo funciona esta prensa, tan evidente, que no me creo que lo escribiera si no fuera cierto.