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viernes, 1 de agosto de 2014

Si no sabe salir ni en los córners, ¿cómo va a salir del Real Madrid?

No entiendo cómo puede haber gente que no sea seguidora del conjunto merengue, cuando es una de las cosas que le da más picante a la vida. Vivir permanentemente en una montaña rusa de emociones. Baste como ejemplo lo sucedido en Lisboa hace poco más de dos meses, cuando en unos minutos pasamos de la desazón más profunda al alborozo más absoluto al premiar el cabezazo de Ramos, en el minuto 93 del partido, la fe de todos aquellos que creíamos que la final no estaba perdida. El subidón fue considerable, sobre todo por las condiciones en las que el Patético de Madrí había tomado ventaja en el marcador. Si el segundo equipo de la capital se hubiera llevado la Copa de Europa, lo habría hecho con el dudoso honor de no haber tirado ni una sola vez a puerta porque, como todos recordaremos, el tanto fue un regalo, como lo han sido tantos goles, de ese espantapájaros al que algunos llaman "portero" y al que todos llamamos Íker Casillas o cosas peores.


Aparte de por el gol de Ramos y el cómo lo celebré, siempre recordaré aquella final por las llamadas de atención que recibí de ciertas féminas que nos acompañaban a los reunidos en para tan magno evento -"por favor, que hay niños delante"- debido a las lindezas que dediqué a nuestro Capitán Tan y a su señora todo el tiempo que medió entre el gol de Godín -físicamente imposible en caso de que bajo los tres palos hubiera algo remotamente parecido a un guardameta- y el de Sergio Ramos. A veces, ser seguidor madridista es muy, pero que muy difícil. Serlo el día siguiente a perder una final, y encima de Champions, y por si fuera poco ante el rival capitalino, sería realmente jodido, pero soportable hasta cierto punto. Ahora, perder de esa manera por culpa única y exclusivamente del estorbo que ofende el recuerdo de tantos que llevaron el brazalete de capitán con más dignidad -cosa nada difícil: con jugar al fútbol, no digo bien, tan sólo con jugar, ya habrían ostentado la capitanía con más solero que el Águila Calva de Móstoles- habría sido la mayor prueba a la que esta generación de madridistas, y posiblemente cualquiera, se hubiera enfrentado jamás: no ganar la añorada décima por culpa de un fulano que está donde está gracias a la presión de su guardia pretoriana mediática, que para mayor retranca es antimadridista y mayoritariamente aficionada del Patético de Madrid. Se imaginaba uno cómo sería vivir en el día después, con esa tribu de sinvergüenzas  mediáticos descojonándose del madridismo, partiéndose la caja al rememorar cómo consiguieron poner de titular en Champions a un chivato del vestuario, que está más acabado que el charlestón, y ser así de partícipes de la primera "orejona" de su Pateti. Para que la jugada hubiera sido más redonda la tendría que haberla pintado Giotto con un compás.

Pues yo sigo sin verle el atractivo a Lady MacBeth por ningún lado

En esas estábamos, como digo, poniéndole las orejas coloradas a los presentes, chiquillos y adultos. De Sara Carbonero dije cosas muy gordas, aunque no recuerdo bien cuáles. Algo relacionado con su afición al Patético de Madrí con mucha "zorra" intercalada. Pero de lo que sí me acuerdo es de repetir como un mantra que, aunque perdiéramos la final, al menos tendríamos un trofeo: la cabeza de Íker Casillas, porque de esa no le salvaba nadie. Y creía, y seguí creyendo hasta ayer mismo, que el darle la vuelta al resultado "in extremis" no cambiaría lo sucedido hasta aquél feliz minuto noventa y tres, que no fue otra cosa que el estar a punto de perder la final de Champions por culpa de nuestro portero. Porque está acabado y es muy malo. Y que el Madrí debía dar ya una solución al tema y no recrearse en la suerte. Muchos éramos los que veníamos advirtiendo que las aleluyas de Casillas nos podían costar un título, que malo era ver cómo el Madrí perdía puntos por culpa de las cantadas de este malandrín, pero nada en comparación a la posibilidad de que un fallo suyo en un partido importante mandara al garete todo el trabajo de la temporada. Que esto no sucediera de puro milagro aquella noche en Lisboa no significa que no vaya a suceder en el futuro. Es más, nos anuncia que sucederá. Entonces será el llanto y el crujir de dientes, pero para poco nos va a servir.

Lo acontecido en el mundial, en el que Casillas encajó siete goles en dos partidos, algunos por responsabilidad única y exclusivamente suya porque, repito, es un guardameta nefasto, vino a reforzar mi esperanza en que los ciegos recuperaran la visión, porque la decrepitud del otrora ídolo era tan evidente que ni los más fanáticos defensores del maromo de la Carbonero podrían defender ya la permanencia en el club, y no digamos ya la titularidad, de esa máquina de encajar goles y perder partidos. Ocho goles recibidos, ¡ocho!, en tres partidos de alta competición eran prueba sobrada. Lo de ir con estadísticas en la mano demostrando que Casillas encaja un gol cada dos o tres disparos a puerta ya no sería necesario. Cualquiera que no tuviera una lesión cerebral vería que el Real Madrid no puede dar cobijo a un jugador así so pena de llevarse un día la que quiso Dios que no nos lleváramos en Lisboa. La protección mediática de la que goza este sinvergüenza quedaría anulada ante la cruda realidad. A este, pensaba yo, ya no le salva nadie.

Que no se diga jamás que MarÇa no dedicó una portada a Diego López. Y ya que estamos, aprovechamos para ponerle la cruz a Arbeloa.
Y, sin embargo, cuando el mes de agosto, en el que nos jugamos dos títulos y empezamos la liga, inicia su andadura, la noticia es que Diego López, portero por el que Angelote se había decantado en su primer año como técnico madridista, tendrá que buscarse equipo tras haberle comunicado el club que Casillas sería el titular en todas las competiciones, lo que sumado a la más que probable llegada de Keylor Navas situarían al gallego como tercer portero del equipo, con pocas posibilidades de jugar y ni siquiera de ir convocado. Diego, normal, ha decidido abandonar concentración y club para centrarse en la búsqueda de un nuevo equipo y también un nuevo hogar para su familia. Suenan Nápoles y Mónaco, e incluso el Chelsea. Le deseo toda la suerte del mundo, porque nosotros no vamos a tener ninguna. Se gastó toda en Lisboa. Tampoco es que nos la merezcamos. 

Corría el año 2006 y ya pasaban cosas como estas. No aprendemos (vía @Sergio_RMCF)

Porque quien sacrifica a un profesional por el caradura de Íker Casillas, no merece suerte alguna. La realidad es que los responsables del club habían decidido, como haría cualquier persona medianamente normal, darle puerta al mostoleño y a su novia la extraterrestre y buscar un portero que cubriera la portería del conjunto blanco con un mínimo de garantías. De esos los hay a patadas. Casillas, como he dicho un montón de veces, debe estar entre los tres peores porteros de la Liga. Bueno, es que lo está, lo que no me atrevo a decir es en qué posición. Si Casillas fuera una décima parte de lo merengón que sus groupies de tuíter, el sector irreductible de los piperos y la quintacolumna atlética de la prensa supuestamente madridista dicen que es, habría llegado a un acuerdo amistoso con el club para buscarse la vida por otros lares donde quizá, vete tu a saber, podría recuperar la ilusión y algo de la chispa que le caracterizaba antaño. En vez de eso este paladín del madridismo mal entendido puso sobre la mesa unas condiciones inaceptables para el club. Las Ikerbeliebers siempre están sacando eso de "lo que Casillas le ha dado al club". Pues todo lo que haya podido darle iba a quedar en agua de borrajas comparado con lo que éste pájaro quería que el club le diera a él, nada más y nada menos que 27 millones de euros de indemnización más la carta de libertad, es decir, que el Madrid no cobrara ni un "muchas gracias" por su aterrizaje en otro club. Vaya con el madridismo del susodicho, qué ejemplo a seguir para la parroquia blanca el del granuja este. Pero esto sería lo de menos, porque los tontos no abundan fuera tanto como allende nuestras fronteras y los periodistas no distorsionan la realidad por vete tú a saber qué oscuros intereses. Vamos, que a la vedette alopécica  no la quería nadie, al menos pagándole la ficha que tiene en el Real Madrid. Sólo Arsenal y Mónaco, el primero sin mucho convencimiento y el segundo tras haberse quedado colgado de la brocha con el asunto de Valdés, mostraron cierto interés. Pero ni británicos ni franceses son idiotas, o al menos no tanto como muchos madridistas. Saben que Casillas es malo, muy malo, y el impacto mediático que todavía mantiene el jugador no compensaría la morterada que este madridista de baratillo recibe religiosamente del Real Madrid por mantener la fidelidad a sus colores.

Típica postura de Íker en los días de entrenamiento voluntario.

A unas condiciones inaceptables para el club al que tanto dice querer, a la realidad de que ningún equipo está interesado en él, y menos con una ficha tan elevada, se suma otro factor: el apoyo mediático. Casillas es el ojito derecho de la prensa deportiva, tan madridista ella. La virulencia de la campaña contra López que hemos soportado durante la pasada temporada, ya de por sí agresiva y burda, se ha acrecentado estos últimos días. El mayor ejemplo ha sido esa portada del AS en la que se ofrecía el once titular que habrían votado los aficionados merengones, con Casillas bajo los palos cuando la realidad es que el que más votos había recibido en esa posición era Keylor Navas... ¡que ni siquiera estaba fichado! Dirán algunos que tampoco es una manipulación, que no se puede poner ahí al que todavía no ha firmado contrato. Es que precisamente ésa es la manipulación, poner a Navas para dividir el voto de los que no querían a Casillas, que entre los recibidos por éste y por Diego López suman mayoría. El madridismo no quiere a Íker como titular y, sin embargo, así aparece en la portada del diario dirigido por Relaño. Nada nuevo bajo el sol si tenemos en cuenta que en él colabora la mega-groupie Colino y la política seguida por susodicho medio de perjudicar al Real Madrid. Si estos son capaces de llegar a tales extremos de infamia estadística para colocar ahí a su Íker es que éste es perjudicial para el club blanco. 




Los de  la acera de enfrente no les van a la zaga. Hoy, sin ir más lejos, supongo que para contrarrestar la oleada de justa indignación que la marcha de un profesional como Diego López y la permanencia del quiste mostoleño, auténtico cáncer dentro pero, sobre todo, fuera del terreno de juego, ha de provocar en el madridismo de bien, el diario Marca ofrece un análisis psicológico del rostro de Íker Casillas en el que, faltaría más, todas las conclusiones son buenas aunque choquen frontalmente con las pruebas empíricas. Pero, ¿a quién vamos a creer más? ¿A nuestros ojos o a la sapiencia de este experto en las jetas? Casillas, según el experto doctor Julián Gabarre, tiene una seguridad en sí mismo "bastante alta" (claro, por eso cuando las pasadas temporadas vio que Diego López le disputaba la titularidad el tío se planteó irse del Madrí), el dinero no es "lo más importante para él" (cosa sabida por todos, de ahí que le haya pedido al club hasta el último céntimo de su contrato para poder librarnos de él), posé una "gran agilidad en la percepción de lo que viene" (a no ser que sea un balón, aclaro) y goza de "excelentes reflejos y una notable capacidad de concentración" (habilidades que supongo debe demostrar respectivamente a su mujer cuando tiene que buscar una excusa de por qué no ha lavado la vajilla y a su retoño cuando juegan al ajedrez, porque otra cosa no me explico). Y esto es sólo el entrante de lo que nos espera esta temporada una vez eliminado el factor Diego López. Ya nos podemos ir preparando.

Si lo de la Yihad raulista nos parecía tremendo, la casillista nos va a poner los pelos de punta.
Exhalando madridismo y savoir-faire por los cuatro costados. (vía @Joseejimenez7)

A mí no me gusta que el Madrid pierda ni a las tabas. Pero puesto en el dilema de un mal y un mal mayor no tengo más remedio que elegir el primero ahora que estamos a tiempo. Ilusiona mucho ganar la Supercopa de Europa, pero si es a riesgo de tener que cargar toda la temporada con este muerto en vida bajo los palos, de temblar a cada centro al área, cada córner lanzado por alto, de sufrir un amago de infarto cada vez que nos disparan a puerta para, al final, ver cómo nos vamos dejando puntos por el camino gracias a las aleluyas del mancebo de la Carbonero, prefiero una debacle en Gales. Al fin y al cabo ése es un trofeo con poca más importancia que el Teresa Herrera, por lo que lo cedo con gusto antes que arriesgar lo que arriesgamos hace dos meses en Lisboa. Seamos realistas: con Casillas en la portería la hostia nos la vamos a llevar sí o sí, pues cuanto antes mejor. Sobre todo porque ya hay que mirar por el resto de las manzanas del cesto a las que el calvo que anuncia champús va a podrir pero a base de bien. 

sábado, 4 de mayo de 2013

¿Para qué vale la prensa deportiva?


El otro día, por error, sintonicé brevemente los deportes de Cutre, que como todo el mundo sabe llevan Manolo Lama y otro que también se llama Manolo. Por eso, en una hábil e ingeniosa maniobra de marketing, al programa lo publicitan como "Los Manolos", dejando claro que va dirigido a un sector de la población exquisito, universitario y muy alejado de los gustos que pueda tener el aficionado de taberna. Todo clase y categoría Lama y su compinche, si señor. Como buen programa de información que es, siempre pendiente de la actualidad, el día después de que al Far$alona le endosaran un global de 7-0 en Champions, con Piqué exigiendo que se tomaran medidas, y el fraude argentino escondiéndose en el banquillo, el tema principal era José Mourinho y su marcha del Madrí que, como todo el mundo sabe, todavía no se ha producido y es más que probable que jamás se produzca. Como no podía ser de otra manera, los palos le llovían a pares a nuestro entrenador, que para eso tenemos dos manueles en el estudio. Los tres años que el técnico había permanecido en el Madrid eran poco más que una mierda. Tan sólo se habían ganado una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa, y de la décima, cuya obtención habría sido una de los principales factores del fichaje del portugués, no se tenían noticias.

Cuando ves la cara de Lama -que en mi opinión tiene uno de los rostros más repelentes concebibles en un mortal, con esos párpados arrastrándose por las mejillas, esos labios finos típicos del malo de una novela de Dashiell Hammett, esa expresión pétrea, maciza, de gangster con dolor de muelas, que lejos de manifestar un espíritu de principios sólidos delata a un personaje mezquino capaz de cambiar de opinión como quien se cambia de calzoncillos sin que le tiemble la comisura de los labios- diciendo las cosas que decía, no puedes hacer otra cosa que preguntarte: "¿Para qué?". ¿Para qué vale una prensa deportiva contagiada del periodismo rosa y concebida como la música basura, que nadie recordará dentro de un mes? Iba desglosando este tipejo, junto con su cuate, los según ellos irrelevantes logros de Mourinho al frente del Real Madrid y recordaba yo otra época en la que al Manolo que no se le hacía el culo pepsi-cola con el Far$alona era porque se le hacía JB, para tener una mezcla que idiotizara aún más al respetable. Quiero decir que no hace tanto al señor Lama el Far$alona le parecía una maravilla que justificaba por sí sólo el milagro del nacimiento. La gente ya no se debía preguntar para qué estaba en este valle de lágrimas: podía ver a esa maravilla dirigida por Guardiola, repleta de gente bajita y humilde, invencible en su juego. Y eso era ya motivo suficiente para que tu madre te hubiera traído al mundo. Tres años después, el hecho de que ese equipo fuera volteado por el Madrid de Mourinho el primer año, ¡el primero!, en una final de Copa y puesto mirando para Albacete en la segunda, no tiene ningún mérito. Si ganarle la Liga y la Copa, que el Madrid llevaba sin catar desde Dios sabe cuando, a quiénes ellos mismos aseguraban que era el mejor equipo de todos los tiempos pasa a tener tanto valor como batir al Torpedo de Badajoz, ¿qué valor tiene la "opinión" de estos tíos? ¿Para qué tantos pobres árboles sacrificados para ser convertidos en pulpa, luego en celulosa y acabar como papel donde imprimir juicios que ellos mismos van a considerar erróneos al día siguiente?

Darwin tenía razón. Ves a la soldada del Marca y el AS, a la de la SER y la COPE, y te das cuenta que es cierto que el hombre viene del mono. Analizas las caídas en las ventas y los ingresos por publicidad, y compruebas que es igualmente cierto que la ley natural tiende a suprimir a los organismos menos aptos. He llegado a la conclusión de que la caída en picado de los media deportivos, con sus inevitables EREs, es producto no tanto de las cosas que dicen como del hecho de que, gracias a las redes sociales, haya quedado tan a la vista que son capaces de defender una posición diametralmente opuesta a la mantenida de un día para otro. Internet es una hemeroteca muy traicionera, ya que facilita la búsqueda y está al alcance de cualquiera. Pese a todo, de vez en cuando oyes a un periodista deportivo justificar su labor en base a unos servicios al público que, a poco que son analizados, lo que demuestran es lo absolutamente innecesario que es el periodismo deportivo. 

"La prensa sirve de enlace entre el aficionado y su club". Si bien este principio podría ser verdadero cuando Napoleón mandaba en Europa, la revolución de las comunicaciones ha hecho que los clubes tengan sus propios medios de comunicación, al mismo tiempo que hemos asistido al desarrollo de webs y redes sociales que mantienen informado a todo aquel que se integra en su estructura. Vamos, que si me quiero enterar de algo ya me lo contarán en Túiter o me iré a la web del Madrid. Dirá alguno que ese flujo carece de análisis, que tan sólo es información bruta. Pero resulta que florecen como rosas en primavera las webs y blogs que satisfacen la necesidad de filtrar o interpretar el flujo, lo que hace innecesario la selección,  opinión o comentario que, en no pocas ocasiones, respondía a intereses espúeros.


"La prensa tiene la posibilidad de acceder a información que de otra manera no llegaría al aficionado". Por ejemplo, en las ruedas de prensa o en las entrevistas a pie de campo. No me hagan reír. Los primeros que se encargaron de dejar claro que, al menos para el aficionado madridista, los tribuletes deportivos son totalmente imprescindibles fueron ellos mismos. Ejemplo: cuando abandonaron una rueda de prensa porque quien salió a darla fue Karanka y no Mourinho. Desde que el portugués se hizo cargo de las riendas de nuestro equipo me he aficionado a las ruedas de prensa, y lo normal cuando las da el segundo técnico es que los de la radio se pongan a hablar de otra cosa y los de la tele digan que ya conectarán si dice algo interesante. Así que ni me entero de las preguntas ni me entero de lo que dice Karanka. El interés por informar brilla por su ausencia. Lo de las entrevistas a pie de campo es como de chufla. Vale, no todo el mundo puede plantarle un micrófono en los morros a un jugador tras un partido, pero ¿tan importante es lo que pueda decir? Porque oír del Ramos de turno: "Ha sido un partido complicado", "hemos sudado la camiseta", "la victoria es importante" y similares no creo que justifique la existencia del periodismo deportivo. 

"La prensa ofrece al aficionado una información que, de otra manera, el club le hurtaría, ejerciendo así la labor que corresponde a todo buen periodista, que no es otra que la de ejercer de 'cuarto poder'". Justificar la existencia de la prensa deportiva con esto, y partiendo del supuesto de que esa información fuera mínimamente fiable (que ya es mucho suponer) sería, cuanto menos, una auténtica necedad. Pongamos que la prensa "descubre" que Bale llegará al Madrid la próxima temporada, como así sucede. Bien, ¿y qué? Eso no la convierte en imprescindible, porque yo, como aficionado, no puedo intervenir en el hecho de que Bale vista de blanco. Ni lo puedo parar, ni lo puedo acelerar. Entiendo que haya gente que le guste masturbarse previendo alineaciones y discutiendo la posición en que jugará, y lo que aportará al equipo, Zutanito o Menganito, pero en el fondo no cambia nada. Pero es que, además, lo raro es que un periodista acierte sus predicciones, por lo que hemos de suponer que carecen de base alguna. Por tanto, esa necesidad de imaginarse el once de gala de la próxima temporada puede satisfacerla cualquiera. Yo mismo, sin ir más lejos. Y seguramente con un porcentaje de acierto muy similar. La información sería más honrada en tanto en cuanto no iría tras el encabezado de "el Madrid fichará a..." o "el Madrid tiene atado a...", sino tras otro mucho más noble, del estilo "yo creo que el Madrid debería fichar a..." o "Qué bien lo haría a Fulanitov en tal posición...". 


"La prensa nos permite conocer cómo va a jugar el equipo en el siguiente partido, ya que realiza una labor de seguimiento y anticipa el once titular". Vamos, no me jodas. Que el tío que ha jugado veintisiete partidos consecutivos jugará el vigésimo octavo lo sé hasta yo, no hace falta que nadie me lo diga. Pero es que además, en la presente temporada, una vez localizado el topo del vestuario, la vista de los periodistas para este asunto ha sido similar a la del mencionado mamífero subterráneo. Si la justificación de la existencia del periodismo deportivo es fomentar los chivatos en el vestuario, creo que el asunto ya está visto para sentencia. Y volviendo a lo de antes: aunque los periodistas fueran realmente unos máquinas y tuvieran un porcentaje de aciertos altísimos, tanto en alineaciones como tácticas, ¿qué? ¿Qué importancia tiene que me digan lo que yo voy a ver con mis propios ojos veinte o treinta minutos después? He vivido toda mi vida sin saber si el centro del campo del partido de esta tarde va a estar formado por Modric, Alonso y Khedira, así que puedo esperar otros cuarenta y dos minutos tranquilamente. Respecto a lo otro, a lo de prever el sistema de juego, qué risa tía Felisa. Cuando Coentrao llegó al Madrid yo no tenía ni idea de qué jugaba. Eso no dice nada, pero sí que ningún periodista fue capaz de aclarármelo. Lo hubiera agradecido, en serio, pero lo único que decían del portugués eran improperios. ¿Y unos tíos que son incapaces de deducir la posición y funciones de un jugador al que están viendo me van a contar a mí de qué y cómo va a jugar otro dentro de unos meses?

La conclusión es meridianamente clara, irrefutable. La prensa deportiva no vale para nada. Tiene tanta utilidad como una bicicleta para una sardina. Al menos para el seguidor del Real Madrid. Los de otros equipos ni me ocupan ni me preocupan. Que se queden con los Lama y los Ronceros. Se los regalo con un lacito.

domingo, 3 de febrero de 2013

El que no se contenta es porque no quiere

Soporífero partido el jugado ayer por el Real Madrid en el estadio de "Los Cármenes", sito en la ciudad de la Al-hambra, esto es, Granada. Cuando digo "soporífero" no exagero, como bien podrán corroborar todas las personas que pasaron la noche del sábado viendo el partido, y como habrá podido comprobar cualquiera que haya leído la crónica en los muchos blogs que se dedican a ello. Así que no les aburriré con lo mismo. En lugar de eso, haré un análisis optimista retroactivo de los eventos acontecidos en la noche de autos para demostrar que las dos horas que nos tiramos perplejos delante del ordenador -espero que sean ya pocos los que pagan la minuta al trosko independentista de Roures o a los desestabilizadores de Canal Pus- con nuestros amigos rusos, rumanos, chinos e incluso árabes, no fueron en balde. Ardua labor, pero no hay nada que un madridista confeso no pueda lograr. 

Noche histórica. 
Anoche fuimos testigos de un hecho que tardará en repetirse. Hasta bien entrado el partido se nos había dicho que Cristiano Ronaldo era el único jugador que había marcado a todos los equipos de la Liga. Mentira. Había un equipo al que no había marcado: el Real Madrid. Suyo fue el gol que, a la postre, daría la victoria a los locales, producto de su intento de despejar un saque de córner que por mediación de la testa del luso penetro como una bala de cañón en la portería defendida por Diego López. Imparable, no podíamos esperar otra cosa de nuestro gitano favorito que alcanza así un récord absoluto al alcance de muy pocos. 

Madridismo inapelable. 
Quien permaneciera ante el aparato, cualquiera que fuese, que estuviera recogiendo la señal demostró ante el mundo, y ante sí mismo, que es un madridista de pro, y que el amor que profesa al equipo merengue es a prueba de bombas. Guardadlo en vuestra memoria para aquellos amigos que alardeen de madridismo exhibiendo su colección de camisetas y entradas. Seguro que ellos no se tragaron el tostonazo de ayer por muchas entradas al estadio de Glasgow que tengan. 

"¡Pero qué cojones es esto!, ¡Pero esto qué cojones es!"

Túiter, haciendo amigos.
Partidos como el de anoche potencian como ninguna otra cosa la importancia de las Nuevas Tecnologías en su apartado "redes sociales". Antes de internet, cuando los dinosaurios dominaban la Tierra y el IVA no pasaba del 12%, uno veía esos partidos en su casa y se le quedaba una cara de gilipollas que tardaba días en desaparecer. Ahora, gracias a Túiter, puede comprobar que no está solo, que hay una ingente cantidad de gilipollas haciendo la misma gilipollez. Hasta el último minuto, oigan. Como que alivia un poco. 

Pese a que la toma no es muy buena, no lo duden: es el gol que salió del saque de esquina, como demuestra la presencia de Sergio Ramos en las inmediaciones. En los partidos que ha estado sancionado no nos ha caído ni uno; ha sido volver y otra vez preferimos que nos piten penalti a córner.

Hundiendo sibilinamente la Liga.
Es lo que quiero pensar. Cuando escribo estas líneas, el Far$a acaba de empatar en Mestalla... gracias a un gol de penalti injusto. Si ya es grave que la competición esté más adulterada que los combates entre Hulk Hogan y el Último Guerrero, más lo es que los robos de los culos no despierten la misma indignación que una jugada dudosa en la que el colegiado decide a favor del Real Madrid. Mañana los majaras de Superdeporte no hablarán de eso, pero quizá sí saquen un informe especial sobre el fuera de juego que no era por 0,84 milímetros de Soldado en el Bernabéu, y que habría cambiado el sino de la eliminatoria al dar validez al disparo que acabó estrellando el balón en el larguero. O alguna gilipollez similar, con el capitán naranjero Albelda haciendo de Belén Esteban. Me alegra que el Madrid haga partidos como el de ayer. Es bueno porque denigra a una competición ya de por sí bastante denigrada. A ver quién cojones quiere ver un truño de torneo que da a luz partidos como el de ayer y en el que el defensor del título pierde partidos como quien pierde un paraguas mientras su máximo rival se escapa a chorrocientos puntos. La ruina de Mediapro y su gerifalte Roures -millonario comunista que hacía caja realizando documentales apologéticos de grupos terroristas- o del canal en que Lama y demás víboras vomitan su bilis, sólo puede ser una buena noticia. Nosotros a por Copa y Champions, y que le den aire a esta competición de chichinabo, incapaz de acercarse a la Premier por la corrupción imperante y por recaer los derechos televisivos en un comunista independentista que justifica el no intentar acceder a los mercados asiáticos para competir con el City, Manchester, Chelsea y cía. en que China fue una colonia inglesa. Como lo oyen.

Noche histórica (2)
Matemáticos, estadísticos y científicos de toda índole han asegurado que es imposible que un equipo gane, o que empate con un marcador superior al cero-cerista, sin haber tirado ni una sola vez a puerta. Mentira. El Granada ganó cumpliendo esa proposición. Del resto del partido sólo una vez pasó un disparo granadino cerca del palo derecho de la portería madridista, y gracias a que Diego López, siguiendo la tendencia de sus compañeros, dejó que saliera fuera porque ni él creía que fuera a ir entre los tres palos. Podría haberlo parado, pero eso significaría romper la dinámica de grupo imperante ayer, que basicamente consistía en no hacer lo que se espera que uno haga. Otra cosa que contar a nuestros nietos, como lo de Cristiano.

Cristiano viéndose afectado del mal que ayer atoró a nuestros muchachos: el enorme peso de sus genitales, y que les incapacitó para moverse por el terreno de juego como futbolistas, limitando su rendimiento.
Este año sí. 
Un error que estamos pagando caro ha sido el de la mala planificación de la temporada, sobre todo en el apartado de altas y bajas. Tanto si la culpa ha de recaer en el técnico como si no, lo cierto es que partidos como el de anoche, inolvidables en toda la extensión de la palabra, ayudarán a que esto no se repita. Cuando nos llegue desde el club la noticia de que Benzemá se va al Manchester o Higuaín hace las maletas para la Sampdoria, aquí nadie va a decir ni "pío", y si lo dice sólo habrá que mostrarle el partido de ayer lo que, para los que no lo vieron, sería amenaza suficiente no sólo para convencer a los "pipistas" o "bencemistas" más iracundo, sino a cualquiera para reconocer la autoría del magnicidio de Kennedy. Lo de ayer justifica que en junio sólo quede Mourinho, Cristiano, la puerta del vestuario y poco más. ¡Qué bueno encontrarse con las manos libres para llevar a cabo las altas y bajas que sean de rigor! 

Autogestionis interruptus. 
No se lo creía ni el que lo lanzó -fíjense que creo que fue Pipi Estrada, con eso lo digo todo- pero por si acaso, ayer se cerró el debate sobre la "autogestión" del equipo, con lo que la imagen del técnico se refuerza ante los tres o cuatro majaderos que hubieran sido capaces de tragarse esa melonada. Otra cosa buena del partido, como la de poner en evidencia los exabruptos de la prensa. Pero a estos les da igual. El caso es que no hay nada como una derrota para echar la culpa al técnico, y para ello te tienes que comer con patatas lo dicho un día antes sobre que los jugadores del Madrid se autodirigían, se autoseñalaban como suplentes o titulares, se autodiseñaban las tácticas y se autodecidían si concentrarse o no.

Una imagen vale más que mil palabras. Como la del portero este fue la tensión competitiva mostrada por el Madrí en Granada
Camino a la décima. 
Aunque creo en este tipo de cosas tanto como en contactar con mi bisabuela en una sesión de espiritismo, no podía dejar de mencionarlo. Tema recurrente en las columnas de Tomás Roncero, así como en las tertulias que entre plato y plato desarrolla en todas y cada una de las cenas de peñas madridistas a las que es invitando, la evolución liguera del Madrid recuerda a la de aquél equipo dirigido por Vicente del Bosque allá por los inicios del milenio, capaz de encajar en casa goleadas de escándalo frente a colosos continentales como el Mallorca o caer en Copa a pies del Toledo pero, sin embargo, acabar la temporada como campeón de Europa. Por tanto, no es descartable, e incluso es previsible, que Mou alce la décima este año. Naturalmente esto es una gilipollez como la copa de un pino, pero a la gente le hace ilusión. Pues ea, que no se diga. Total, es más científico que esas cuentas que se echaba Tomás Roncero anunciando qué trofeos iba a ganar el Madrid esa temporada a base de hacer cábalas con los números del año. Sí, señores, este equipo huele a décima. Apesta. Sólo nos hace falta mucha suerte, un copón de casualidad y una bestialidad de fortuna. 


miércoles, 16 de enero de 2013

Suena Míchel

Enero del 2013. Ante la nefasta temporada y peor juego del Sevilla C. de F, José Miguel González Martín del Campo, más conocido por Míchel, es cesado como técnico del equipo hispalense. La noticia es criticada por la prensa madrileña, defensora de la continuidad de un técnico siempre y cuando no se siente en el banquillo del Bernabéu. Pero las penas con pan son menos, y tras una cumbre celebrada en el "Mesón Txistu" los principales medios madrileños, que jamás han ocultado sus simpatías por el antiguo "8" madridista, ven en su liberación una oportunidad de oro para repetir lo de Schuster. En los meses siguientes arrecia aún más la campaña contra el entonces entrenador merengue, José Mourinho, mientras desde esos mismos medios se postula a Míchel como sustituto. Pese a que su bagaje es nulo tras haber dirigido al Getafe y al Sevilla, y haber alcanzado como único logro mencionable es el bajar de División al mejor Castilla de los últimos tiempos, Míchel se convierte en un asiduo de las tertulias de radios, en las que critica despiadadamente los fallos de Mourinho y ofrece sencillas soluciones al mediocre juego del combinado merengue al alcance de todos menos del cabezón portugués, al que el resto de la humanidad, para asombro de todos, sigue considerando un excelente técnico. No es raro el día, sino la hora en la que la voz somnolienta de Míchel no sale por los aparatos de radio o en la que su prominente mentón no amenaza invadir la sala de estar, como frente expedicionario de su igualmente vanguardista nariz, desde el receptor de televisión a la hora de la homilía de Los Manolos. La cosa llega a tal extremo que el Vaticano se plantea su beatificación ante las evidentes muestras del don de la ubicuidad de las que hace gala y que hasta hace poco se pensaba exclusiva de Dios. La candidatura, como no, es llevada ante el Papa por Santiago Segurola, también su máximo defensor para verle las posaderas sobre el banquillo madridista.

Marzo del 2013. "Suena Míchel" se ha convertido en el mantra de la prensa madrileña. "Download Míchel discography free" ocupa el primer puesto en la lista de lo más buscado en google por la cantidad de gente que desea escuchar a ese solista, grupo o lo que sea que tanto está sonando. Mientras, a Mourinho le caen por pares. La prensa le acusa de no hablar de fútbol y culpar a los árbitros, sobre todo después de haber caído en Champions tras jugar en Old Traffor con ocho desde el minuto siete. Las palabras de los capitanes no consiguen parar el maremoto que amenaza con expulsarle del banquillo. "Me ha dicho Xavi que hay que confiar en el entrenador" reconoce Casillas tras caer ante el Barcelona en la Copa del Rey en un partido en el que todos los dedos señalan al portugués como culpable de que Íker encajara cuatro goles habiendo recibido sólo un tiro a puerta, algo que desde entonces obsesiona a matemáticos y estadísticos con abundantes nóbeles en sus vitrinas. "Estamos todos en el mismo barco y hay arrimar el hombro a los remos" proclama Ramos pese a que sus desavenencias con el técnico son más que conocidas desde que el intolerante luso le prohibió acercarse a Londres tras el partido de vuelta jugado en Manchester para ver a Pilar Rubio.

Mayo del 2013. "Si el Madrí me llama, no tardaría en acudir". Son las primeras declaraciones de Míchel ofreciéndose a entrenar a un equipo desnortado. Las primeras de esa mañana, se entiende. Marca alterna sus portadas dedicadas al Barça con aquellas en las que aparece Míchel. "Albiol debe ser titular", "Claro que creo que hay pocos españoles" o "No se trabaja bastante bien la cantera; yo sí que la trabajé hasta el fondo" se suceden. El Marca recupera la sección "El diván de Olga Viza", que pasa a llamarse "Olga Viza analiza a Míchel" para, finalmente, titularse "Míchel, tumbado en su diván". El enfrentamiento del candidato al banquillo con el que ocupa el puesto es continuo. Las preguntas sobre las declaraciones de Míchel ocupan todas las ruedas de prensa de Mou en Valdebebas, que sólo por eso se lamenta por haber caído eliminado en Champions y no seguir haciendo ruedas de prensa en Europa poder atender a alguna pregunta del tipo "¿Jugará con Higuaín o Benzemá?". Segurola, Lama, Palomar y el resto no perdonan que el luso se niegue a hablar de fútbol, excepto en aquellas ocasiones en que Mou estalla: "¡Que me importa un carajo lo que diga Míchel! ¡Les voy a contar cómo va a jugar Marcelo!", que aprovechan para criticarle por hablar de fútbol para desviar la atención. Con el beneplácito de los diarios Marca y AS, las secciones de deportes de SER y COPE y los imprescindibles Manolos se funda la Plataforma para la Defensa del Señorío (PLADESEÑO) con intención de presentar una candidatura contra Florentino Pérez, al que ya se le nota muy tocado. Un empresario del sector de la hostelería, avalado por el grupo PRISA tras un monumental E.R.E., encabeza la alternativa "otro madridismo no es posible" que pide la vuelta a los valores mas rancios del merengonismo irredento. Si funcionaba con Bernabéu en los años cuarenta, ¿por qué no va a funcionar ahora? Tal vez porque ahora ya es el siglo XXI dicen por túiter aquellos que pronto son tachados como "almohades" por la prensa oficial.



Junio del 2013. Tras una interesante investigación del siempre fiable Diego Torres, en la que ha descubierto que la madre de Mourinho no sólo era adoptada, sino que además ejerció como prostituta en Londres a finales del XIX y sobrevivió al ataque de Jack "el destripador" ofreciéndole su cuerpo, y que vienen a sumarse a otros grandes artículos como "El hijo de Mou le mira el culo a sus compañeros de equipo; lo sé, los espío todos los días" o "La mujer de Mou es en realidad un hombre, y encima un hombre lobo", Mourinho decide tirar la toalla y anuncia que la próxima temporada entrenará al PSG. Sin duda, la decisión de Florentino Pérez de no presentarse a las elecciones, que hace pública en un escueto comunicado ("Soy millonario, un empresario de éxito. Esto no compensa. A la mierda") también ha pesado en la balanza. La prensa se le echa encima por abandonar al Madrid en tan mala situación. Palomar, en su conocida sección "Los lunes no me aguantan" acusa al ya ex entrenador merengue de maleducado, grosero e "incapaz de tratar a la gente con un mínimo de consideración", aparte de definirle como "cerdo asqueroso que se revuelca en un cenagal de pus pútrida" y "alcohólico a los mandos de un Ferrari corriendo en dirección contraria hacia una parada escolar de bus a la hora en la que acaban las clases", y se felicita por la inminente llegada de Míchel, que cuenta con el apoyo de gran parte de la afición tal y como demuestra la encuesta en la que un 92% pide la continuidad de Mourinho y que se publicó entre la sección de waterpolo y el sudoku.



Julio del 2013. Tras ganar las elecciones sin oposición, la PLADESEÑO presenta a Míchel como técnico del Real Madrid y cabeza visible de un nuevo proyecto. En su primera rueda de prensa no da pistas de sistema, altas o bajas ya que, según sus propias palabras, "todavía no ha quedado a comer con Segurola, Caridad y Relaño". Pero inmediatamente el nuevo proyecto se pone en marcha y nace un rejuvenecido Real Madrid. Di Stéfano, declarado simpatizante del mourinhismo, es depurado, y Sanchís pasa a ser presidente de Honor al alimón con Alfonso. Se anuncia una pretemporada "española", en la que se devolverá al Real Madrid a donde pertenece: al Teresa Herrera, para que la afición pueda extender esa simpática pancarta antimadridista de tan añejos y evocadores recuerdos; al Colombino, donde el pueblo pueda volcar sus frustraciones con el auténtico culpable de las mismas; o al Carranza, donde podrá conocer de primera mano el ánimo de la afición tras el cierre de los astilleros. L.A. Galaxy muestra su estupor por haberse roto el contrato firmado meses atrás, cuando Mou estaba preparando la pretemporada que según AS no estaba preparando. La reacción de la prensa es unánime: son yanquis, no entienden de fútbol, no se ha hecho la miel para la boca del cerdo, el Madrid tiene que recuperar sus esencias. Las crónicas de Manolo Lama siguiendo la pretemporada madridista abren los telediarios de Cuatro. "Y ahora me voy a comer un plato de lentejas con tocino. ¡Y pensar que podría estar comiendo un perrito caliente en Sunset Boulevard! Qué asco, con lo buenas que están las lentejas". Su boina se hace muy popular.


Agosto del 2013. Varios internacionales de la plantilla empiezan a mostrar discrepancias con el nuevo cuerpo técnico. Los cinco goles recibidos ante el Jaén hacen dudar a algunos de la capacidad del nuevo entrenador de porteros, José María Gutiérrez, "Guti", cuyas continuas visitas a las discotecas y el frecuente trato con los cancerberos de locales nocturnos le convierten, según él, en un experto en la materia. Pero entre los escépticos no se halla Íker, encantado de que su preparador aborrezca el gimnasio, al que dice no piensa entrar mientras no retiren todas esas máquinas raras, dejen más libre la pista, pongan una bola con espejos en el techo y más variedad de productos -y con más gradación- en la máquina de refrescos. La prensa calma a la exigua minoría del 89% que sigue sin ver claro que Míchel vaya a ser mejor que Mou. "Los proyectos son de largo recorrido y pequeños tropiezos como este 8-0 frente al Torpedo de Villafranca no deben afectar el ánima de los responsables, mucho menos del seguidor" dice el nuevo Director de Relaciones Públicas, Jorge Valdano, en una rueda de prensa de Tito Vilanova mientras le llenaba el vaso de agua. Se abren las primeras fisuras en el vestuario cuando los rumores de las bajas y los nuevos fichajes empiezan a correr. Cristiano es el primero en caer. Pese a proclamar su fidelidad para con el Madrid, al final acepta ser traspasado al PSG. Inmediatamente se ficha a Silva. Hay dinero no sólo para pagar el traspaso, sino también el sueldo del jugador (15 millones limpios más 8 para Hacienda) al menos durante los dos primeros años. La afición está extasiada... o eso dice Relaño. Benzemá es traspasado al Chelsea a cambio de Mata y Torres, y se realiza un importante esfuerzo para hacerse con los servicios de Cazorla. Se recupera al otrora denostado Pedro León. Falcao, que había firmado un precontrato a principios de año con el Madrid, se halla en paradero desconocido. A día de hoy todavía sigue sin tenerse noticias de él. A las 23 horas, 59 minutos y 16 segundos del día 31 de agosto el Madrid acaba de configurar la plantilla. Navas y Joaquín ocuparán las bandas del nuevo proyecto. Benat hará de Busquets y la manija del equipo será de un recuperado (o eso dice Míchel) Kaká. La inversión ha sido tremenda y los ingresos por los traspasos menor de lo esperado, pero qué importa la calidad del vino si la dicha es buena. Las pocas dudas que se manifiestan son rápidamente acalladas por las palabras de apoyo de Vicente del Bosque al nuevo técnico, respaldada por ilustres madridistas reconocidos por su defensa del señorío, como Xavi, Piqué o el propio Rosell.Octubre del 2013. Dos empates, una victoria y una derrota ante Betis, Getafe, Osasuna y Levante encienden las críticas de la prensa. Suena Benítez, en paro tras no haber conseguido clasificar al Chelsea para la Intertoto. "Sé cosas pero no puedo hablar" dice el técnico mientras debajo de un puente degusta las patatas con bacalao que acaba de pillar en un centro de cáritas, lo que a los ojos de Segurola le dispone, por su evidente humildad, como el primer candidato para el banquillo madridista, una posición que también disputa Juanma Lillo. Míchel parece superado por los acontecimientos. "Dirigir al Madrid no es como había pensado... ¿tan importante es ganar?" confiesa en una entrevista al diario AS realizada en un conocido -y caro- restaurante en la que Roncero, Relaño y Pedro Pablo San Martín entre otros tratan de ayudarle aconsejándole tácticas y jugadores para el once titular disponiendo aceitunas sobre el mantel. Pero es imposible: Relaño las deglute a medida que van abandonando el ficticio túnel de vestuarios.

 

Noviembre del 2013. Los medios de la Central Lechera celebran que la cosa haya mejorado. El Madrid sigue cayendo en picado en la clasificación liguera y ha sido eliminado a las primeras de cambio por el Zénit de Villarrobledos en la Copa del Rey, pero la información sobre el Madrid fluye de Valdebebas. En los mentideros se rumorea que hay auténticas tortas entre los jugadores para pasar chivatazos a los periodistas. Míchel y Valdano, en una tertulia en los deportes de la COPE, coinciden al alimón en que eso es algo bueno, ya que estrecha lazos entre la prensa y los jugadores, y el ambiente fluye menos enrarecido entre los creadores de la noticia-espectáculo y los constructores del opinamiento (en esto también coinciden, pero quien lo dice es Valdano, obviamente). Ambos se asombran de que la decisión de Míchel de poner a Ramos en el mediocentro para que sea el cerebro del equipo no haya cuajado. O quizá sí, porque el juego del Madrid es un desquiciamiento total. "Al menos no juegan al patadón como antes, ahora el balón circula con más fluidez por el centro del campo." dice Brotons. "Éso es un buen comienzo. Hay que esperar a que el proyecto se vaya consolidando", confirma Palomar.

Diciembre del 2013: La prensa, indignada, se queja de que el Madrid "no juega a nada". Excepto los días después de un partido, donde dedica páginas a poner sobre la mesa la evidente mejoría del equipo. Incluso la de Casillas. Denostado por el anterior técnico, ahora atrapa más balones. Lástima que sean los que penetran su portería, pero todo se andará. Cada cosa a su tiempo. Di María es traspasado al Manchester ante su mal estado de forma, no justificable en el hecho de haber jugado 14 minutos con Míchel desde que se inició la pretemporada. Es necesario reforzar el equipo y se decide la venta de Essien. Sus fichas son ocupadas por dos chicos de la cantera. El 28 de diciembre es presentado Adrián, el hijo del técnico, como gran refuerzo para el duro año que se aproxima. Resulta que la inocentada del AS era que los Beatles se iban a juntar de nuevo para dar un concierto en las ruinas de la Atlántida, recientemente descubiertas, y, efectivamente, Adrián es nuevo jugador blanco. Por primera vez en muchos años el once titular del Madrid está compuesto sólo por españoles a excepción de Kaká. Pero tampoco es que se haga notar mucho.

Marzo del 2014. Confirmando el buen ojo de Palomar allá por Halloween, el Madrid se consolida... como farolillo rojo. A la espera de la eliminatoria de Champions frente al PSG de Mourinho y Cristiano los diarios empiezan a filtrar posibles candidatos para entrenar al Madrid la próxima temporada: unos 23 por semana. Un técnico extremeño de Regional Preferente denuncia a los principales medios de "La central lechera" por ser el único técnico que no ha sonado como sustituto de Míchel, lo que achaca a que su tatarabuela era gitana y por tanto constituye un claro caso de discriminación por motivos de raza. El choque contra el equipo francés se salda con la derrota más abultada sufrida por el Madrid en campo propio en una ida de octavos de final de Champions. Mourinho se retira del campo como entró, aclamado por la afición local. A partir de ese momento proliferan en el estadio carteles pidiendo su vuelta que pueden verse en instagram. Los cánticos pidiendo el retorno del de Setúbal son audibles en las retransmisiones en ruso mediante sopcast. Curiosamente, en Canal + los cánticos siempre coinciden con una ataque de tos de Michael Robison mientras hace gárgaras. El mal estado del Madrid es justificado por la situación que dejó Mourinho. La impresión que a Silva le causó que no le fichara y a Pedro León su salida por la puerta de atrás durante el "mourinhato" explica, para Lama, el nulo juego de los dos puntales del equipo. La rueda de prensa de Mourinho tras aquél partido es antológica y no apta para menores. En youtube alcanza las 35 millones de visitas en dos días. Actualmente está en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, junto con "La diligencia" y "Qué bello es vivir".

Junio del 2014. "Por fin llegó la décima" titula el Marca; "La décima está aquí", brama la portada del AS. En ambas aparece Pedro León celebrando el gol más importante de la historia reciente del Real Madrid, el que supone la décima victoria consecutiva del combinado dirigido por Míchel y evita, in extremis, el descenso al pozo de la segunda división. "Sin Mourinho llegan las celebraciones al Bernabéu" resume el titular de Marca, que gracias al flujo de "exclusivas" desde el mismo vestuario ha conseguido mantener unas ventas mínimas y evitar el cierre. También han ayudado las continuas promociones de productos del Madrí, con las que el club ha conseguido dar salida a varios millones de camisetas de Joaquín, Beñat y Cazorla que, inexplicablemente, nadie compraba siendo como son jugadores españoles. El diario AS también ha conseguido mantenerse en los quioscos, aunque ahora sólo consta de ocho páginas. Sin embargo, sus ventas de 837 ejemplares diarios según el O.J.D. le mantienen a una prudente distancia de su competidor madrileño, con una media de 841. Ante la necesidad de reactivar las ventas, ambos medios deciden acudir a lo que siempre funciona.

Suena Benítez.

 

martes, 8 de enero de 2013

Currículum Vitae

A la atención del señor Alfredo Relaño, director del diario "AS". 

Mi muy estimado señor:

Dadas las apreturas de los tiempos que corren un dinero extra nunca viene mal, y he pensado en la posibilidad de trabajar como "freelance" en el medio que Ud. dirige como vía para aumentar los ingresos mensuales. Le adjunto la redacción de dos noticias acontecidas ayer para que vea que mi estilo es adaptable a la línea editorial de su periódico. En caso de publicación, cosa que no dudo, ya le enviaré mi número de cuenta para que efectúe el debido ingreso, o bien mi número de teléfono para acordar el día en que seré invitado al mesón Chistu para recibir el filetón como pago en especie.


Se entrega el Balón de Oro más limpio de la Historia. 

"gneee... eingggggnn.... toy contento...felis...nñsí"
Ayer en Zúrich el presidente de la UEFA, Michel Platini, padre del director en Europa de Qatar Sport, fue testigo de cómo Leo Messi, el principal jugador del equipo que publicita la Qatar Foundation, recibía la entrega del trofeo que acredita al mejor jugador del mundo en la que podemos afirmar sin duda fue la votación más limpia de todas las que se recuerdan. Prueba de ello es que el premiado fue el mismo futbolista que anunció Platini meses antes de que se llevaran a cabo las votaciones, por lo que no se produjo alteración o manipulación alguna en el resultado. La elección del Argentino mantiene la pureza del premio, en tanto en cuanto manifiesta que los criterios de elección permanecen imperturbables, independientes al nombre de los candidatos o al equipo en el que militen. Así, Cristiano Ronaldo, que en la anterior edición no fue galardonado pese a ser Bota de Oro por no haber ganado ningún título importante, tampoco lo fue en la presente pese a haber sido pieza fundamenta de un Real Madrid campeón de Liga tras pulverizar todos los récords, mientras que Messi, que la pasada temporada sólo había ganado la Copa del Rey logró alzarse con el premio gracias a haber sido Bota de Oro. Tranquiliza saber que el sistema de designación del galardonado se mantiene ajeno a cualquier intento de adulteración: siempre gana Messi haga lo que haga él o haga lo que haga cualquier otro. 

El evento no pudo ser más vistoso y espectacular. Destacó, como no, el galardonado, que acudió a la cita con un smoking rupturista que mezclaba el tradicional negro con lunares blancos a modo de caspa de cantante de grupo heavy de principios de los ochenta, y que hizo gala de la humildad que le caracteriza al calificarse "estúpido" en la rueda de prensa previa a la entrega del galardón ("Sería estúpido no considerar a Cristiano como un buen jugador, pero yo voté por Kun, Iniesta y Xabi"). Vicente del Bosque, cuyos tres meses en Turquía se estudian en las escuelas de entrenadores, se llevó el premio al mejor técnico de la pasada temporada por los siete partidos de la selección en la Eurocopa en una dura pugna con Pep Guardiola, quien desarrolló unas tácticas vanguardistas con las que obtuvo goleadas y títulos sin par durante los seis meses que estuvo tirado en el sofá de su loft de Nueva York jugando al FIFA 13. Un tal José Morito o algo así, que había ganado una liga menor sin mérito alguno, era el tercero en discordia pero sin nada que ofrecer frente a estos dos colosos de la estrategia balompédica. 

Mourinho, aparte de mentiroso, devuelve al Madrid a la edad de Piedra. 

Felón, frustrado, nazi, mezquino, manguta.
Después de una arriesgada investigación, en la que aviesos periodistas del diario madrileño "AS" pusieron en juego sus vidas colándose en el entrenamiento del equipo infantil B del Canillas con una cámara para filmar a los niños sin permiso de los padres, los émulos de Kappa y Pérez Reverte en sus años de corresponsal captaron al técnico madridista observando las evoluciones de su hijo, a la sazón guardameta de dicho equipo, y expusieron al madridismo la mentira de su técnico, quién justificó su ausencia en la entrega del Balón de Oro en el hecho de tener que preparar el partido de Copa frente al Celta que ha de tener lugar mañana en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, las imágenes captadas por Forjanes Woodward dejan en evidencia al entrenador luso, ya que el entrenamiento tuvo lugar al mismo tiempo que la entrega de los trofeos. A tenor de la exclusiva, podemos afirmar que la ausencia de Mou se debió única y exclusivamente a su resquemor al saber que no iba a ser premiado como mejor entrenador y el consecuente berrinche que le hizo decidirse por no aparecer en la gala, como personaje frustrado y mezquino que es. Otra explicación no es posible ya que:

  • En el caso de que, en efecto, hubiera estado trabajado en el partido frente al Celta, pongamos que hasta las seis o las siete de la tarde, Mourinho podía haber llegado justo a tiempo si hubiera utilizado los teleportadores que don Santiago Bernabéu adquirió de los estudios de la CBS tras la finalización de  la serie "Star Trek" en 1969. La falta de respeto continuada del portugués al tradicional señorío madridista, y a la personalidad que mejor lo representa, explican que Mourinho declinara el uso de tan innovador aparato del que tan buen uso hicieran el señor Spock y el capitán Kirk
  • En el caso de que no hubiera estado preparando el partido, lo cual es lo más probable ya que es un mentiroso patológico, el entrenamiento acabó a las 13:30, lo que dejaba tiempo de sobra para liar el macuto, irse a barajas, ponerse el smoking, aterrizar en Zúrich, pasar por la aduana, comerse un bocadillo que hubiera comprado en el aeropuerto mientras corría a por un taxi, llegar a la rueda de prensa previa al evento para que pudiéramos hacerle fotos con las solapas llenas de migajas y tocarle las narices con nuestras preguntas y luego pudiéramos sacar no menos de dos mil fotos de su careto al ver cómo el premiado era Del Bosque, cosa que todo el mundo sabía desde meses antes de las votaciones, como pasaba con el premio al mejor jugador. 
Lamentable, una vez más, el técnico portugués, que queda como el mentiroso frustrado que es. Y provocador, pues en lugar de quedarse en su casa echándose "la siesta del cabrón" (o "del burro", según la región que se trate) se fue a ver a su hijo, cuando sabe que a la mayoría de los periodistas eso les sacude muy adentro ya que ellos, los pocos que jugaban al fútbol quiero decir, no tuvieron la oportunidad de ver cómo su padre acudían a un entrenamiento... ni a un cumpleaños, ni a la fiesta de fin de curso, ni a recogerles a la salida del colegio, ni a nada. De hecho, es que no le vieron nunca.