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martes, 4 de junio de 2013

...pero por ser usted se lo dejo en 57 millones

Como adelantó este blog, Neymar ya es culé. Ahora debería poner un enlace a aquella entrada donde lo predecía, pero sinceramente no tengo ganas de ponerme a buscarla. En fin, si alguien no se lo quiere creer, está en su derecho. Yo, que reconozco tener menos tino que una escopeta de feria, tampoco creía haber acertado, a lo que ayuda el bloqueo al que tengo sometido a la prensa deportiva. Pero hete aquí que ante la necesidad de enterarme del horario del partido de mi Madrí frente al Putasuna no tuve mejor idea que entrar en la web del Marca precisamente el día que se había producido la feliz noticia. No recuerdo el día pero da igual, porque en ése fue un día de metamorfosis, así que podría tratarse de un viernes transmutado en jueves o un sábado tornado en lunes... en un Marca cambiado a "NeymarCA", donde cualquier noticia referente al Madrí había sido desplazada al lugar posterior a la sección de pasatiempos. ¿Que no hay sección de pasatiempos en esa web? Exactamente. 

Pero para metamorfosis digna de Kafka, la del futbolista en cuestión. Quien no hace tanto era un "niño mimado que hace lo que quiere" con un carácter "díscolo" y una vida personal "complicada y perversa" se transformó, por arte de birli-birloque, en un jugador "que encaja en el estilo del Barça". El fichaje "que hubiese hipotecado peligrosamente el club" pasó a ser, como quien no quiere la cosa, un "fichaje que hará historia" y un "éxito de Sandro Rosell" (del que suponemos no querrá la quiebra económica del club del kilómetro 600). Aquél cuyo fichaje era terminantemente prohibido por la brigada del aplauso impreso -esto es, por todo el que en Cataluña tiene carnet de periodista- porque el Barcelona ya tiene a Messi y "no caben dos gallos en el vestuario" pasaba a ser considerado como la parte carioca de la "dupla argentino-brasileña" que ha de hacer historia en el Camp Nou. 

Neymar y su pandilla. Salta a la vista que son gente centrada y nada amiga de los ambientes nocturnos.
Por supuesto no he visto la cobertura que la "televisión de todos" realizó del feliz evento, en la que nos mostró las cabriolas de este Gregor Samsa en su día de estreno como jugador culo y para lo que no escatimaron en esfuerzos. Al fin y al cabo tenían un montón ahorrados de la final de la Copa de Europa de Baloncesto, a la que no tuvieron a bien dar una cobertura similar. Cuestión de preferencias. No soy de ver televisión, menos de tragarme ese circo. Además, ya tuve bastante con la de Ibrahimovic, que incluyó el intento de linchamiento de un aficionado merengue y a la fauna culé asaltando el césped para llevárselo a cachos, mientras los machos dominantes de la camada botaban encima del plástico que cubre los asientos. Es que tampoco soy de documentales de vida salvaje. Así que no tengo ni idea de las palabras que pronunció el susodicho en rueda de prensa. Pero me da igual. Tampoco sé de que juega. No obstante, he sido incapaz de escapar de algún titular generado por este tío al que antaño trataron poco menos que como un violador de menores y al que hoy en día nos presenta como un padre responsable. 

 Born to be culo.

Y el que me ha llamado la atención -bien, en realidad el único en que me he fijado- es ése en el que dice que se siente más cómodo hablando en catalán. No sé que tal le irá en el fútbol europeo, ni siquiera en el catalán, pero que ha calado bien pronto al rebaño culé nadie lo discute. Con ese comienzo ya puedes jugar como un caracol borracho que te los has ganado. Sólo le faltó romper la tradición de estrenarse con la elástica oficial para lucir la de la "señera" o, como yo prefiero llamarla, "el detector de gilipollas". Porque no es otra cosa. Ves un tío por Valladolid o Calatayud luciendo esa camiseta y es, indudablemente, un gilipollas. Y si lo ves por Cataluña, también. Por muy nacionalista que sea. Porque realizar un diseño de la camiseta usando de ese modo la bandera que pretendes idolatrar es más una falta de respeto al símbolo que otra cosa. Como si los americanos llevaran una equipación similar a la del Patético de Madrid o como cuando a la camiseta de la selección se le quiso poner una banda amarilla triangular en los hombros cuyos vértices convergieran en las tetillas de los jugadores. Por si fuera poco, es una copia de la equipación que lució en los setenta el Valencia. No se podía esperar otra cosa de un club históricamente reconocido por sus robos: el uniforme azulgrana, copiado del Basilea; el primer escudo, el de la ciudad Condal, tomado sin permiso; el arquitecto de su estadio tomando nota de las obras del Santiago Bernabéu. Cualquier día nos encontraremos con que el himno es un plagio de alguna canción de Edith Piaf . 

El caso es que Neymar sabe muy bien donde aterriza, como habrá podido comprobar al ver el eco que han tenido sus declaraciones, en el que no destaca nadie dándose cuenta de que si es cierto que se siente más cómodo hablando en catalán, ¿por qué habla en español? Porque nadie duda que habla catalán, faltaría más. En las favelas de Río no se hace otra cosa. Eso y darle patadas a un balón, igualito que en la Masía. Le va a venir genial para entenderse con Messi, cuyo dominio de esa mezcla de provenzal arcaico y valenciano clásico es de todos conocidos. A estas alturas ya se habrá dado cuenta que si falla en darle patadas al balón siempre podrá ganarse al respetable dándoselas a la nación española. Siempre es bueno tener un seguro a mano por si las cosas se tuercen. Entretanto seguiremos esperando las declaraciones del arzobispo de Barcelona o los representantes políticos del nazionanísmo catalán criticando el dispendio que ha supuesto este fichaje como hicieron en su día con el de Cristiano. Al fin y al cabo, 90 millones de euros con un 24% de paro resulta menos ofensivo que unos 60 millones -declarados, que al Madrí le pidieron 150 kilos como reconoció ayer Florentino Pérez en "Punto Pelota"- en una época en la que la tasa de parados ha subido hasta un 27%.

Seguiremos esperando sentados, faltaría más.

domingo, 12 de mayo de 2013

El Madrí pierde la vigesimo segunda liga de la Putafar$a

Siempre he creído que el escaso éxito de "el vasco" Aguirre, actual técnico del R.C.D. Español, radica en la poca confianza de los directivos de turno para con el proyecto que el mexicano pretende desarrollar. La necesaria paciencia que requiere construir una plantilla con una idea de juego, requisito indispensable para consolidar un equipo (si lo sabremos nosotros, los madridistas) se hace más evidente en el caso de Aguirre. Si tenemos en cuenta que el fundamento del fútbol es "darle patadas a un balón", no podemos más que reconocer que los jugadores dirigidos por el míster euskaldun-azteca están entre los más fundamentados del balompié internacional. Lástima que al tercer año, cuando llegan a la parte de "a un balón", el técnico ya haya hecho las maletas, porque como aprehendieran esa fase con la misma solidez con la que demuestran haber aprehendido la primera, "darle", y la segunda, "patadas", seríamos testigos de la consolidación de una de las máquinas más precisas de jugar al fútbol que jamás vieran ojos humanos. Pero como decía, la poca paciencia de quiénes le contratan, o quizá una característica pachorra mexicana que le impida impartir su idea de fútbol con más velocidad, hacen que los proyectos de Aguirre se queden en equipos de los llamados "peleones", que es como antaño, cuando no existía la dictadura de lo políticamente correcto, se denominaba "once hijosputa repartiendo leña". 

El Español de hoy día no iba a ser la excepción, y como no podía ser de otra manera exhibió ante el Real Madrid un amplio abanico de patadas y marrullerías que, por lo pronto y a falta del parte de guerra oficial, nos deja sin Varanne para la final de Copa, un partido que de pintar bien para el Madrid ha pasado a tener un color más oscuro que Essien por mor de las bajas ocasionadas en los últimos partidos de una Liga que, además, no valían nada. A mí no me molesta que los equipos practiquen un juego excesivamente duro con el Madrid; a mí lo que me molesta es doble vara de medir que estos equipos "aguerridos" exhiben cuando su oponente es el Bardeputonas. La manada de lobos salvajes tórnase en un rebaño de ovejitas cuando el de enfrente luce una casaca azul y grana. Y no es ya una cuestión de simpatías personales, sino de dignidad profesional. No pido que aticen a Messi como atizan a Cristiano -allá ellos si dejan que extrañas simpatías determinen su manera de jugar-, sólo pido que no se aparten cuando el bluff hormonado paseé hasta su portería con el balón. Sólo eso. Y esto no es una opinión personal, sino algo que cualquiera puede ver en un partido del F.C. Bardeputonas y que puede deducirse del simple hecho de que quien es "pichichi" en España sea incapaz de marcar un solo gol en tres eliminatorias de Champions, seis partidos. O cinco, si excluimos la vuelta frente al Bayern, de la que decidió borrarse. Si hasta la defensa de un decrépito Milan es capaz de disolver al argentino, a qué estarán jugando la del Betis o el Zaragoza.

Canaletas registró una gran afluencia de aficionados culés en cuanto el colegiado pitó el final del partido en Cornellá. (Foto, agencia EFE)

El caso es que el empate obtenido por el Madrí en Cornellá convierte al Far$alona en campeón de Liga. Un excelente resumen de lo acontecido en la presente temporada el que el equipo del odio a España campeone sin haber jugado, tan sólo por demérito del Real Madrid y el laborioso trabajo realizado por los pupilos de Aguirre, quiénes sin duda aprovecharon los barridos que realizaban por el césped de Cornellá cuando un merengón avanzaba con el esférico controlado para recortar la hierba a la altura exigida por los culos. Quién ha visto y quién ve a esta entidad. Pero tampoco iban a ser ellos la excepción. Junto a la desidia/agresividad, según el rival que tocara, otra explicación de este vigésimo segundo título del Far$alona -para tí, culé, el de los dos patitos- hay que buscarla en los extraños arbitrajes acontecidos durante la presente temporada. Y es que Ángel María "que más quieres que te dé, Sandro" Villar no podía fallar. Esta liga estaba decidida desde hacía mucho, prácticamente desde la segunda jornada liguera, cuando el Far$a consiguió darle la vuelta a un partido que se había puesto cuesta arriba en Pamplona gracias a un gol de Alexis en fuera de juego y la expulsión del osasunista Puñal por protestar la inhibición del trío arbitral en esa jugada. Otros dos puntos cayeron a la jornada siguiente, cuando se anuló un gol legal al Valencia que habría igualado en único tanto conseguido por los culos. En total, cinco puntos regalados cuando sólo se habían jugado nueve, lo que debe ser un récord mundial. ¡Más del 50% de los puntos obtenidos por los culos eran ilegítimos! Si quieren ver más, incluidos los robos que sufrió el Madrí, pasen y vean:




Si a esto añadimos un Madrid confuso, con Dios sabe qué historias en el vestuario, vulnerable en los balones altos porque, como todos sabemos, los topos tienen problemas a partir de cierta altura, zarandeado por la mal llamada prensa amiga dedicada a dividir a la afición y sembrar de dudas el proyecto, que el Far$alona haya igualado en Ligas al Madrí de hace treinta años o así tiene fácil explicación. Cualquier observador neutral se preguntaría cómo era posible que un equipo incapaz de ganar uno sólo de los partidos de eliminatorias de Champions, el de la vuelta contra el Milan, y que recibió la mayor humillación de la historia de ese torneo al caer por un contundente 7-0 ante el Bayern, haya sido el primero en la Liga por encima del equipo que la temporada anterior había caído frente a ese mismo Bayern en la tanda de penaltis. Y sólo habría que mostrarle el arbitraje de algún que otro partido que se puso complicado para los culos, más las imágenes de muchos de los goles de Messi, al que sólo faltaba que la defensa pusiera sendas filas de topes dorados unidos por cintas coloradas, como las que ponen en la entrada de las discotecas de pitiminí, para que ni se perdiera ni nadie se cruzara en su camino.

Ángel María "que más quieres que te dé, Sandro" Villar accedió a la poltrona federativa en 1988. La "Quinta del Buitre" estaba en su apogeo y las palabras que el entonces presidente blanco Ramón Mendoza pronunció ante un grupo de periodistas sobre lo difícil que iba a ser para el Madrí ganar una Liga con el vasco dirigiendo el fútbol español sonaban, cuando menos, exageradas. El tiempo ha dado la razón al desaparecido presidente. Cuando el mayordomo de Laporta accedió al cargo, el Far$alona acumulaba diez Ligas, con él en el cargo ha sumado doce. Pese a que Villar se perpetua en el poder -algo que criticaba a sus predecesores cuando llegó como un soplo de aire fresco a finales de los 80- no suma todavía los 60 años que tardó el Bardeputonas en ganar sus primeras diez ligas (entre 1928 y 1988). Si alguien todavía no quiere creer en la influencia de Villar en el devenir del club independentista durante las últimas décadas, mi enhorabuena. Debe ser muy bonito creer en los unicornios y que es Papá Noel quien deja los regalos la noche del día 24 de diciembre.

El F.C. Barcelona, notablemente engordado desde que eligió a Villar para su cuidado y alimentación.
 Finalizada por haber alcanzado la excusa de los puntos una Liga que ya estaba asignada desde finales de agosto, al Madrí sólo le queda batirse en su estadio ante el Atlético de Madrid para proclamarse campeón de Copa del Rey. Bueno, eso y el otro partido que está jugando, el de conservar al actual técnico al frente del equipo. Porque si bien es cierto que Villar y sus secuaces de negro han sido no ya determinantes en la consecución de la liga dos-patitos para el culerío, sino sus auténticos protagonistas, no lo es menos que el Madrí ha sido incapaz de mantener la línea ascendente que, bajo la égida de Mourinho, le había llevado a ser el campeón más goleador en toda la historia de la Liga. Ése equipo histórico está ya finiquitado, no así el técnico. Mou debe continuar contra viento y marea so peligro de cometer los mismos errores que han permitido al equipo independentista, al de miles de aficionados aborregados y estúpidos allende del Ebro, capaces de vender su dignidad por absolutamente nada, campar a sus anchas por la misma piel de toro que desean destruir. Villar no tiene nada que ver, o no debería, en los más de veinte técnicos que han pasado por el banquillo merengue desde que el vasco asentó sus posaderas en la poltrona de la Federación.



El Madrí lleva en guerra desde hace mucho tiempo. La diferencia es que ahora tiene un general. Y ya saben lo que se dice: mejor un ejército de ovejas dirigido por un león, que uno de leones dirigido por una oveja. Al portugués se le podrá acusar de muchas cosas. Perfecto seguro que no es. Pero no de resistir la pertinaz influencia de la prensa en nuestro vestuario, algo que está pagando hasta en su vida personal. Difícil es imaginarse el banquillo del Real Madrid en manos de alguien más idóneo para el aficionado. Otra cosa es que éste no sepa lo que quiere. Da igual. La misión del presidente es darle al aficionado lo que necesita, y más de este presidente que, a día de hoy, no tiene rival para unas elecciones que están a la vuelta de la esquina. Como ya he dicho en otras ocasiones, la marcha de Mourinho sería un balón de oxígeno para una prensa que ahora mismo está muy tocada, apartadas sus garras del vestuario y con una caída en las ventas que creen poder evitar poniendo al títere de turno al frente del equipo para que hasta el utillero pueda contarles su vida y milagros. El ver peligrar su estatus explica el grado de desquiciamiento al que se ha elevado el periodismo deportivo nacional. Hace años era impensable que a un técnico se le tildara de "nazi" y "asesino", y a los seguidores madridistas de "fascistas", "terroristas" o "franquistas". Están quemando sus últimas naves. Si Florentino cede, si es incapaz de asestar el golpe de gracia al enemigo que ya se arrastra por el suelo, se convertirá en el peor presidente de la Historia del Real Madrid, al que introducirá en una espiral que le llevará treinta años al pasado. Si lo impensable se produce, si Florentino Pérez reniega de su deber y entrega la plaza al debilitado ejército que la asedia, sólo merecerá un nombre, el de traidor. Aún así, tengo fe en que el madridismo de bien es mayoritario y, como los patriotas de 1808, se lanzará al monte para plantar resistencia. Ahora, sería una putada bastante gorda tener que ir en ese plan después de haber estado a punto de finalizar este conflicto. Más que nada, por la cara de tontos con la que habría de batirse a partir de ese momento.


sábado, 4 de mayo de 2013

¿Para qué vale la prensa deportiva?


El otro día, por error, sintonicé brevemente los deportes de Cutre, que como todo el mundo sabe llevan Manolo Lama y otro que también se llama Manolo. Por eso, en una hábil e ingeniosa maniobra de marketing, al programa lo publicitan como "Los Manolos", dejando claro que va dirigido a un sector de la población exquisito, universitario y muy alejado de los gustos que pueda tener el aficionado de taberna. Todo clase y categoría Lama y su compinche, si señor. Como buen programa de información que es, siempre pendiente de la actualidad, el día después de que al Far$alona le endosaran un global de 7-0 en Champions, con Piqué exigiendo que se tomaran medidas, y el fraude argentino escondiéndose en el banquillo, el tema principal era José Mourinho y su marcha del Madrí que, como todo el mundo sabe, todavía no se ha producido y es más que probable que jamás se produzca. Como no podía ser de otra manera, los palos le llovían a pares a nuestro entrenador, que para eso tenemos dos manueles en el estudio. Los tres años que el técnico había permanecido en el Madrid eran poco más que una mierda. Tan sólo se habían ganado una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa, y de la décima, cuya obtención habría sido una de los principales factores del fichaje del portugués, no se tenían noticias.

Cuando ves la cara de Lama -que en mi opinión tiene uno de los rostros más repelentes concebibles en un mortal, con esos párpados arrastrándose por las mejillas, esos labios finos típicos del malo de una novela de Dashiell Hammett, esa expresión pétrea, maciza, de gangster con dolor de muelas, que lejos de manifestar un espíritu de principios sólidos delata a un personaje mezquino capaz de cambiar de opinión como quien se cambia de calzoncillos sin que le tiemble la comisura de los labios- diciendo las cosas que decía, no puedes hacer otra cosa que preguntarte: "¿Para qué?". ¿Para qué vale una prensa deportiva contagiada del periodismo rosa y concebida como la música basura, que nadie recordará dentro de un mes? Iba desglosando este tipejo, junto con su cuate, los según ellos irrelevantes logros de Mourinho al frente del Real Madrid y recordaba yo otra época en la que al Manolo que no se le hacía el culo pepsi-cola con el Far$alona era porque se le hacía JB, para tener una mezcla que idiotizara aún más al respetable. Quiero decir que no hace tanto al señor Lama el Far$alona le parecía una maravilla que justificaba por sí sólo el milagro del nacimiento. La gente ya no se debía preguntar para qué estaba en este valle de lágrimas: podía ver a esa maravilla dirigida por Guardiola, repleta de gente bajita y humilde, invencible en su juego. Y eso era ya motivo suficiente para que tu madre te hubiera traído al mundo. Tres años después, el hecho de que ese equipo fuera volteado por el Madrid de Mourinho el primer año, ¡el primero!, en una final de Copa y puesto mirando para Albacete en la segunda, no tiene ningún mérito. Si ganarle la Liga y la Copa, que el Madrid llevaba sin catar desde Dios sabe cuando, a quiénes ellos mismos aseguraban que era el mejor equipo de todos los tiempos pasa a tener tanto valor como batir al Torpedo de Badajoz, ¿qué valor tiene la "opinión" de estos tíos? ¿Para qué tantos pobres árboles sacrificados para ser convertidos en pulpa, luego en celulosa y acabar como papel donde imprimir juicios que ellos mismos van a considerar erróneos al día siguiente?

Darwin tenía razón. Ves a la soldada del Marca y el AS, a la de la SER y la COPE, y te das cuenta que es cierto que el hombre viene del mono. Analizas las caídas en las ventas y los ingresos por publicidad, y compruebas que es igualmente cierto que la ley natural tiende a suprimir a los organismos menos aptos. He llegado a la conclusión de que la caída en picado de los media deportivos, con sus inevitables EREs, es producto no tanto de las cosas que dicen como del hecho de que, gracias a las redes sociales, haya quedado tan a la vista que son capaces de defender una posición diametralmente opuesta a la mantenida de un día para otro. Internet es una hemeroteca muy traicionera, ya que facilita la búsqueda y está al alcance de cualquiera. Pese a todo, de vez en cuando oyes a un periodista deportivo justificar su labor en base a unos servicios al público que, a poco que son analizados, lo que demuestran es lo absolutamente innecesario que es el periodismo deportivo. 

"La prensa sirve de enlace entre el aficionado y su club". Si bien este principio podría ser verdadero cuando Napoleón mandaba en Europa, la revolución de las comunicaciones ha hecho que los clubes tengan sus propios medios de comunicación, al mismo tiempo que hemos asistido al desarrollo de webs y redes sociales que mantienen informado a todo aquel que se integra en su estructura. Vamos, que si me quiero enterar de algo ya me lo contarán en Túiter o me iré a la web del Madrid. Dirá alguno que ese flujo carece de análisis, que tan sólo es información bruta. Pero resulta que florecen como rosas en primavera las webs y blogs que satisfacen la necesidad de filtrar o interpretar el flujo, lo que hace innecesario la selección,  opinión o comentario que, en no pocas ocasiones, respondía a intereses espúeros.


"La prensa tiene la posibilidad de acceder a información que de otra manera no llegaría al aficionado". Por ejemplo, en las ruedas de prensa o en las entrevistas a pie de campo. No me hagan reír. Los primeros que se encargaron de dejar claro que, al menos para el aficionado madridista, los tribuletes deportivos son totalmente imprescindibles fueron ellos mismos. Ejemplo: cuando abandonaron una rueda de prensa porque quien salió a darla fue Karanka y no Mourinho. Desde que el portugués se hizo cargo de las riendas de nuestro equipo me he aficionado a las ruedas de prensa, y lo normal cuando las da el segundo técnico es que los de la radio se pongan a hablar de otra cosa y los de la tele digan que ya conectarán si dice algo interesante. Así que ni me entero de las preguntas ni me entero de lo que dice Karanka. El interés por informar brilla por su ausencia. Lo de las entrevistas a pie de campo es como de chufla. Vale, no todo el mundo puede plantarle un micrófono en los morros a un jugador tras un partido, pero ¿tan importante es lo que pueda decir? Porque oír del Ramos de turno: "Ha sido un partido complicado", "hemos sudado la camiseta", "la victoria es importante" y similares no creo que justifique la existencia del periodismo deportivo. 

"La prensa ofrece al aficionado una información que, de otra manera, el club le hurtaría, ejerciendo así la labor que corresponde a todo buen periodista, que no es otra que la de ejercer de 'cuarto poder'". Justificar la existencia de la prensa deportiva con esto, y partiendo del supuesto de que esa información fuera mínimamente fiable (que ya es mucho suponer) sería, cuanto menos, una auténtica necedad. Pongamos que la prensa "descubre" que Bale llegará al Madrid la próxima temporada, como así sucede. Bien, ¿y qué? Eso no la convierte en imprescindible, porque yo, como aficionado, no puedo intervenir en el hecho de que Bale vista de blanco. Ni lo puedo parar, ni lo puedo acelerar. Entiendo que haya gente que le guste masturbarse previendo alineaciones y discutiendo la posición en que jugará, y lo que aportará al equipo, Zutanito o Menganito, pero en el fondo no cambia nada. Pero es que, además, lo raro es que un periodista acierte sus predicciones, por lo que hemos de suponer que carecen de base alguna. Por tanto, esa necesidad de imaginarse el once de gala de la próxima temporada puede satisfacerla cualquiera. Yo mismo, sin ir más lejos. Y seguramente con un porcentaje de acierto muy similar. La información sería más honrada en tanto en cuanto no iría tras el encabezado de "el Madrid fichará a..." o "el Madrid tiene atado a...", sino tras otro mucho más noble, del estilo "yo creo que el Madrid debería fichar a..." o "Qué bien lo haría a Fulanitov en tal posición...". 


"La prensa nos permite conocer cómo va a jugar el equipo en el siguiente partido, ya que realiza una labor de seguimiento y anticipa el once titular". Vamos, no me jodas. Que el tío que ha jugado veintisiete partidos consecutivos jugará el vigésimo octavo lo sé hasta yo, no hace falta que nadie me lo diga. Pero es que además, en la presente temporada, una vez localizado el topo del vestuario, la vista de los periodistas para este asunto ha sido similar a la del mencionado mamífero subterráneo. Si la justificación de la existencia del periodismo deportivo es fomentar los chivatos en el vestuario, creo que el asunto ya está visto para sentencia. Y volviendo a lo de antes: aunque los periodistas fueran realmente unos máquinas y tuvieran un porcentaje de aciertos altísimos, tanto en alineaciones como tácticas, ¿qué? ¿Qué importancia tiene que me digan lo que yo voy a ver con mis propios ojos veinte o treinta minutos después? He vivido toda mi vida sin saber si el centro del campo del partido de esta tarde va a estar formado por Modric, Alonso y Khedira, así que puedo esperar otros cuarenta y dos minutos tranquilamente. Respecto a lo otro, a lo de prever el sistema de juego, qué risa tía Felisa. Cuando Coentrao llegó al Madrid yo no tenía ni idea de qué jugaba. Eso no dice nada, pero sí que ningún periodista fue capaz de aclarármelo. Lo hubiera agradecido, en serio, pero lo único que decían del portugués eran improperios. ¿Y unos tíos que son incapaces de deducir la posición y funciones de un jugador al que están viendo me van a contar a mí de qué y cómo va a jugar otro dentro de unos meses?

La conclusión es meridianamente clara, irrefutable. La prensa deportiva no vale para nada. Tiene tanta utilidad como una bicicleta para una sardina. Al menos para el seguidor del Real Madrid. Los de otros equipos ni me ocupan ni me preocupan. Que se queden con los Lama y los Ronceros. Se los regalo con un lacito.

domingo, 3 de marzo de 2013

La Semana Trágica de(l) Barcelona

En una de sus primeras comparecencias al poco de llegar al banquillo del Real Madrid, José Mourinho hizo una reflexión llamativa tanto por poner de manifiesto el conocimiento que tenía del lugar al que venía a trabajar los siguientes años (muchos, espero), como por reflejar la capacidad del de Setúbal para diseccionar la realidad en detalles que a muchos pueden escapar por estar acostumbrados a ellos. Esto, añadido a una carencia de seguidismo de lo políticamente correcto a la hora de hacerlo público, delatan a un individuo bastante inteligente, pues inteligente no sólo es aquél capaz de fijarse en los detalles, sino también de transmitir sus conclusiones sin importar si éstas suponen o no un halago para el oyente. Básicamente, Mourinho venía a decir que el fútbol español tenía una particularidad frente al británico, italiano o portugués: mientras en estos países en los que había trabajado como entrenador el fútbol se vivía intensamente a partir del día del partido, para decaer una vez finalizado éste, en España nos tirábamos toda la semana, la siguiente y parte de la otra hablando de un encuentro de fútbol, dependiendo de lo determinante del encuentro y de la importancia de los rivales. Las jornadas que rodeaban al día del partido eran en no pocas ocasiones casi vividas con mayor intensidad por los aficionados que los noventa minutos del choque. Tenía razón, claro. La afición española que acude a los recintos deportivos de lo de darle patadas a un balón no se caracteriza por su pasión, y sin embargo el fútbol en sí mueve y agita pasiones en ocasiones rallando la demencia, y de lo que suceda en un partido puede estarse hablando durante semanas e incluso recuperarse años después.

El partido que se jugó el sábado a la hora de la siesta, el segundo clásico de la presente semana, se situó en las antípodas de lo que Mourinho había extraído como una muestra del carácter nacional español aplicado al deporte rey. Al menos en mi caso. Íbamos a enfrentarnos al gran rival y yo estaba como si tal cosa. En realidad, el ambiente era cualquier cosa menos intenso. Cierto es que la Liga ya parece decantada a favor de los culos por el sistema, por las oportunas expulsiones en Sevilla y Pamplona, por esos goles marcados por jugadores que partían dos metros en fuera de juego por mor de que el colegiado no había atinado, casualmente, a ver la posición antirreglamentaria, y por tantas otras cosas. Pero un Madrí-Far$a es un Madrí-Far$a, y este no lo parecía. El Madrid acudió al encuentro con la idea que manifestaría Ramos tras el mismo: "son tres puntos más". Y este es un gran triunfo de Mourinho. 

No hace tanto, el ambiente que se respiraba entre el madridismo no era negativo, muy negativo; era algo mucho peor que eso. La idea que flotaba en el ambiente es que el Far$a de Guardiola no es que hubiera construido un equipo bueno capaz de marcar una época, sino que había dado la vuelta a la tortilla. Se había producido un cambio de roles entre los dos grandes equipos del fútbol español. El Far$a del siglo XXI era el Real Madrid del siglo XX, y viceversa. La afición, desorientada, no sólo no encontraba soluciones en los medios de comunicación que tradicionalmente, y al menos en apariencia, habían marcado lo que debería ser la filosofía de la institución. Todo lo contrario, el quintacolumnismo antimadridista que pululaba ya por esos medios cuando Florentino accedió a la presidencia se había extendido como un cáncer tomando posesión de todo el cuerpo, de tal suerte que los susodichos se habían convertido en coriferos del nuevo régimen, traicionando y humillando a su hasta entonces amplio sector de seguidores merengue, a los que vendían a la dictadura nacional-Barcelonista para su sacrificio en el altar de lo políticamente correcto, de un patriotismo tan mal entendido que se transmutaba en un antivalor, y del pensamiento único . El Far$a era el más mejor de todos los tiempos, y el madridismo tenía que reconocerlo. No sólo aplaudiendo los triunfos de su rival según una infecta idea de "señorío", sino aceptando su superioridad mediante la asunción de la propaganda procedente de la esquina norte peninsular: su filosofía, su concepción de juego, sus valores, sus cuentos chinos eran dogma. Lejos de ejercer como periodistas, ajenos a la esencia de explicar y criticar los mensajes que de allí venían, los think-tanks nominalmente madridistas competían con los diarios deportivos catalanes en babosear a unos jugadores y un club que, encima, les insultaban y despreciaban. Con exceso de "pseudomadridistas" que sólo pensaban en su beneficio individual y una abundancia aún mayor de seguidores culés y atléticos en sus filas, aquellos diarios presentaban un déficit de tíos que se vistieran por los pies porque, digo yo, el que te llamen "cavernario" desde allí alguna reacción debía provocar en alguien que siquiera fuera un proyecto de hombre. No la hubo. Como babeantes imbéciles aceptaban que el club catalán les censurase, como masoquistas irredentos aguantaban los desplantes e insultos de jugadores y periodistas culés.



Si todo hubiera seguido como debía según el macabro plan que esta panda de miserables incapaces de hacer la "o" con un vaso de sidra tenían preparado para el Madrid, a la temporada de Pellegrini le habría seguido la de Wegner o cualquier otro membrillo con una grave tendencia a la masturbación, a tocarla y no meterla. Ahora llevaríamos tres o cuatro entrenadores que habrían vegetado en un club continuamente zarandeado por la prensa, la afición confundida por el machaqueo mensaje de "hay que jugar bien" (sea lo que sea eso) y una puerta giratoria en la entrada de los vestuarios para que fueran pasando los técnicos a un banquillo controlado por jugadores con mando en plaza, auténticos percebes dentro y fuera del terreno de juego pero muy apreciados por la prensa gracias a su habilidad para cantar y contar todo lo sucedido y por suceder. El Madrid del siglo XXI ya no sería la Far$a del siglo XX, sino el Atlético de cualquier época. Quizá algo más, un Benfica o un Milan que ganara alguna Liga de higos a brevas. El equivalente al Partido Campesino en la dictadura comunista polaca durante la Guerra Fría. Porque a esto es a lo que íbamos, a una dictadura polaca, pero de los polacos de aquí, que para no desentonar con su ideología nacionalista, vanguardista donde las halla, nos iba a retrotraer a la Edad Media, configurando una pirámide de vasallaje con los media rindiendo pleitesía a los culos a cambio de un plato de lentejas y poder aparecer en la foto, y asegurándose de que el Madrí también bailaba al mismo son.

Pero hete aquí que llegó Mourinho y el plan saltó por los aires. Porque estas cosas pasan. En una realidad alternativa el viernes habríamos estado excitadísimos por eso de enfrentarnos al megasuperequipo, como lo estaban los culos en los años ochenta, sin ir más lejos, cada vez que el Madrí visitaba el KK Nou. Reconoceríamos su superioridad, contra la que ni Cristo vestido de corto podría hacer nada, pero al menos salvaríamos la honrilla en recuerdo de tiempos mejores. Acabaríamos sacando pecho -o bramando contra el colegiado dependiendo del resultado- y nos sacudiríamos las migas del traje, como un hidalgo quevediano, mientras barruntábamos los cambios que habría que hacer para enderezar esta situación. Sin embargo, en vez de eso nos plantamos con medio equipo de suplentes y un chaval de la cantera que jugó los noventa minutos -algo que a la asquerosa prensa que tanto canterano pide ha pasado desapercibido- y con el convencimiento de que el partido importante, el fetén, era el del próximo martes contra los british. Y la afición aplaudiendo al técnico cuando era nombrado por los videomarcadores, consciente de que éste era, en efecto, un partido más. Sin trascendencia. Nada de "vamos a meterles una manita" ni tonterías parecidas que se oían no hace mucho. Ni una voz pidiendo a Cristiano Ronaldo o a Özill, ni una polémica porque Alonso estuviera cocinando gulas el día del "partido del siglo" de este mes de marzo. Nada. No sé si la prensa ha piado, porque no la sigo, pero en redes sociales, en blogs y foros, nadie se estaba llevando las manos a la cabeza precisamente. En las antípodas de ese Madrí en el que hubiera degenerado la entidad, gracias a Dios: un Madrí competitivo, con las ideas claras, que hace las cosas con la cabeza y no con las tripas. Que luego ganará o no, que pasará o no la eliminatoria frente al Manchester, pero que actuando de esta manera da más opciones a que las cosas sucedan de la manera que todos queremos que sucedan.


Y por si fuera poco, se ganó. Y se hizo además demostrando una superioridad frente a un Far$alona que venía con ganas de revancha por la eliminación copera y que, además, traía lo más parecido a su alineación de gala que las bajas y los canguelos de algunos, como Xavi Hernández, podían permitir. Cristiano, que salió ya entrada la segunda parte, tiró más veces a puerta que todo el conjunto azulgrana, que sólo dispuso la ocasión del gol y poco más. El "tiqui taca", que ya había sido herido de muerte en el esterculé del Nou Camp, fue definitivamente rematado, con los jugadores culos dándose pases a dos metros, tuya-mía en su propio campo, mientras el Madrid esperaba tranquilamente a que se acercaran para lanzarse a la yugular. Se consumaba la aniquilación iniciada hace dos temporadas, cuando Mourinho hizo perder al Far$a de Guardiola su primera final en ni se sabe cuanto tiempo, consumada cuando el Real Madrid se alzó con la Liga de los récords de goles y puntos y Pepita de San Pedor salió que perdía el rabo en busca de otros horizontes viendo la que se venía encima. Que es en lo que estamos ahora. El imperio culé de los mil años, el que iba ser en la historia del fútbol algo así como el nacimiento de Cristo en la Historia con mayúscula, se desintegraba como un azucarillo en aguardiente portuguesa. Ni pensar cómo estaría ahora la cosa si el Madrid, aparte de tener que vérselas con lo que Mourinho definió acertadamente como "no sólo un equipo, sino un discurso", no hubiera tenido que batallar con la recua de traidores apesebrados que copan los medios de comunicación, aparte de algún que otro regalito que la selección ha dejado en nuestro vestuario.

Como un terminator que hubiera sido enviado desde el futuro para reparar el error que llevó la Historia por un camino incorrecto, Mourinho, con sus Khediras antes que Kakas, ha dinamitado el cambio de roles que se venía anunciando con gran jolgorio por parte de los Relaño, Lama, Maroto y el de la moto. El equipo con etiqueta de invencible que debía evitar que los madridistas nos comiéramos en paz la tortilla francesa de la cena y nos fuéramos igualmente tranquilos a dormir ha quedado reducido a "ese equipo con el que toca el trámite antes del partido de verdad, pues sacamos el banquillo y si la cosa va bien en el descanso cogemos el avión a Manchester". Quizá nunca endosemos un 2-6 al hipócrita y mezquino Hernández, pero a mí se me hace más humillante que con un 0-3 el técnico madridista salga a decirle a sus jugadores que se acabó, que hay que evitar las tarjetas para la final, que estos ya son historias y que evitemos lesiones para la vuelta de la Champions. El ningunearles, que se dice, el "nosotros estamos en otra honda", el ir de sobrados. Y encima, con razón y con causa.



Claro que para viaje en el tiempo lo que se vivió después del choque. Sólo faltaba que la Marchante esa del Plus, al entrevistar al capitoste culé de turno, se viera las caras con Joan Gaspart. Volvían los ochenta y en "Futboleros" de Marça TV algunos parecían estar escuchando "Sufre, mamón". Ver a este rebaño llorando como niñas repipis porque el colegiado no quiso señalar penalti en lo que era un piscinazo de Adriano, en una jugada que el muy botarate desperdició en vez de haber seguido hacia portería para asistir a un Messi que estaba en boca de gol, no tiene precio. Ninguno. De hecho, yo lo he vivido la mayor parte de mi vida sin pagar ni un céntimo. Éste, junto con librar al madridismo de complejos estúpidos que la prensa intentaba insuflarles, actuando como Cristiano en el terreno de juego cuando realiza ese gesto de "tranquilos, que aquí estoy yo", es el otro gran triunfo de Mourinho. Rara vez se asiste a un trabajo bien hecho. Mourinho, que como tanta gente de su edad había visto al Madrid hegemónico dentro y fuera de Europa que representaban la Quinta del Buitre o el Madrí de los Roberto Carlos, Redondo, Raúl y cía, y que conocería la idiosincrasia y entidad de la institución, sabía que no venía aquí a hacer cabriolas con un equipo construido, sino a batirse en una guerra. Queremos ser lo que fuimos, tienes que vencer al mejor Barcelona de todos los tiempos. Y así ha sido. En vías de devolver las aguas a su cauce, el madridismo encara el futuro inmediato reencarnándose en lo que siempre ha caracterizado a ese club. Y el Barcelona, también. Que se jodan.

domingo, 27 de enero de 2013

La verdad os hará libres

Los récords en el deporte están para romperlos y, en ocasiones, para pulverizarlos. Da igual lo que duren, tarde o temprano aparecerá un deportista, equipo o lo que sea que se lleve por delante el tope impuesto por quiénes le precedieron. Es inevitable. Las técnicas y las equipaciones evolucionan, al igual que la tecnología, cada día más necesaria en el deporte profesional. Las competiciones también cambian. Mayor número de equipos, más posibilidades de batir récords goleadores de antaño. El día que alcancemos algún límite, seguramente el de la prueba reina de los Juegos Olímpicos, la de los cien metros, ya se inventarán algo. Si el último récord que logre Bolt permanece imbatible durante diez años o así, estoy seguro que permitirían hasta un dopaje controlado o que a los corredores les metan un cohete por el culo. 

Que el récord de goles que alcanzó el Madrid de Benjamin Toshack allá por los ochenta iba a caer algún que otro día, al igual que el récord de goles en liga de Zarra o Hugo Sánchez, estaba más claro que el agua. Tanto como que aquél o aquellos que lograran la gesta iban a ser superados tarde o temprano. Es ley de vida. Lo que no es tan ley de vida es que récords que han permanecido inmutables durante décadas sean superados de un año a otro por distintos deportistas y distintos equipos. No me parece normal, digo, porque el fondo sigo siendo un idealista que cree que el ser humano es un ser racional, que además actúa como tal y que, por tanto, hay ciertas cosas que no pueden hacerse porque resultan demasiado evidentes hasta para el más idiota. Y en el fondo sigo creyendo que el natural de esta cosa otrora llamada España podía catalogarse dentro del amplio espectro que configura la "humanidad". Tonto de mí. 

El clásico que dijo eso de "En España no cabe un tonto más" se olvidó de los archipiélagos. Los dos. Y seguramente de algún que otro islote en el que la forma de vida superior son las cabras a falta de otra mejor. Sólo en un país donde la estulticia campe a sus anchas y sin freno podríamos asistir al espectáculo que nos están ofreciendo las autoridades deportivas de esto del fútbol a lo que, sin embargo, habrá que ir buscándole otro nombre. Porque lo de aquí es fútbol tanto como la lucha libre americana es boxeo. "Balompié español" me parece un buen nombre. Lo de "español" me parece prescindible por motivos obvios. "Pressing balompié" o "Balompié Catch" son nombres con mucho márqueting. ¿Que a qué viene esto? Pues viene por lo que viene ahora, si me perdonan la redundancia. 


En la Liga de la temporada 1950-51 el delantero del Aht. de Bilbao, Telmo Zarra, perforó la portería contraria en 38 ocasiones. Fíjense si ha llovido desde entonces, que todavía Elvis Presley no había empezado el instituto. Pues grabaría "Don't be Cruel" y muchos otros éxitos, rodaría más de 30 películas, se moriría. Mientras, los Beatles se juntarían y se separarían, a Lennon le mataron a tiros. El Punk nació y murió, como la Movida Madrileña. Todo eso tuvo que pasar, y mucho más, para que alguien se acercara a superar ése récord. Fue Hugo Sánchez en aquella memorable temporada en la que que el Madrid logró la friolera de 107 goles y el mexicano desperdició frente al Oviedo, si no me falla la memoria, un penalti en la última jornada que hubiera supuesto su trigésimo noveno gol de la temporada liguera. Tuvo que llegar un jugador portugués, de Madeira para más señas, para pulverizar ese récord... ¡más de 60 años después de que Zarra lo alcanzara! En efecto, fue Cristiano Ronaldo el primer año que estuvo bajo las órdenes de Mourinho. Ayer, como quien dice. 


En serio, ¿a nadie le parece extraño que el récord de Cristiano aguantara sólo UN AÑO? Como todo el mundo sabe, el siguiente récord de goles en liga cayó a manos de Messi. O a los pies. O a las manos de Messi y a los pies de una persona de estatura normal. Y como todos los de aquí pudimos ver, el "arreón" final para superar ese récord vino en el último tramo de la temporada, con la Liga ya decidida a favor del Madrid y por medio de una considerable cantidad de penaltis que le pitaron a favor al Far$alona. ¿Se imaginan que mañana aparece un atleta que supera un récord inmutable desde hacía más de medio siglo, y a los pocos meses aparece otro, y otro? ¿Es creíble? En condiciones normales, quiero decir. Porque a mí no me lo parece. Y me lo parece mucho menos después de haber visto cosas como las de hoy, y que no son la primera vez que pasa. Me refiero a que Cristiano meta dos y luego llegue Messi y meta tres; que Cristiano haga un hat-trick y llegue Messi y haga otro, o cuatro. Eso sí, jugando contra diez, uno en fuera de juego, otro de penalti injusto, etc. Es algo tan burdo, tan evidente, que me imagino a los presentadores de deportes de la BBC diciendo "Cristiano ha marcado un hat-trick en el partido de Liga jugado en el Bernabéu frente al Getafe. En el partido jugado a las ocho en el Nou Camp Messi le ha superado marcando cuatro... otra vez" con una sonrisa en la boca. Porque trato de recordar cuándo fue la última vez que si Cristiano logró varios goles, Messi no igualó o superó esa cantidad. Desde finales de la Liga pasada ha sido la constante. 


Pero es que ahí no queda la cosa. A este ritmo, el Far$alona superará el récord de goles y puntos logrado por el Real Madrid la pasada temporada, y que había superado al vigente desde finales de los años ochenta del pasado siglo, en poco menos de un año. El Far$alona, con los mismos jugadores de otros años, o incluso peores -Alexis no es Ibrahimovic- no logra pulverizar ese récord. Ahora, con el extraordinario refuerzo que supone un tal Yong, Song o Kong, con un Alexis que lleva 3 goles esta temporada y con un Villa al que se le ve menos con la camiseta del Far$a que a mí, lo conseguirá... un año después de que lo hubiera conseguido el Madrid, claro. 

Es todo tan evidente, tan burdo, que es un insulto a la inteligencia. No voy a ser tan ingenuo para creer que no se haya adulterado una competición en otras ocasiones, lo que ofende es el descaro y la estupidez de quiénes están llevando esto a cabo. ¿Qué ganan? La Liga se la va a llevar el Far$a por decreto, eso lo sabe todo el mundo. Pero ¿creen que es bueno para el negocio esta pantomima? ¿Creen que allende nuestras fronteras no les llama la atención? A la gente no les gusta que la tomen por tonta, eso seguro. Le doy vueltas una y otra vez y no acabo de verle el fondo al asunto. Eso es lo que más me descoloca. ¿Quieres mantenerte en la poltrona de la Federación? Pues regálales la Liga, pero ¿qué necesidad hay de hacerlo tan descarado? Lo mismo para la Copa del Rey. Regálasela a otro, coño. Que aunque los culos, como buenos nazionanístas catalanes, no se cansen de pedir, con la Liga puedes demostrarles que sí, que les podías dar más. Pero es que encima se la van a regalar, porque ésta -como Dios, Cristiano y Mourinho no quieran- también va a ir para ellos visto cómo anda el patio y cómo nos han dejado el equipo para el primer partido de semifinal. Y hay que ser muy idiota, o muy malvado, o las dos cosas a la vez, para llevar en volandas a la final a unos tíos que sabes que te van a crear problemas, que te van a pitar el himno, insultar al Jefe del Estado y montártelas de todos los colores. Sólo en la España de hoy, la de una casta política podrida y una población que ha renegado de los valores morales y éticos más básicos, puede concebirse que un organismo nacional manipule una competición para favorecer a quiénes odian a la nación. Corrupción y estupidez a partes iguales.

Así que rompo una vez más una lanza por José Mourinho y Cristiano Ronaldo. Que se nieguen a rendirse ante esta situación abyecta e ignominiosa los convierte en un ejemplo a seguir no sólo por los aficionados del Madrid, sino por cualquier persona de bien o que quiera serlo. ¡Con lo fácil que sería irse a otro país! Desde luego, a estos trabajo no les iba a falta, y muy bien pagado. A otro sitio donde les reconozcan su valía, no les estén haciendo la vida imposible sanguijuelas con plumilla y en el que pudieran enfrentar competiciones sin que el máximo mandatario fuera un déspota mandarín puesto ahí por su máximo rival y sostenido por quien alardea ser el "numero uno" de sus aficionados más ultras y criminales. Su negativa no sólo a rendirse contra un enemigo temible, por el poder adquirido en el despacho, sino al ambiente de mediocridad típico de las sociedades corrompidas hasta el tuétano, son un rayo de sol que se filtra a través de las sombrías nubes que se extienden hasta el horizonte y más allá, en estos aciagos días. Como me educaron en la fe, y ésta es una de las pocas cosas que nos va quedando, entre otros motivos porque Rajoy no puede aplicarle las subidas del IVA, creo con absoluta seguridad que llegará el día en que se les reconocerá lo que han hecho. Será cuando en este país haya gente tipo Ayn Rand para glosar la vida y obra de este tipo de personajes, y no mamarrachos y majaras de los que abundan por las redacciones de los panfletos. Así que va para largo. Quizás yo no viva para verlo, pero llegará. El bien siempre prevalece.

Hasta entonces iremos haciendo camino dándole por culo a los ídems el próximo miércoles.

miércoles, 16 de enero de 2013

Suena Míchel

Enero del 2013. Ante la nefasta temporada y peor juego del Sevilla C. de F, José Miguel González Martín del Campo, más conocido por Míchel, es cesado como técnico del equipo hispalense. La noticia es criticada por la prensa madrileña, defensora de la continuidad de un técnico siempre y cuando no se siente en el banquillo del Bernabéu. Pero las penas con pan son menos, y tras una cumbre celebrada en el "Mesón Txistu" los principales medios madrileños, que jamás han ocultado sus simpatías por el antiguo "8" madridista, ven en su liberación una oportunidad de oro para repetir lo de Schuster. En los meses siguientes arrecia aún más la campaña contra el entonces entrenador merengue, José Mourinho, mientras desde esos mismos medios se postula a Míchel como sustituto. Pese a que su bagaje es nulo tras haber dirigido al Getafe y al Sevilla, y haber alcanzado como único logro mencionable es el bajar de División al mejor Castilla de los últimos tiempos, Míchel se convierte en un asiduo de las tertulias de radios, en las que critica despiadadamente los fallos de Mourinho y ofrece sencillas soluciones al mediocre juego del combinado merengue al alcance de todos menos del cabezón portugués, al que el resto de la humanidad, para asombro de todos, sigue considerando un excelente técnico. No es raro el día, sino la hora en la que la voz somnolienta de Míchel no sale por los aparatos de radio o en la que su prominente mentón no amenaza invadir la sala de estar, como frente expedicionario de su igualmente vanguardista nariz, desde el receptor de televisión a la hora de la homilía de Los Manolos. La cosa llega a tal extremo que el Vaticano se plantea su beatificación ante las evidentes muestras del don de la ubicuidad de las que hace gala y que hasta hace poco se pensaba exclusiva de Dios. La candidatura, como no, es llevada ante el Papa por Santiago Segurola, también su máximo defensor para verle las posaderas sobre el banquillo madridista.

Marzo del 2013. "Suena Míchel" se ha convertido en el mantra de la prensa madrileña. "Download Míchel discography free" ocupa el primer puesto en la lista de lo más buscado en google por la cantidad de gente que desea escuchar a ese solista, grupo o lo que sea que tanto está sonando. Mientras, a Mourinho le caen por pares. La prensa le acusa de no hablar de fútbol y culpar a los árbitros, sobre todo después de haber caído en Champions tras jugar en Old Traffor con ocho desde el minuto siete. Las palabras de los capitanes no consiguen parar el maremoto que amenaza con expulsarle del banquillo. "Me ha dicho Xavi que hay que confiar en el entrenador" reconoce Casillas tras caer ante el Barcelona en la Copa del Rey en un partido en el que todos los dedos señalan al portugués como culpable de que Íker encajara cuatro goles habiendo recibido sólo un tiro a puerta, algo que desde entonces obsesiona a matemáticos y estadísticos con abundantes nóbeles en sus vitrinas. "Estamos todos en el mismo barco y hay arrimar el hombro a los remos" proclama Ramos pese a que sus desavenencias con el técnico son más que conocidas desde que el intolerante luso le prohibió acercarse a Londres tras el partido de vuelta jugado en Manchester para ver a Pilar Rubio.

Mayo del 2013. "Si el Madrí me llama, no tardaría en acudir". Son las primeras declaraciones de Míchel ofreciéndose a entrenar a un equipo desnortado. Las primeras de esa mañana, se entiende. Marca alterna sus portadas dedicadas al Barça con aquellas en las que aparece Míchel. "Albiol debe ser titular", "Claro que creo que hay pocos españoles" o "No se trabaja bastante bien la cantera; yo sí que la trabajé hasta el fondo" se suceden. El Marca recupera la sección "El diván de Olga Viza", que pasa a llamarse "Olga Viza analiza a Míchel" para, finalmente, titularse "Míchel, tumbado en su diván". El enfrentamiento del candidato al banquillo con el que ocupa el puesto es continuo. Las preguntas sobre las declaraciones de Míchel ocupan todas las ruedas de prensa de Mou en Valdebebas, que sólo por eso se lamenta por haber caído eliminado en Champions y no seguir haciendo ruedas de prensa en Europa poder atender a alguna pregunta del tipo "¿Jugará con Higuaín o Benzemá?". Segurola, Lama, Palomar y el resto no perdonan que el luso se niegue a hablar de fútbol, excepto en aquellas ocasiones en que Mou estalla: "¡Que me importa un carajo lo que diga Míchel! ¡Les voy a contar cómo va a jugar Marcelo!", que aprovechan para criticarle por hablar de fútbol para desviar la atención. Con el beneplácito de los diarios Marca y AS, las secciones de deportes de SER y COPE y los imprescindibles Manolos se funda la Plataforma para la Defensa del Señorío (PLADESEÑO) con intención de presentar una candidatura contra Florentino Pérez, al que ya se le nota muy tocado. Un empresario del sector de la hostelería, avalado por el grupo PRISA tras un monumental E.R.E., encabeza la alternativa "otro madridismo no es posible" que pide la vuelta a los valores mas rancios del merengonismo irredento. Si funcionaba con Bernabéu en los años cuarenta, ¿por qué no va a funcionar ahora? Tal vez porque ahora ya es el siglo XXI dicen por túiter aquellos que pronto son tachados como "almohades" por la prensa oficial.



Junio del 2013. Tras una interesante investigación del siempre fiable Diego Torres, en la que ha descubierto que la madre de Mourinho no sólo era adoptada, sino que además ejerció como prostituta en Londres a finales del XIX y sobrevivió al ataque de Jack "el destripador" ofreciéndole su cuerpo, y que vienen a sumarse a otros grandes artículos como "El hijo de Mou le mira el culo a sus compañeros de equipo; lo sé, los espío todos los días" o "La mujer de Mou es en realidad un hombre, y encima un hombre lobo", Mourinho decide tirar la toalla y anuncia que la próxima temporada entrenará al PSG. Sin duda, la decisión de Florentino Pérez de no presentarse a las elecciones, que hace pública en un escueto comunicado ("Soy millonario, un empresario de éxito. Esto no compensa. A la mierda") también ha pesado en la balanza. La prensa se le echa encima por abandonar al Madrid en tan mala situación. Palomar, en su conocida sección "Los lunes no me aguantan" acusa al ya ex entrenador merengue de maleducado, grosero e "incapaz de tratar a la gente con un mínimo de consideración", aparte de definirle como "cerdo asqueroso que se revuelca en un cenagal de pus pútrida" y "alcohólico a los mandos de un Ferrari corriendo en dirección contraria hacia una parada escolar de bus a la hora en la que acaban las clases", y se felicita por la inminente llegada de Míchel, que cuenta con el apoyo de gran parte de la afición tal y como demuestra la encuesta en la que un 92% pide la continuidad de Mourinho y que se publicó entre la sección de waterpolo y el sudoku.



Julio del 2013. Tras ganar las elecciones sin oposición, la PLADESEÑO presenta a Míchel como técnico del Real Madrid y cabeza visible de un nuevo proyecto. En su primera rueda de prensa no da pistas de sistema, altas o bajas ya que, según sus propias palabras, "todavía no ha quedado a comer con Segurola, Caridad y Relaño". Pero inmediatamente el nuevo proyecto se pone en marcha y nace un rejuvenecido Real Madrid. Di Stéfano, declarado simpatizante del mourinhismo, es depurado, y Sanchís pasa a ser presidente de Honor al alimón con Alfonso. Se anuncia una pretemporada "española", en la que se devolverá al Real Madrid a donde pertenece: al Teresa Herrera, para que la afición pueda extender esa simpática pancarta antimadridista de tan añejos y evocadores recuerdos; al Colombino, donde el pueblo pueda volcar sus frustraciones con el auténtico culpable de las mismas; o al Carranza, donde podrá conocer de primera mano el ánimo de la afición tras el cierre de los astilleros. L.A. Galaxy muestra su estupor por haberse roto el contrato firmado meses atrás, cuando Mou estaba preparando la pretemporada que según AS no estaba preparando. La reacción de la prensa es unánime: son yanquis, no entienden de fútbol, no se ha hecho la miel para la boca del cerdo, el Madrid tiene que recuperar sus esencias. Las crónicas de Manolo Lama siguiendo la pretemporada madridista abren los telediarios de Cuatro. "Y ahora me voy a comer un plato de lentejas con tocino. ¡Y pensar que podría estar comiendo un perrito caliente en Sunset Boulevard! Qué asco, con lo buenas que están las lentejas". Su boina se hace muy popular.


Agosto del 2013. Varios internacionales de la plantilla empiezan a mostrar discrepancias con el nuevo cuerpo técnico. Los cinco goles recibidos ante el Jaén hacen dudar a algunos de la capacidad del nuevo entrenador de porteros, José María Gutiérrez, "Guti", cuyas continuas visitas a las discotecas y el frecuente trato con los cancerberos de locales nocturnos le convierten, según él, en un experto en la materia. Pero entre los escépticos no se halla Íker, encantado de que su preparador aborrezca el gimnasio, al que dice no piensa entrar mientras no retiren todas esas máquinas raras, dejen más libre la pista, pongan una bola con espejos en el techo y más variedad de productos -y con más gradación- en la máquina de refrescos. La prensa calma a la exigua minoría del 89% que sigue sin ver claro que Míchel vaya a ser mejor que Mou. "Los proyectos son de largo recorrido y pequeños tropiezos como este 8-0 frente al Torpedo de Villafranca no deben afectar el ánima de los responsables, mucho menos del seguidor" dice el nuevo Director de Relaciones Públicas, Jorge Valdano, en una rueda de prensa de Tito Vilanova mientras le llenaba el vaso de agua. Se abren las primeras fisuras en el vestuario cuando los rumores de las bajas y los nuevos fichajes empiezan a correr. Cristiano es el primero en caer. Pese a proclamar su fidelidad para con el Madrid, al final acepta ser traspasado al PSG. Inmediatamente se ficha a Silva. Hay dinero no sólo para pagar el traspaso, sino también el sueldo del jugador (15 millones limpios más 8 para Hacienda) al menos durante los dos primeros años. La afición está extasiada... o eso dice Relaño. Benzemá es traspasado al Chelsea a cambio de Mata y Torres, y se realiza un importante esfuerzo para hacerse con los servicios de Cazorla. Se recupera al otrora denostado Pedro León. Falcao, que había firmado un precontrato a principios de año con el Madrid, se halla en paradero desconocido. A día de hoy todavía sigue sin tenerse noticias de él. A las 23 horas, 59 minutos y 16 segundos del día 31 de agosto el Madrid acaba de configurar la plantilla. Navas y Joaquín ocuparán las bandas del nuevo proyecto. Benat hará de Busquets y la manija del equipo será de un recuperado (o eso dice Míchel) Kaká. La inversión ha sido tremenda y los ingresos por los traspasos menor de lo esperado, pero qué importa la calidad del vino si la dicha es buena. Las pocas dudas que se manifiestan son rápidamente acalladas por las palabras de apoyo de Vicente del Bosque al nuevo técnico, respaldada por ilustres madridistas reconocidos por su defensa del señorío, como Xavi, Piqué o el propio Rosell.Octubre del 2013. Dos empates, una victoria y una derrota ante Betis, Getafe, Osasuna y Levante encienden las críticas de la prensa. Suena Benítez, en paro tras no haber conseguido clasificar al Chelsea para la Intertoto. "Sé cosas pero no puedo hablar" dice el técnico mientras debajo de un puente degusta las patatas con bacalao que acaba de pillar en un centro de cáritas, lo que a los ojos de Segurola le dispone, por su evidente humildad, como el primer candidato para el banquillo madridista, una posición que también disputa Juanma Lillo. Míchel parece superado por los acontecimientos. "Dirigir al Madrid no es como había pensado... ¿tan importante es ganar?" confiesa en una entrevista al diario AS realizada en un conocido -y caro- restaurante en la que Roncero, Relaño y Pedro Pablo San Martín entre otros tratan de ayudarle aconsejándole tácticas y jugadores para el once titular disponiendo aceitunas sobre el mantel. Pero es imposible: Relaño las deglute a medida que van abandonando el ficticio túnel de vestuarios.

 

Noviembre del 2013. Los medios de la Central Lechera celebran que la cosa haya mejorado. El Madrid sigue cayendo en picado en la clasificación liguera y ha sido eliminado a las primeras de cambio por el Zénit de Villarrobledos en la Copa del Rey, pero la información sobre el Madrid fluye de Valdebebas. En los mentideros se rumorea que hay auténticas tortas entre los jugadores para pasar chivatazos a los periodistas. Míchel y Valdano, en una tertulia en los deportes de la COPE, coinciden al alimón en que eso es algo bueno, ya que estrecha lazos entre la prensa y los jugadores, y el ambiente fluye menos enrarecido entre los creadores de la noticia-espectáculo y los constructores del opinamiento (en esto también coinciden, pero quien lo dice es Valdano, obviamente). Ambos se asombran de que la decisión de Míchel de poner a Ramos en el mediocentro para que sea el cerebro del equipo no haya cuajado. O quizá sí, porque el juego del Madrid es un desquiciamiento total. "Al menos no juegan al patadón como antes, ahora el balón circula con más fluidez por el centro del campo." dice Brotons. "Éso es un buen comienzo. Hay que esperar a que el proyecto se vaya consolidando", confirma Palomar.

Diciembre del 2013: La prensa, indignada, se queja de que el Madrid "no juega a nada". Excepto los días después de un partido, donde dedica páginas a poner sobre la mesa la evidente mejoría del equipo. Incluso la de Casillas. Denostado por el anterior técnico, ahora atrapa más balones. Lástima que sean los que penetran su portería, pero todo se andará. Cada cosa a su tiempo. Di María es traspasado al Manchester ante su mal estado de forma, no justificable en el hecho de haber jugado 14 minutos con Míchel desde que se inició la pretemporada. Es necesario reforzar el equipo y se decide la venta de Essien. Sus fichas son ocupadas por dos chicos de la cantera. El 28 de diciembre es presentado Adrián, el hijo del técnico, como gran refuerzo para el duro año que se aproxima. Resulta que la inocentada del AS era que los Beatles se iban a juntar de nuevo para dar un concierto en las ruinas de la Atlántida, recientemente descubiertas, y, efectivamente, Adrián es nuevo jugador blanco. Por primera vez en muchos años el once titular del Madrid está compuesto sólo por españoles a excepción de Kaká. Pero tampoco es que se haga notar mucho.

Marzo del 2014. Confirmando el buen ojo de Palomar allá por Halloween, el Madrid se consolida... como farolillo rojo. A la espera de la eliminatoria de Champions frente al PSG de Mourinho y Cristiano los diarios empiezan a filtrar posibles candidatos para entrenar al Madrid la próxima temporada: unos 23 por semana. Un técnico extremeño de Regional Preferente denuncia a los principales medios de "La central lechera" por ser el único técnico que no ha sonado como sustituto de Míchel, lo que achaca a que su tatarabuela era gitana y por tanto constituye un claro caso de discriminación por motivos de raza. El choque contra el equipo francés se salda con la derrota más abultada sufrida por el Madrid en campo propio en una ida de octavos de final de Champions. Mourinho se retira del campo como entró, aclamado por la afición local. A partir de ese momento proliferan en el estadio carteles pidiendo su vuelta que pueden verse en instagram. Los cánticos pidiendo el retorno del de Setúbal son audibles en las retransmisiones en ruso mediante sopcast. Curiosamente, en Canal + los cánticos siempre coinciden con una ataque de tos de Michael Robison mientras hace gárgaras. El mal estado del Madrid es justificado por la situación que dejó Mourinho. La impresión que a Silva le causó que no le fichara y a Pedro León su salida por la puerta de atrás durante el "mourinhato" explica, para Lama, el nulo juego de los dos puntales del equipo. La rueda de prensa de Mourinho tras aquél partido es antológica y no apta para menores. En youtube alcanza las 35 millones de visitas en dos días. Actualmente está en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, junto con "La diligencia" y "Qué bello es vivir".

Junio del 2014. "Por fin llegó la décima" titula el Marca; "La décima está aquí", brama la portada del AS. En ambas aparece Pedro León celebrando el gol más importante de la historia reciente del Real Madrid, el que supone la décima victoria consecutiva del combinado dirigido por Míchel y evita, in extremis, el descenso al pozo de la segunda división. "Sin Mourinho llegan las celebraciones al Bernabéu" resume el titular de Marca, que gracias al flujo de "exclusivas" desde el mismo vestuario ha conseguido mantener unas ventas mínimas y evitar el cierre. También han ayudado las continuas promociones de productos del Madrí, con las que el club ha conseguido dar salida a varios millones de camisetas de Joaquín, Beñat y Cazorla que, inexplicablemente, nadie compraba siendo como son jugadores españoles. El diario AS también ha conseguido mantenerse en los quioscos, aunque ahora sólo consta de ocho páginas. Sin embargo, sus ventas de 837 ejemplares diarios según el O.J.D. le mantienen a una prudente distancia de su competidor madrileño, con una media de 841. Ante la necesidad de reactivar las ventas, ambos medios deciden acudir a lo que siempre funciona.

Suena Benítez.

 

martes, 8 de enero de 2013

Currículum Vitae

A la atención del señor Alfredo Relaño, director del diario "AS". 

Mi muy estimado señor:

Dadas las apreturas de los tiempos que corren un dinero extra nunca viene mal, y he pensado en la posibilidad de trabajar como "freelance" en el medio que Ud. dirige como vía para aumentar los ingresos mensuales. Le adjunto la redacción de dos noticias acontecidas ayer para que vea que mi estilo es adaptable a la línea editorial de su periódico. En caso de publicación, cosa que no dudo, ya le enviaré mi número de cuenta para que efectúe el debido ingreso, o bien mi número de teléfono para acordar el día en que seré invitado al mesón Chistu para recibir el filetón como pago en especie.


Se entrega el Balón de Oro más limpio de la Historia. 

"gneee... eingggggnn.... toy contento...felis...nñsí"
Ayer en Zúrich el presidente de la UEFA, Michel Platini, padre del director en Europa de Qatar Sport, fue testigo de cómo Leo Messi, el principal jugador del equipo que publicita la Qatar Foundation, recibía la entrega del trofeo que acredita al mejor jugador del mundo en la que podemos afirmar sin duda fue la votación más limpia de todas las que se recuerdan. Prueba de ello es que el premiado fue el mismo futbolista que anunció Platini meses antes de que se llevaran a cabo las votaciones, por lo que no se produjo alteración o manipulación alguna en el resultado. La elección del Argentino mantiene la pureza del premio, en tanto en cuanto manifiesta que los criterios de elección permanecen imperturbables, independientes al nombre de los candidatos o al equipo en el que militen. Así, Cristiano Ronaldo, que en la anterior edición no fue galardonado pese a ser Bota de Oro por no haber ganado ningún título importante, tampoco lo fue en la presente pese a haber sido pieza fundamenta de un Real Madrid campeón de Liga tras pulverizar todos los récords, mientras que Messi, que la pasada temporada sólo había ganado la Copa del Rey logró alzarse con el premio gracias a haber sido Bota de Oro. Tranquiliza saber que el sistema de designación del galardonado se mantiene ajeno a cualquier intento de adulteración: siempre gana Messi haga lo que haga él o haga lo que haga cualquier otro. 

El evento no pudo ser más vistoso y espectacular. Destacó, como no, el galardonado, que acudió a la cita con un smoking rupturista que mezclaba el tradicional negro con lunares blancos a modo de caspa de cantante de grupo heavy de principios de los ochenta, y que hizo gala de la humildad que le caracteriza al calificarse "estúpido" en la rueda de prensa previa a la entrega del galardón ("Sería estúpido no considerar a Cristiano como un buen jugador, pero yo voté por Kun, Iniesta y Xabi"). Vicente del Bosque, cuyos tres meses en Turquía se estudian en las escuelas de entrenadores, se llevó el premio al mejor técnico de la pasada temporada por los siete partidos de la selección en la Eurocopa en una dura pugna con Pep Guardiola, quien desarrolló unas tácticas vanguardistas con las que obtuvo goleadas y títulos sin par durante los seis meses que estuvo tirado en el sofá de su loft de Nueva York jugando al FIFA 13. Un tal José Morito o algo así, que había ganado una liga menor sin mérito alguno, era el tercero en discordia pero sin nada que ofrecer frente a estos dos colosos de la estrategia balompédica. 

Mourinho, aparte de mentiroso, devuelve al Madrid a la edad de Piedra. 

Felón, frustrado, nazi, mezquino, manguta.
Después de una arriesgada investigación, en la que aviesos periodistas del diario madrileño "AS" pusieron en juego sus vidas colándose en el entrenamiento del equipo infantil B del Canillas con una cámara para filmar a los niños sin permiso de los padres, los émulos de Kappa y Pérez Reverte en sus años de corresponsal captaron al técnico madridista observando las evoluciones de su hijo, a la sazón guardameta de dicho equipo, y expusieron al madridismo la mentira de su técnico, quién justificó su ausencia en la entrega del Balón de Oro en el hecho de tener que preparar el partido de Copa frente al Celta que ha de tener lugar mañana en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, las imágenes captadas por Forjanes Woodward dejan en evidencia al entrenador luso, ya que el entrenamiento tuvo lugar al mismo tiempo que la entrega de los trofeos. A tenor de la exclusiva, podemos afirmar que la ausencia de Mou se debió única y exclusivamente a su resquemor al saber que no iba a ser premiado como mejor entrenador y el consecuente berrinche que le hizo decidirse por no aparecer en la gala, como personaje frustrado y mezquino que es. Otra explicación no es posible ya que:

  • En el caso de que, en efecto, hubiera estado trabajado en el partido frente al Celta, pongamos que hasta las seis o las siete de la tarde, Mourinho podía haber llegado justo a tiempo si hubiera utilizado los teleportadores que don Santiago Bernabéu adquirió de los estudios de la CBS tras la finalización de  la serie "Star Trek" en 1969. La falta de respeto continuada del portugués al tradicional señorío madridista, y a la personalidad que mejor lo representa, explican que Mourinho declinara el uso de tan innovador aparato del que tan buen uso hicieran el señor Spock y el capitán Kirk
  • En el caso de que no hubiera estado preparando el partido, lo cual es lo más probable ya que es un mentiroso patológico, el entrenamiento acabó a las 13:30, lo que dejaba tiempo de sobra para liar el macuto, irse a barajas, ponerse el smoking, aterrizar en Zúrich, pasar por la aduana, comerse un bocadillo que hubiera comprado en el aeropuerto mientras corría a por un taxi, llegar a la rueda de prensa previa al evento para que pudiéramos hacerle fotos con las solapas llenas de migajas y tocarle las narices con nuestras preguntas y luego pudiéramos sacar no menos de dos mil fotos de su careto al ver cómo el premiado era Del Bosque, cosa que todo el mundo sabía desde meses antes de las votaciones, como pasaba con el premio al mejor jugador. 
Lamentable, una vez más, el técnico portugués, que queda como el mentiroso frustrado que es. Y provocador, pues en lugar de quedarse en su casa echándose "la siesta del cabrón" (o "del burro", según la región que se trate) se fue a ver a su hijo, cuando sabe que a la mayoría de los periodistas eso les sacude muy adentro ya que ellos, los pocos que jugaban al fútbol quiero decir, no tuvieron la oportunidad de ver cómo su padre acudían a un entrenamiento... ni a un cumpleaños, ni a la fiesta de fin de curso, ni a recogerles a la salida del colegio, ni a nada. De hecho, es que no le vieron nunca. 

lunes, 7 de enero de 2013

hasta-los-cojones-de-iker-casillas-punto-com.

A mí no me asombra que Íker Casillas haya sido elegido mejor portero del mundo, al menos hasta que sepa de qué mundo en concreto. Si me dicen que de Marte, por eso de que al tener ese astro menos masa que la Tierra la menor gravedad le otorgaría ciertas capacidades extra, como gran velocidad y saltar grandes alturas y distancias al igual que le sucedió al John Carter de E. Rice Burroughs, pues me lo creería. Incluso me lo creería si el mundo por el que se le ha otorgado tal galardón fuera Krypton -donde seguramente desconocen ese juego consistente en que once tíos se enfrenan a otros once para darle patadas a una esfera- porque lo de ganar un premio siendo el único candidato entra dentro de lo posible. Pero de este mundo desde luego que no. No ahora mismo, no en esta Liga. He visto todos los partidos que ha jugado el Madrid en lo que llevamos de la presente temporada y estoy dispuesto a jurar, con mi diestra sobre la Biblia, que ninguno de los porteros rivales era peor que Casillas. El "otro" siempre domina mejor el juego aéreo, se arriesga a salir, demuestra andar bastante bien de reflejos -e incluso superar a "El Santo" en este apartado, el que hasta hace bien poco era su punto fuerte-, tiene mejor colocación, juega el balón con los pies -cuando Casillas chuta, lo raro es que el esférico llegue a un jugador de nuestro equipo-, e incluso se arriesga a abandonar la protección del larguero. Igual luego se largan con un saco de goles, pero habrá sido porque les han tirado mucho a puerta y porque mal que le pese a alguno, todavía somos el Real Madrid. 

Si yo no fuera tan vago, ni tan tacaño, ahora mismo estaría gestionando la compra de un dominio: el de hastaloscojonesdeikercasillas.com. Si tampoco fuera tan negado con esto de internet, he de añadir. Y empezaría una nueva cruzada, como la que llevamos hace algunos años contra el anterior "Amado Líder" del madridismo piperil. Pero, qué quieren que les diga: a todo lo anteriormente expuesto he de añadir que yo ya he cumplido mi parte en este tipo de guerras. Y para dejar patente mi estado de ánimo cada vez que me siento a ver un partido del Madrid no creo que haga falta que me compre un dominio. En efecto, estoy hasta los cojones de Íker Casillas. Pero hasta los cojones. Si sólo hubiera perdido reflejos estaría pidiendo su sustitución, llegaría a estar harto como mucho. Pero esa desidia, ese pasotismo, esa conversión de voceras de obviedades ("¡échala fuera, joder!" pues claro que la echará fuera, ¿que te crees, que te va a chutar a puerta o a ponerse a regatear en el área pequeña?) a gallo claudio pidiendo hielo en un botellón "si hay, si no no pasa ná", ese aire a funcionario vitalicio con puesto ganado por enchufe paterno, ese fallar continuado, esa planta de espantapájaros cada vez que hace como que va a parar un tiro raso a puerta, todo eso hace que esté hasta los cojones. 

¿Cuánto hacía que no se veía a un auténtico capitán en el Real Madrid?
Pero no tanto como para que no quede sitio para su manceba. Estoy hasta los cojones de Sara Carbonero. Estoy hasta los cojones de esta tía cuyo único atractivo es tener los ojos más cerca del pabellón auditivo que el resto de las personas normales, y cuya labor perodística es deplorable incluso teniendo en cuenta el nivel, ya de por sí deplorable, de la prensa española. Estoy hasta los cojones de verla en la portada del Semana, el Hola, el Vogue o el Mariclair ese. A mí esta pobre mujer no me ha hecho nada, pero es que cada vez que la veo me acuerdo de la última salida a por uvas de su novio y me da un ataque. Por eso estoy hasta los cojones de ella. Bueno, por eso y por ser una analfaburra capaz de dar la autoría de un poema de Machado, bastante popular, a Joan Manuel Serrat entre otras frikadas de tía que ha ascendido como ha ascendido (siempre he sospechado que la Carbonero y Casillas se conocieron en una tienda de Adidas, comprando rodilleras) pero se las quiere dar de pomposa ilustrada. Odio esas cosas. La gente que va en ese plan tiene hueco en mi puente romano. Bienvenida Sara. 

Hoy Casillas empezó el encuentro en el banquillo, como debe ser. ¿Que Adán es incluso peor que Casillas? Quizá, pero no es el mejor portero de -por lo visto- este planeta. Si Casillas lo es, hasta que no juegue al nivel que se le espera, esto es, del mejor, se le da jarabe de banquillo. Y punto. Celebrando estaba todo el madridismo de bien, del que formo parte con orgullo, que un técnico obrara como se debe, no como otros ("saque a Guti en la vuelta ante el Lyon porque si saco a Diarrá la prensa me mata", ¿te acuerdas, ingeniero?) y sin pensar en las consecuencias que el hacer tal cosa tuviera para su tranquilidad espiritual, cuando a los pocos minutos de partido nuestro gozo en un pozo: penalti de Adán, muy presionado por la pitada con la que le habían recibido los piperos, y expulsión injusta. Si en lugar de jugar la liga española jugáramos la de Texas (USA), cualquier jurado absolvería a quien, indignado por una decisión del cariz que tomó el chico de Villar de turno, bajase al césped y le linchara de algún foco. Y no hablo más de este canalla impresentable porque los arbitrajes también me tienen hasta los cojones. Y oigan, que ya va pesando el tren inferior. 

Mañana, o cuando le dé por trabajar, veremos a la Carbonero defendiendo la titularidad de su novio. No se puede caer más bajo. Hasta los cojones al cuadrado.
Además, tengo que dejar sitio para una considerable parte de la "afición" del Bernabéu. Jamás en mi vida he visto al público de Chamartín celebrar la expulsión de un jugador, nunca. Hoy ha sido la primera vez. Y esto refleja el grado de degradación que ha alcanzado el sector pipero. Pero es lo que tiene vivir en un país de borricos cuyos medios de comunicación están en manos de unos sinvergüenzas que, en vez de educar, aprovechan la burricie imperante para manipularla con el fin de poder mangonear a gusto. Dan asco, los unos y los otros. Hasta los cojones estoy de esta panda de paletos que se dejan llevar por una piara de botarates incapaces de encontrarse sus respectivos culos siquiera con la ayuda de un mapa y un perro de caza. La imagen del Bernabéu no ha sido penosa. Ojalá sólo hubiera alcanzado ese grado en la escala. La imagen del Bernabéu invita a que el sacrosanto recinto merengue sea depurado con lanzallamas para eliminar no sólo a los piperos, las pipas y sus cáscaras, sino su olor y, a ser posible, su recuerdo. Nos va a costar librarnos de estos tíos que piden canteranos, que luego aplauden que expulsen a un canterano en su primer partido oficial en el Bernabéu, y entremedias ovacionan a jugadores del equipo contrario cuando salen a calentar pasando olímpicamente de los propios que se rompen ceja, tobillo y lo que haga falta por defender la zamarra blanca. Pero nos vamos a librar, vaya que sí. Aunque no reaccionemos a tiempo, veremos si cuando lleguemos a estar como el Pateti de Madrid no se produce una reacción. Y cuando esto pase considero fundamental borrar todo rastro de piperío de nuestros archivos, como si nunca hubiera existido, en plan Ministerio de la Verdad de Orwell. 

Bueno, pues que sale el "yerno de Ejpaña", el Príncipe de Asturias al mejor felpudo para los enemigos del Madrid, y le clavan TRES goles, TRES. Para no perder la costumbre. El primero, claro, el del penalti, que tampoco se molestó mucho en atajar, para qué vamos a engañarnos. Y los otros dos marca de la casa. Ninguno de córner, supongo que para celebrar el evento del premio ese de los cojones. Estoy hasta los cojones de ver cómo gente como Cristiano se parten los ídems para remontar un partido que se nos ha puesto francamente difícil y el tipejo este de Móstoles se las arregla para dar aire al rival. Hasta los cojones. Siempre la misma película. Y siempre la misma crítica al día siguiente. El día que a los portugueses se les hinchen los cojones tanto como a mí, y decidan dar el portazo, y nos dejen con nuestros chicos de la roja y el mejó portero de Móstoles y sus arrabales hasta Brooklin y vuelta atrás, nos vamos a enterar de lo que vale un peine. Casualmente, mientras sintonizaba el sopcast ese para ver el partido enganché con el que estaba jugando la Juventus y vi el 1-2 que le cascaron a Buffon. Es muy similar al tercero que le endosan a Casillas, pero es que Buffon se mueve, intenta pararlo. El delantero tuvo que sacudirle un zambombazo que se estrelló en la parte superior de la red porque el italiano había cerrado bien los ángulos. Se la clavaron, pero hizo algo. Casillas no. En el tercer gol pasa de todo y cuando el balón ya le ha superado se queda en una pose como la de los soldaditos esos de plástico. Sólo le faltaba la base del mismo color. Estoy hasta los cojones de esto. Quiero un portero que por lo menos disimule que trata de hacer algo. Joder, ¡sólo que lo disimule! Que no lo haga, pero que lo aparente. 


Culpo a Casillas porque todos somos, en última instancia, responsables de nuestros actos y decisiones. Pero no habríamos llegado a esto si no hubiera sido por la puñetera prensa "madridista", la puñetera "central lechera" de los cojones. Con la misma cantinela que tuvimos que soportar cuando el Baúl de los recuerdos, el Capitán patapalo, tenía mando en plaza. La misma. Normal, si éste, al igual que Casillas, perdía el culo para contarle a los Tribuletes las interioridades del club. Estoy hasta los cojones de ver cómo puntúan con dos "ases" o con un siete u ocho sobre diez a jugadores que no hacen ni las malas por el simple hecho de ser colegas o jugar en la selección campeona del mundo. Y estoy hasta los cojones de que éstos se dejen utilizar como arma arrojadiza contra el club que les paga, especialmente Casillas. Porque si algo nos enseña lo sucedido estos últimos años es que en cuanto los palurdos salgan por la puerta, los tribuletes se van a olvidar de ellos, que -como buenas putas que son- siempre irán con el mejor postor y si te he visto no me acuerdo. El daño que estos pobres imbéciles se están haciendo a sí mismos me importa una higa, el que le hacen al Madrí no lo perdono.

No obstante, en los próximos días me temo que sí que me voy a enterar de lo que es estar hasta los cojones de verdad:

- Oye, ¿te has enterado que ha Cristiano no le han dado el Balón de Oro?
- Sí, JAJAJAJAJA... ¡y a Íker le han nombrado mejor portero del mundo, no te jode!
- Pues sí...
- BWAHAHAHAHA... ¡Mira que eres cachondo!
- No, que estoy hablando en serio...