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lunes, 27 de febrero de 2017

Pues os jodéis.

Redacto estas líneas satisfecho y orondo, con un subidón del trece, acunado por los ecos del programa "El chiringuito", basura televisiva donde las haya, subproducto acorde con los tiempos en los que vivimos de salvamés y demás, pero cuyo visionado y/o audicionado (en serio, ¿alguien tiene interés en ver la cara de estos tipos?) queda justificado en días como el que acabamos de dejar atrás. Porque ganar está bien, pero ganar así está mejor. Cuando el lunes amenazaba ver acrecentada su etiqueta de peor día de la semana con un liderato culé -si bien con un partido menos- el Madrid, en un cuarto de tiempo brutal, remontó el 2-0 que lucía el marcador del estadio del Villarreal para mantener su primera posición en la Liga. Qué voy a contar que no hayáis visto, amiguitos. Ni los más viejos del lugar recuerdan una similar. Creo que hay que retrotraerse al año catapum, día más, día menos, pero ver a nuestras gloriosas águilas blancas del Bernabéu darle la vuelta a un resultado similar. 

Robo al Villarreal (1): Cabezazo de Benzemá a puerta que el defensor interrumpe con el brazo.

"Remontada con atraco", titula el Sport. Piqué haciendo el gilipollas en las redes. Cuánta gloria. Un tipejo que ha ganado todo rebuscando en las cloacas de internet para encontrar algo con lo que mantener el cuento victimista de la Maripili culera. Qué grandes somos. En el Chirincirco se resume toda la miseria del periodismo deportivo de esta cosa otrora llamada España. A saber, convencer al televidente, radioyente o los cada vez más exiguos lectores de la prensa escrita, que controlar una mano en el área, o interceptar con la misma un balón que Benzemá cabeceaba al área no son acciones sancionables con penaltis. Lejos queda el que le pitaron al Far$alona en su estadio frente al Leganés, y todavía más lejos el gol en fuera de juego que le valió la victoria al Sevilla frente a su archirrival capitalino. La consigna es que el árbitro le ha regalado el partido al Madrid. Con el Madrid nunca hay posibilidad de error y las interpretaciones de los colegiados siempre son tendenciosas.Primer gol del Villarreal precedido de una mano de Castillejo, quien frena con el puño el balón permitiendo el tanto de los locales. Da igual. Al rival se le aplica el reglamento del balonmano si hace falta. ¿Os imagináis, amiguitos, si el Far$alona hubiera quedado descolgado de la liga por una jugada similar? ¿Concebís la tormenta que se hubiera dado? Contra el Madrid todo vale. En el Chirincirco el análisis de la mencionada mano traspasa los límites de la hilaridad, al menos para aquellos que no padezcan algún tipo de tara intelectual. No da en la mano, da en el anular y en el índice, dicen. Brutal. 

Robo al Villarreal (2): Mano de Castillejo que deja el balón franco para el remate a puerta.
Gol anulado a Torres frente a los culos y apenas ha habido alguna repetición. Tampoco de la mano de precede al primer gol del Villarreal o del fuera de juego del que partió el autor del segundo. Los derechos televisivos en manos de gente como Roures, millonario troskista y forofo del F.C. Barcelona. ¿Descubrimos planetas parecidos al nuestro a varios años luz y no hay tecnología para ver un fuera de juego? Claro que la hay. Lo que no hay son ganas. El pertinaz proteccionismo mediático hacia el Barcelona no puede alcanzar cotas más altas y la dignidad periodística no puede caer más bajo. Y no basta con la censura de las imágenes por parte de sus propietarios. Mourinho le mete el dedo en el ojo a Pito Vilanova, ¿y no hay imágenes del banquillo culé insultando y provocando al madridista, como denunciaron los jugadores de nuestro equipo? Venga, hombre. Un segundo gol en fuera de juego, pero el árbitro ha ayudado al Real Madrid. Ni un comentario, ni una repetición. Sólo cabe preguntarse si fichan a los robinson, los martínez o los valdanos por antimadridistas, o si cumplen ese papel para poner un plato de lentejas en la mesa. Periodismo chusquero. Al madridismo le caen palos desde todas partes. Quim Domènech insiste. El conceder ese gol en fuera de juego no sería determinante en la Liga. No es un fallo grave. Recordemos que este pájaro es subdirector de "Jugones" programa supuestamente perteneciente a "la caverna" madridista. Qué cachondos. 

Robo al Villarreal (3): fuera de juego que precede al segundo gol local.

Robo al Villarreal (4): España, único país del mundo en el que esto no es mano.
Líderes con un partido menos. Gran remontada. Pero no debemos olvidar los errores cometidos. Me sabe mal poner a Benzemá a los pies de los caballos, porque realmente habría que ponerle en la frontera, empaquetado con un lacito rumbo a Londres. En el Arsenal sería muy feliz. Mi mujer me decía durante el partido que no entendía por qué el Madrid tenía un jugador que no sabía jugar. Ojo, no que jugara mal, sino que "no sabía". Triste pero cierto. Benzemá no sabe jugar de nueve porque no lo es. Es un media punta muy ofensivo, o un segundo delantero, pero no es un "nueve" como necesita el Madrid. El día que tengamos a un jugador como lo fueron Hugo Sánchez o Van Nistelrooy, por decir algunos, los que defienden al francés van a flipar. Si hoy no hemos visto el último partido de Karim como titular indiscutible me sentiré muy decepcionado, porque vendría a demostrar que la meritocracia no existe en este equipo. En el Chirincirco denuncian que el colegiado ha recibido "regalos" del Madrid. Unos bolígrafos y unos pins. Alucinante. Volviendo a Benzemá, hay dos jugadas determinantes. La primera, que en un momento dado el francés tiene una ocasión de gol y en vez de fusilar,  realiza lo que sólo puede considerarse como un pase en profundidad al guardameta; la segunda, que Morata marca el tercer tanto rematando al muñeco... pero entra. Acusan al francés de no tener sangre en las venas. Ése es el ejemplo gráfico.

domingo, 12 de febrero de 2017

Reina por un día

Mari Pili Culerín, niña repipi y caprichosa, con falda, canesú y coletas, mimada por papá en la dictadura, y por mamá en la democracia, ha tenido hoy su "reina por un día". En efecto, después de ni se sabe cuánto, la Antoñita "la fantástica" de la ciudad Condal ha sido líder de la Liga de fútbol en la presente temporada. Para que tan dichoso evento fuera posible, han debido coincidir dos hechos. El primero, que al auténtico líder le aplazaran nada más ni nada menos que dos partidos, algo que los más viejos del lugar no recuerdan si es que alguna vez ha acontecido tal cosa. Pero no hay nada que la mimada Mari Pili Culerín no consiga de sus siempre dispuestos benefactores. Un berrinche por aquí en forma de pañolada, un quejido por allá en forma de declaración de un jugador, un "bubú" por parte de los panfletos proculés y, casualmente, el milagro se produce. La "mejor liga del mundo" tiene al líder con seis puntos sin jugar todavía, algo que no se producía en la Rumanía de Ceaucescu pero que igual se da en la de Zimbawe o Haití. La segunda era que Mari Pili pusiera algo de su parte. Sí niñita, sí, ¿no querrás que lo hagamos todo nosotros? Ea, ea, no aguantes la respiración. Venga, a ver que podemos hacer. ¿Que el Celta no juega su partido contra el Madrid y así gana ventaja respecto al Alavés, que sí juega su partido? Estaría bueno que se aplazara también ese por no dar ventaja a los gallegos. ¡A jugar! Así el Alavés estará agotado o plagado de bajas, para evitarse lesiones, y la niñita lo tendrá más fácil. ¿Verdad que sí, monina?

La de la izquierda es la sección de baloncesto, que está menguando cosa fina

Así, la misma prensa perrera que se subía por las paredes ante la osadía del Madrid de que se jugara un partido de Liga, porque podría obtener réditos de que el Celta jugara en pocos días una semifinal de copa contra el Alavés, celebraba exultante la gesta culé de proclamarse líder "virtual"... ¡con dos partidos menos! Y Mari Pili no falló. Como la niña más fea del curso que -para sorpresa de todos, ya que tan sólo es la hija del director- es nombrada reina de la fiesta de fin de curso, y aún así ha de cubrir bajo el maquillaje sus granos y forúnculos, evitar sonreir para que se le vea la dentada deteriorada, pasar por la peluquera para que le arregle el pelo, y tratar de que no se le note mucho la joroba, Mari Pili Culerín también ha de poner mucho de su parte. Seis chicharros a un desahuciado Alavés en temporada de rebajas post-coperas y a celebrar el liderato. Lo dicho, reina por un día. 


O, mejor dicho, por unas horas. Las que mediaron desde que el colegiado en Vitoria pitó el final del partido hasta el comentario de Robison de "¡Ese gol no puede entrar!" con el que valoró el tanto de Cristiano que abría el marcador en Navarra, y que viene a sumarse a tantos y tantos deslices -o quizás no- de los comentaristas televisivos, a los que los madridistas ya no pedimos objetividad, con que no se rían en nuestra cara de manera impune nos damos con un canto en los dientes. El tanto de Cristiano llegaba tras unos compases iniciales en los que nuestros muchachos que eso de hacer novillos una jornada de liga no estaba tan mal y que, si eso, pues repetían esta y ya se pondrían contra los italianos la semana que viene. La desidia, y el planteamiento conservador de Zidane, alineando nuevamente a tres centrales para conformar un 3-5-2 que para la prensa será un 5-3-2, plantearon cierta inquietud en la afición merengona. Inquietud que se veía acrecentada por el pésimo estado del terreno de juego -no olvidemos que estamos ante la "mejor liga del mundo", amiguitos- que hacía parecer que el balón evolucionaba en una linea temporal paralela. En serio. Era como el protagonista de uno de esos relatos de Philip K. Dick que vive cinco siglos en el futuro, o con su percepción del espacio-tiempo adaptada a la de otro planeta y siempre va desincronizado. 


Precisamente fue el césped el protagonista de lo primero reseñable del partido, la lesión de Tano. O eso dicen los que entienden. El defensor local se rompió la tibia y el peroné al tratar de soltarle una coz a Isco y encontrarse la pierna del jugador firmemente apoyada den el suelo. Lástima por el osasunista, para el que se terminó la temporada. Espero una completa recuperación y que la siguiente pueda seguir soltando coces como si nada hubiera pasado. El Osasuna le necesitará en la segunda división, ha donde ya ha descendido su terreno de juego. Y es que el juego "al límite", es decir, al patadón y tentetieso, marca de la casa, era todo lo que el Osasuna podía enfrentar al Madrid. Pero junto con la empanada de nuestros campeones era más que suficiente. Y de vez en cuando, las arrancadas y los disparos de un tal Sergio León, buen pelotero visto lo que se tercia en Navarra que, como no podía ser de otra manera, fue quien empató el encuentro al aprovechar una pérdida tonta del balón por parte de Danilo y los treinta metros de pista libre que el brasileño sirvió en bandeja al contraataque osasunista. Bueno, al menos esta vez tuvo la decencia de no marcarnos un gol en propia puerta. 
 
Cristiano hizo un alto en su declive para abrir nuevamente el marcador.

Nada pareció cambiar tras el descanso. Zidane, que entre olvidarse de la meritocracia y alinear siempre a la sota, el caballo y el rey, y el aguantar los cambios hasta el final, está acercándose demasiado a ser Angelotte 2, el regreso, introdujo cambios en el equipo. Los del Osasuna, agradecidos, estuvieron a punto de introducirnos otra cosa. Keylor Navas, al que le sienta de miedo el que suene tanto el nombre de De Gea, siguió siendo el mejor del partido abortando las pocas, pero serias, llegadas de los locales a nuestra portería. Con todo, ya eran más de las que hacían nuestros chicos. Como Dios aprieta pero no ahoga, y cuando veíamos negros nubarrones cernirse sobre nosotros -me refiero, obviamente, a la idea de dejarnos puntos, porque los negros nubarrones de verdad ya estaban descargando sobre los jugadores, y cómo- se produjo la lesión de Danilo. En esta ocasión el jugador rojillo sí atinó y fue un madridista el que acabó abandonando el terreno de juego. La entrada con los tacos por delante al tobillo no supuso, sin embargo, que el colegiado amonestara con una justa roja al agresor. La pérdida del lateral obligó al cambio y Zidane dio salida a James que, por si alguien se había olvidado de él, es un jugador colombiano que fichamos para que Florentino construyera autopistas en el país americano. 

Una botella golpeó a Modricio tras el gol de Isco. Ningún jugador barcelonista resulto dañado durante la filmación
 Isco fue el autor del gol que rompió el empate al aprovechar un balón que Benzemá había perdido después de entrar trastabillándose en el área. Pese a estar presente en dos de los tres goles del partido, habiendo dado una genial asistencia en el primero, el jugador francés no se quitó esa aura de jugador desaprovechado que lleva desde hace mucho tiempo. Desaprovechado, digo, porque cada vez que lo veo jugar creo que estaría mejor vendiendo entradas o bufandas a la puerta del Bernabéu. Sería más rentable, desde luego. Mejor hacer algo que no es de tu oficio a no hacer nada en el tuyo. El fallo a puerta vacía que tuvo unos minutos antes justificaría un tratamiento de jarabe de banquillo. En serio, me resulta muy difícil creer que Morata y, sobre todo, Mariano, no mejorarían lo que hace el francés. Creo que existen más posibilidades de que yo me líe con Scarlett Johanson  a que veamos en el Madrid a un delantero de esos que marcan goles. Que la pillan y la empotran en las redes. O que la pillan, driblan y disparan a puerta. O que la paran, la pillan, la driblan y la envían a Saturno. Coño, un delantero que juegue como un delantero. Un Griezman, un Luís Suárez pero sin morder. ¿Es pedir tanto? Pues me temo que sí. Lo que decía antes, lo de la meritocracia. Las acusaciones de "proteccionismo" hacia el jugador, deseo personal de Florentino y francés como el técnico, pueden ser injustas, pero desgraciadamente no son ilógicas. El río suena. 

Benzemá se queda sólo en el bingo y canta el que reparte los cartones.

Sería Lucas Vázquez quien dejara el marcador en el 1-3 definitivo, después de ser víctima de un penalti clamoroso que el colegiado no quiso pitar. Al menos, y a favor del árbitro, hay que señalar que aplicó el mismo criterio: tampoco pitó el que le hicieron a Cristiano minutos antes, muy similar. Por lo visto, lo normal en los jugadores del Madrid es tirarse al suelo cuando van a ejecutar un disparo franco sobre la portería rival. Que nos sirva de aviso para los próximos partidos. Los de negro tienen muy claro qué de fino hay que hilar para que los progenitores de Mari Pili Culerín tengan a la niñita contenta y satisfecha. 

Y la semana que viene, a por los napolitanos. Oe, oe, oe.

domingo, 5 de febrero de 2017

Si pongo un circo me crecen los enanos

...y además fichan para jugar en la sección de baloncesto del Far$elona y ganan la Copa de Europa de eso del fútbol con las manos y con canastas. Como lo oyen. Pocas horas habían pasado desde que escribí la entrada en la que anunciaba al mundo la resurrección de este sacrosanto blog, a la espera estaba yo de que finalizase el choque liguero entre los nuestros y los otros, con el fin de pergeñar mi crónica sobre tal evento, y resulta que se suspende el encuentro. Se jugará Dios sabe cuándo, porque así se hacen las cosas en este país. Quedemos bien ante quienes tenemos que quedar, que ya se ocupará otro de arreglar el desaguisado. Lo asombroso no es que el gobierno permanezca en actitud pasota frente a las fuerzas centrifugadoras que amenazan la patria, qué va, lo asombroso, alucinante y estupefaciente a partes iguales es que España lleve dos mil años perdurando con esta filosofía. Al final, los butifarréndums y demás se quedarán en agua de borrajas. Esto es como regar un peñasco. Riega, riega, que el peñasco sigue ahí, impasible. Pasando de todo pero ahí. Al final, o se acaba el agua o te aburres de regar y el peñasco permanece. Pero vayamos con el partido o, mejor dicho, la suspensión del mismo. Esperen que me baje de estas ramas a las que me he subido. 


El calendario futbolero había previsto que para la noche de hoy, con vistas a ser retransmitido acompañado de los comentarios de esa pareja que tantos días de gloria nos da a los madridistas -uno que lleva viviendo en España desde los tiempos en los que Conan era rey de Aquilonia pero habla el castellano como si acabara de llegar, y encima se pone a darnos cursos de inglés, y otro tan culé que no le dejan entrar en el KK Nou por miedo a provocar una sobredosis- el Real Madrid visitara el estadio de Balaídos, a la sazón feudo del equipo del Celta de Vigo. Bien, pues resulta que el temporal que afecta a la península se estaba ensañando especialmente con la esquina noroccidental, motivo por el cual hubo de suspenderse el partido del viernes entre el Deportivo y el Betis. Pero ojo, no es que la que estaba cayendo en Galicia fuera un cruce entre un tornado tejano y un ciclón tropical, sino por que el vetusto estadio de Riazor, que debe datar de la época en la que Gandalf estaba en la guardería de la Tierra Media, no está en condiciones ni de soportar los estornudos de una excursión del Inserso. El daño sufrido por las gradas, que el Ayuntamiento coruñés es incapaz de reformar, junto con la posibilidad de que se produjera un nuevo temporal que pudiera dañar más la estructura, llevó a la decisión de posponer el partido. 

Del reglamento de la LFP, vía @DangM3

Y como la gente no es tonta -al menos en Vigo- a los del Celta el chaparrón en La Coruña les abrió el cielo. Dado que tenían que jugar el partido de vuelta de semifinales de copa frente al Alavés la próxima semana, y con un resultado totalmente abierto -empate a cero en la ida- fíjate tú que bien, oye, si resulta que no juegan la jornada de Liga y así sus chicos se plantan en Vitoria con un buen descanso en el cuerpo, mientras su rival se desgasta. Porque ésta, y no otra, ha sido la causa real de la suspensión del Celta-Real Madrid. Por supuesto que en el estadio del Celta, otra obra de ingeniería española que debería aparecer en el programa de Megaestructuras, también han volado planchas de uralita como si fuera confeti, informando al mundo que este material persiste como techumbre no sólo en las chabolas, sino también en algún estadio de Galicia (qué se pensaban, ¿eh?) pero, a diferencia de lo acontecido en Riazor, no se preveía ni un pequeño chubasco para la hora del partido. 

Vayamos con los hechos. El informe de los técnicos municipales reza lo siguiente:

Naturalmente, nadie quiere que un aficionado, o incluso un futbolista, se vea afectado porque una de esas chapas corroídas salga disparada. Pero es evidente que el Real Madrid no tiene culpa de que el Celta, o el ayuntamiento de la ciudad, no tengan un campo en condiciones para jugar en la primera división de un país desarrollado. La solución habría sido bien sencilla: o se juega en otro estadio, o se da el partido por ganado al Real Madrid, castigándose con la pérdida de los tres puntos al infractor que no ha cumplido con el sagrado deber de tener un estadio mínimamente acondicionado.  

Porque ése, y no otro es el auténtico quid de la cuestión. En el mismo informe presentado por los técnicos municipales leemos:

Es decir, que da igual que los técnicos realicen el apaño y/o chapuza que han anunciado para la próxima semana, la realidad es que mientras no se realicen las obras que garanticen esa "solución definitiva" de la que habla el informe, que "garantice la seguridad de los usuarios de la grada", obras que deberían haberse acometido en diciembre del año pasado pero que no se hicieron, el riesgo que ha llevado al aplazamiento sigue existiendo. Lo correcto, lo coherente, lo que tendría que hacer la LFP capitaneada por el señor Tebas, es prohibir cualquier tipo de partido en ese cochambroso estadio, que ya parecía viejo en el mundial 82. No sólo el de hoy. Pero es que esto no es cuestión de coherencia, es cuestión de hacerle la puñeta al Madrid y beneficiar a otros, quizá porque el Madrid nunca se queja y los otros te van a montar la marimorena hasta cuando no seas responsables de sus imaginarios males y persecuciones.



El principal culpable del daño que ha sufrido el Madrid, y por extensión el Alavés, es el señor Tebas, que es a quien en última instancia correspondía la decisión de que el encuentro se jugara o no. Uno, en su ingenuidad, cree que los organismos como el que preside este señor están para solucionar problemas, no para crearlos. La LFP no hace falta para organizar un campeonato, para eso se bastarían los clubes sólos; su única utilidad es la de resolver los problemas que surjan. "Oiga, que dicen los del Celta que no se puede jugar mañana en su estadio". "Pues que no se juegue". "Pero es que entonces no hay partido". "Pues que no lo haya". ¿Y para esto hay sinvergüenzas que ganan un sueldo? Para eso no hace falta nadie, y menos cobrando. Pero claro, es que estamos a lo que estamos. El Madrid lleva cuatro puntos de ventaja respecto a Far$alona, la niña llorona por excelencia, y el Sevilla, el equipo de los Burri-Burri. Cuatro que pueden ser siete si el Madrid gana el partido aplazado contra el Valencia. Por si fuera poco, el calendario de la segunda vuelta favorece a los madridistas. Ya hemos visitado el KK Nou y el Calderón, al que despedimos de la existencia con un hat-trick de Cristiano. En ambos puntuamos. También hemos pasado por el Sánchez Pizjuán, que es donde tienen su residencia los Burri-Burri, grupo ultra que se dedica a perseguir navaja en mano a los italianos para ensartarlos, pero que al ser descaradamente antimadridistas gozan del favor y la simpatía del periodismo antimadridista garrulo, mayoritario en este país, y donde sufrimos la derrota que acabó con la mayor racha de partidos sin perder que un equipo español -y sí, incluyo al Culolona- ha tenido jamás. A todos ellos hemos de recibirles en el Bernabéu. Un panorama muy propicio para hacerse con el título de Liga. 

Pues ya no. 

Ahora, para compensar, la LFP nos mete un partido más en un calendario más que repleto, e impide que la tabla liguera quede sin la coletilla de "con un partido menos", algo que suena bastante tercermundista. El señor Tebas se cubre de gloria, por no decir otra cosa, porque esta misma tarde aquellos a los que acaba de echar una mano se acordaban de toda su familia, acusándole de manipular los arbitrajes... que en realidad son responsabilidad de Villar, el sultán del balompié español puesto en su trono por los culés. Pero qué tontos y qué tonto al frente de la LFP. Tal para cuál. Y hablando de Villar y su chiringuito federativo: ¿no sería lo suyo que defendieran la no adulteración de su torneo, la Copa del Rey, al no impedir que uno de los contendientes de semifinales afronte el partido con la ventaja de un mayor descanso? Pues no. Éstos, que ya han allanado pista permitiendo que el Far$alona se enfrentara a la Real Sociedad habiendo descansado los vascos cincuenta horas menos, ya tienen programado a uno de los finalistas. Los de siempre. Los de los pitos y los culos al aire cuando suena el himno. Lo que sea del otro les da igual. Total, si sólo va a estar en la final porque alguien tendrá que jugar contra el campeón por decreto. 



En fin, espero que el Madrid actué como sólo puede hacerlo. Esto es, exigiendo que el partido se juegue entre la penúltima y la última jornada. En realidad tampoco tendría que exigir mucho; es que quedan pocas fechas libres. Si todo se desarrolla como debe -con Villar, Gaspar, Sánchez Arminio y Tebas puede pasar cualquier cosa- el Madrí podría llegar a las últimas jornadas con la liga decantada a su favor, excusa más que sobrada para no presentarse a jugar en Balaídos. Que nos quiten los tres puntos, pero estos jetas galaicos se quedan sin la taquilla. Claro que igual para entonces igual  Balaídos ni existe tumbado por alguna brisa primaveral mientras el Ayuntamiento vigués sigue prologando su reparación.

domingo, 26 de octubre de 2014

Real Madrí, 3 - Barçurona, 1: Tomad referéndum, ratas traidoras

La buena noticia es que el Real Madrid se ha impuesto por tres goles a uno al F.C. Barçurona en el partido correspondiente a la novena jornada de Liga disputado en el Santiago Bernabéu . La mala noticia es exactamente la misma, pero con un ligero matiz: el Real Madrid se ha impuesto sólo por tres goles a uno al F.C. Barçurona en el partido correspondiente a la novena jornada de Liga disputado en el Santiago Bernabéu. Ahora se lo explico.

Que son méscunclú no lo duda nadie. 
Jamás he dudado que el F.B. Barçurona es, en efecto, más que un club. Es tanto más que un club que si suprimiéramos los enanos hormonados que le dan patadas a un balón no notaríamos su ausencia. En realidad, el Barçurona es, sobre todo, el ministerio de deportes y asuntos exteriores del gobierno nazionanísta catalán, la Asamblea Nacional Catalana y el Omnium ese que se dedica a perseguir a los que usan el español, todo en uno. Así, esta institución fundada por un suizo para que jugaran extranjeros, funciona al mismo tiempo como receptor y transmisor de todas las neuras, fobias, demencias y chifladuras varias del nazionanísmo catalibán. Perder o ganar no varía un ápice esa función, y eso es lo que hace realmente grande a este club. Si el Barçurona gana, cumple su función como órgano propagandístico de la dictadura nazionanísta imperante en el paisillo de la esquina nororiental de España. Y si pierde, también, porque supone munición con la que alimentar la maquinaria del victimismo perpetuo sin la que ese nazionanísmo acabaría gripándose. Pese a los infinitos canales de televisión públicos, las abundantes remesas de subvenciones que reciben los medios impresos para asegurar la adhesión inquebrantable, y las no menos cuantiosas dádivas que se reparten entre todos aquellos dispuestos a traicionar la ética más básica de la profesión de historiador, para justificar invenciones injustificables sobre guerras con, e invasiones de, Castilla que sólo existen en sus desquiciadas seseras, no hay nada más efectivo para el agit-pro de los herederos de Pra de la Riba y Jordi Puyol (en el caso de éste último herederos en sentido metafórico, no de los que se hacen ricos gracias a la corrupción consecuente al régimen bananero imperante en Cataluña desde 1980) que esa comunión entre el fanatismo deportivo y el desquiciamiento político. Pocos de los que siguen las consignas del Partido con Nombre de Erupto (vulgo ERC) o de CiU serán aficionados a leer los infumables libros de ciencia ficción sobre agravios históricos a la inexistente nación catalana, pero seguro que todos siguen, más o menos, la actualidad deportiva del F.C. Barçurona.

...y no hay nada más que añadir

Es por todo ello que lo que rodea  lo que en un país normal no sería más que el enfrentamiento deportivo entre los dos equipos más laureados de la competición se convierte, desde todos los medios ubicados en Cataluña, en una suerte de prolongación de la política por otros medios. A falta de Casanovas que se enfrenten al Felipe de turno (aunque sea para acabar sirviéndole el resto de su vida, como hizo el héroe de la estatua a la que esos ceporros van a dejar flores todos los años), bien vale un conjunto de millonarios en pantalones cortos. Fíjense cómo en los días previos al encuentro la palabra más usada por esos lares era "miedo", pero no miedo del Real Madrid, qué va; para ellos no existe el Real Madrid, ni siquiera "el Madrid": el miedo es el de "Madrid". Esta simplificación es necesaria para ilustrar al seguidor del nacionalbarcelonismo, por si aún no se ha enterado, de que el partido de fútbol es en realidad el enfrentamiento del "ejército desarmado de Cataluña" contra la España opresora y centralista, los Borbones y Franco, el Rajoy que no les deja votar y la Constitución que no les permite romper España, es decir, todo aquello que concretan en "la capital".

Y es, precisamente, por todo ello por lo que los jugadores del Madrid no pueden imponerse sólo por tres goles a uno. Como la institución patriótica que siempre ha sido, y que debe ser, los jugadores del Real Madrid deben concienciarse de su obligación de triturar y machacar a ese conjunto de mercenarios a sueldo de las ratas secesionistas. Y si esto no les vale, que lo hagan por el simple hecho de que los jugadores del equipo catalán, que sí entienden de qué van estos partidos, cuando les han podido meter cinco o seis, se los han metido.  

If you like to gamble. 
Porque si el Real Madrid se hubiera tomado en serio este partido, al F.C. Barçurona le habrían caído no menos de media docena de goles, tal fue la superioridad demostrada por los pupilos de Angelote en el terreno de juego. El Real Madrid, equipo decente y honorable, ya había advertido para no ser en ningún caso tildado de traidor. El último aviso fue el realizado el pasado miércoles ante el Liverpool, al que pintó la cara en su propio estadio. Sólo un necio puede negar que estamos ante el equipo más potente del mundo y, por ende, ante uno de los mejores reales madrides de la Historia. Lo que luego suceda en los terrenos de juego será otro cantar, pero a día de hoy esto es lo que hay. Pese a los esfuerzos de las autoridades deportivas en beneficiar al Barçurona poniendo el horario del encuentro a las seis de la tarde de un sábado, habiendo el Madrid aterrizado en Barajas a altas horas de la madrugada del jueves, el panorama no pintaba nada bien para los chicos del tarugo de Luis Enrique. El tiempo daría la razón a quienes pronosticamos muerte por aplastamiento. 

El mejor jugador del mundo y un argentino

Pese a todo, el encuentro se puso cuesta arriba para los locales muy pronto, cuando en el minuto tres Neymar Jotaerre, el traspaso más caro de la historia pese a haber costado sólo 57 millones y la cabeza de un presidente, conectó un derechazo raso desde fuera del área ante el que Íker Casillas no podía hacer nada. Un portero de fútbol sí, pero Casillas no. Y es que un partido de nuestro Madrid sin casillada es como un concierto de Motörhead sin el "Ace of Spades", que nunca falta por mucho que Lemmy odie la canción. Pero esto es lo que tiene el jugársela poniendo al Capitán Espantajo bajo los tres palos (de donde nunca sale, por cierto), Carlo, a ver si te enteras. Va a llegar el día en el que no vamos a salvar el pellejo con esto de jugar a la ruleta rusa con cinco balas en el tambor y entonces todo será llanto y crujir de dientes, pero yo ya lo advertí. 

Cristiano, en una clásica imagen de cómo intenta mantenerse erguido pese
al abultado peso de sus atributos masculinos. ¡Esos son sus poderes! ¡Hala Madrí!

El caso es que al Real Madrid le tocaba remontar el encuentro. En un partido de este nivel eso podría suponer un problema para cualquier equipo. Pero gracias a Casillas, al presidente que le mantiene y al entrenador que le pone, es algo a lo que el Madrid y sus aficionados ya están acostumbrados. No problemo. El Madrid siguió con la hoja de ruta prevista y cargó contra la portería defendida por Bravo, portero imbatido en Liga hasta el día de hoy gracias a la mediocridad de los rivales que los culos han tenido enfrente. Después de un par de escaramuzas en las que el Barçurona podría habernos metido un susto serio en el cuerpo pero que sólo eran anécdotas en lo que se había convertido en un acoso total del Real Madrid, el colegiado señaló el punto de penalti gracias a la acción protagonizada por Chakiro Piqué, jugador en franca decadencia que tuvo a bien sacar la "mano del muerto" ante un centro raso de Marcelo quien, por cierto, firmó un más que decente partido si no se tiene en cuenta que su misión también consiste en defender. El caso es que Cristiano tuvo el honor de convertirse en el primer verdugo del tal Bravo en el presente campeonato de Liga. Enhorabuena, que caigan más. 



Yo vi a un colegiado que le pitó una falta a Masqueguarro... en el programa de Íker Jiménez.
El Real Madrid mantuvo en la segunda parte la intensidad mostrada durante los primeros cuarenta y cinco minutos, aunque pasándose algunas veces de frenada. Gracias a todos aquellos ronaldos y marcelos que, en algún momento de esa segunda mitad, trataron de hacer lo de Maradona en México, pero hubiera estado mejor que en esas situaciones levantaran la cabeza para ver si el jugador que corría junto a ellos en el ataque, tal y como delataban los aullidos que partían de cada casa en la que había un madridista viendo la televisión, estaba, efectivamente, ahí. Saltaba a la vista que Cristiano había decidido que ya estaba bien de golear, que lo de los hat-tricks era cosa de pobres, y no quería más balón que el de oro. Se empeñó en hacer difícil lo fácil, quizá para le sacaran de hombros y le llevaran directamente a Mónaco a recogerlo. Por mí bien, pero si lo hubiera dejado para otro partido pues como que mejor. Claro que si deja el lucimiento para otro partido con proyección mediática -no sé, el que ha de enfrentarnos al Liverpool en el Bernabéu con todo el pescado vendido por ejemplo- igual le pasa como a Messi. El retaco que ha de agradecer a la química el poder dedicarse al fútbol profesional humilló a su técnico la jornada anterior, contra el Eíbar, negándose a ser cambiado para poder sumar algún tanto más que le posibilitara batir el récord de Zarra en el coliseo madridista, y al final se quedó compuesto y sin novia. Muy lejos este Messi de aquél que asombró al mundo cuando estaba a las órdenes de un técnico juzgado por dopaje durante su estancia en Italia. Me pregunto porqué será. 

Marcelo estuvo muy activo durante todo el partido, lo que demuestra que
la dieta a base de hamburguesas no tiene por qué ser mala, ¿me lees, mamá?

El caso es que el Barçurona fue un "quiero y no puedo" permanente mientras el Madrí desperdiciaba ocasiones de gol hasta que, en el minuto cincuenta, Pepe, el enemigo público número uno para la prensa deportiva catalana, cañoneó al fondo de las redes con su calva testa un perfecto saque de esquina de Kroos. Y aquí se acabó el partido como tal, con eso de las tácticas y demás zarandajas. A partir de ese momento, con un Barçurona desesperado por no tener otra opción que volcarse sobre la portería del capitán Espantajo aún siendo consciente de la que se le iba a venir encima, al madridismo se le abría en el horizonte la posibilidad de una goleada humillante. Con el marcador a favor, los chicos de blanco, conscientes de su enorme superioridad, responsable en parte de los méritos propios pero también de los deméritos ajenos (el Barçurona lleva vegetando desde hace dos años, y sería un recuerdo si no se le hubieran puesto palos en las ruedas al tercer proyecto de Mourinho, pero eso es otra historia) entraron en modo "Pleisteision Fifa 2015". Dicho así puede parecer hasta bueno, el problema es que lo hicieron tal y como yo juego a ese tipo de cosas. Que no tengo ni idea, vamos. Llego hasta la portería -obvio decir que en el nivel entre "fácil" y "para patosos sin remedio"- a base de usar el pase en corto, y cuando lo tengo todo de mi parte para meter gol sigo con los pases cortos porque no atino con el botón de disparar -asombrosamente, eso algo que se me olvida en cuanto paso del centro del campo, porque antes de cruzar esa línea sí que atino al dichoso botón y, de hecho, mi jugada más practicada es la de intentar batir al meta rival desde mi propia área. La cosa es que, en acercándome al área, siempre realizo una extraordinaria jugada del llamado "tikikaka" se coloca y al final o me quita el balón o acabo fallando. Eso mismo le pasó al Real Madrid hasta que llegó el final del partido, exceptuando la jugada del tercer tanto, que debía haber sido la del sexto y ecuador del número de chicharros encajados por Bravo en la segunda mitad, dita sea. 

Pepe celebró su tanto mostrando las manos abiertas al público para recordar
quienes son los que poseen DIEZ copas de Europa. A los que vivimos las
desaboridas celebraciones de Butragueño nos ponen palote cosas como esas
El que no se consuela es porque no quiere. 
El tercer chicharro merengue fue el último pero también una obra de arte, un monumento al fútbol veloz antípodas del somnoliento sobeo del esférico que los culos han convertido en marca de la casa. Tras recuperar el balón en un saque de esquina que botó el megacrack Rakitic -primer balón que tocaba el buen hombre, tiene guasa la cosa- los delanteros madridistas salieron otra vez como balas, y en este caso sí acertaron a perforar la portería culandra. El honor le correspondió a Benzemá, quien ya había estrellado dos balones en el larguero durante la primera parte, y la asistencia la firmó James, que justifica partido tras partido los ochenta quilos que nos soplaron por él. Por cierto, en la previa del encuentro Luis Enrique, que cada día asemeja más en esos menesteres a la versión gore del muñeco Monchito, se pavoneó de que Mordisquitos iba a debutar en el Bernabéu aunque no especificó cuántos minutos. Seguramente porque el tiempo que el uruguayo permaneció sobre el césped tendría que calcularse en horas. No entiendo cómo se puede hacer debutar de inicio a un jugador que lleva meses sancionado, y que todavía no ha jugado ni un cochambroso amistoso con sus compañeros, en todo un partido contra el Real Madrid. Fijo que Luis Enrique tampoco lo sabe, pero lo sabrá -o no- Messi, y con eso basta. En cualquier caso ese atrevimiento táctico permitió comparar el rendimiento del citado colombiano con el de otro jugador de coste similar, lo que posibilitó amplias posibilidades de cachondeo y guasa al aficionado merengue, así como el orgullo de ser consciente de que se ha fichado a un extraordinario jugador. Se compensaba así la sacada de pecho que nos habría proporcionado un gol más. Como digo siempre, el que no se consuela es porque no quiere. 

Tras el partido Céspedman declaró que el Madrí vivía gracias a los contragolpes,
cosa absolutamente falsa, pero aunque lo fuera siempre sería mejor que vivir
del pasado, como le sucede a este exjugador al que no querían ni en USA. 

El partido finalizó con el pitido final, como sucede con todos los partidos desde hace ciento cincuenta años, década más, década menos. No podía ser de otra manera. El Madrí recorta tres puntos a la cuchufleta nacionalista y se queda a sólo uno del liderato. Podría haber triturado a esos miserables pero qué se le va a hacer. Al menos se ha dirimido la incógnita para quien la tuviera: el Real Madrid es mucho más equipo que el Barçurona. Sin embargo, no se espera otra cosa de las mentes mal amuebladas que imperan en el periodismo nacional y, sobre todo, en el nazionanísta, que buscarle cinco pies al gato y defender que la orina que cae es, en realidad, límpida agua de lluvia. Pues nada, que les vaya bien. La verdad es que el chute de autoestima que ha recibido el Madrid, sobre todo por la solidez defensiva y el orden táctico demostrado, va a venir muy bien. Independientemente del número de goles, esta victoria es de las que dan mucha confianza. Vayan ustedes con Dios. 

sábado, 18 de octubre de 2014

El futuro está escrito

Una semana para el clásico en el Bernabéu, el Madrí tritura al Levante, al que mete cinco goles como cinco soles, en un partido en el que demuestra una abrumadora superioridad y un estado de forma envidiable. Y el mismo día que eso sucede, me encuentro esta noticia:


Estamos que lo petamos, señores. Hala Madrid, hijos de puta. 

domingo, 9 de febrero de 2014

Real Madrid, 4 - Villarreal, 2

Bajo un cielo que estableció una prórroga en el temporal que barre la península, el Real Madrid saltó al césped del Santiago Bernabéu en el primer partido de los tres que ha de disputar sin su jugador más emblemático y actual Balón de Oro. La esperanza, dicen, es lo último que se pierde, y fue esta máxima lo que llevó al Madrid a recurrir al Comité de Apelación para evitar una sanción a todos ojos injusta. Porque está claro que quienes llevan las riendas del club no van a ser más tontos que el común de los mortales, y tendrían tan claro como el que más que después del destrozo cometido por Ayza Gámez los auténticos responsables, esto es, aquellos que gobiernan el fútbol español y que pusieron al nefasto colegiado a dirigir el partido en San Mamón para que la liara, no iban a dar marcha atrás. Eso sí que sería de tontos, y esos son muy listos, demasiado. 

El partido tuvo dos partes bien diferenciadas: la primera y la segunda. Entrambas quince minutos de anuncios para el que no le hubiera quedado claro. Aparte, dentro de cada ídem, y dependiendo del desarrollo del juego -siempre bajo el prisma subjetivo del que esto escribe-, podemos marcar varios segmentos en cada una de las mencionadas mitades. El Madrí empezó bien, muy bien, y pronto cayó el primero al aprovechar Bale un despiste de la defensa submarina... del submarino amarillo, quiero decir... por lo del color del... dejémoslo. Gareth, demostrando que la invalidez permanente no ha de ser un handicap para desarrollar una vida normal y plena, ejecutó una vaselina sobre  Asenjo que se convirtió en un gol contra la hernia -la suya y la del MarAca- que le dificulta tener una vida como la del resto de los mortales. Qué no daría este desgraciado muchacho por llevar una existencia similar a la de desherniados como Oscar Campillo o el autor de aquella exclusiva, sin ir más lejos. 

El tanto azuzó el ya de por sí persistente dominio madridista que culminó en el segundo tanto, obra de Benzemá al rematar un centro a media altura lanzado por Bale. A estas alturas de la película el galés se había comido la banda izquierda con patatas y realizado unos cuantos centros magistrales después de bailar a los defensores, que no habían sido aprovechados. En defensa de los jugadores amarillos hay que señalar que la deformidad de la columna de Bale, que le transmuta en un inminente Quasimodo según rigurosa exclusiva de Marca -y no seré yo quién dude de las informaciones de este medio tan veraz, amiguitos- proporciona al jugador una postura genuflexa a lo ciclista que facilita sus carreras en velocidad. No obstante, la imposibilidad de atacar de manera tan continuada, sumada al churri-gol de Mario hicieron recular al Madrí, aunque no de manera muy acusada, y volvieron a meter al Villarreal en el partido. Bueno, más correctamente le metieron, porque hasta entonces apenas había existido. 

Y eso hizo que la segunda parte fuera bastante interesante. Sobre todo por ver qué no iba a pitar el infame colegiado (valga la redundancia) para evitar que un hipotético penalti alejara al Madrí en el marcador y diera tranquilidad al equipo y a la afición. Cierto que Jesé anotó el manido "gol de la tranquilidad", pero no es menos cierto que Giovanni Dos Santos volvió a recortar distancias pocos minutos después al transformar un libre directo de una manera que no ha hecho, ni volverá a hacer, en toda su vida. Ni en sueños. Gracias a Dios el tanto de Benzemá hizo imposible que los amarillos nos pusieran la cara ídem en los pocos minutos que faltaban y la gran mayoría del respetable pudo irse antes de que el colegiado señalara el final del encuentro, como mandan los cánones. 

Los notas del partido. 

El colegiado. se temía la actuación de José Luis González después de que en el Nou Camp quedara claro que es otro esbirro de Villar y Sánchez Arminio. Allí, en el partido de ida de semifinales de copa del Rey, se comió un penalti clamoroso de Masqueguarro por derribar a un atacante que encaraba totalmente sólo la portería culé, y expulsó a un realista que le soltó unas cuantas lindezas a raíz de la inacción del supuesto juez en dicha jugada. Nada que decir de esto último si no fuera porque perdonó la expulsión a Busquets después de que éste le dedicara un "hijo de puta" que, como muestran las imágenes de televisión, el colegiado tuvo que oír dada la poca distancia que le separaba del jugador. El caso es que la actuación de González González no decepcionó. Se comió tres penaltis clarísimos en área visitante que visto en la distancia, y con el abultado marcador, parecerían agua de minucias, pero la verdad es que cuando vas ganando por la mínima y un defensa contrario derriba a tu delantero al ir a rematar un balón franco en los mismísimos morros de Ajenjo te entra bastante inquietud. Al final va a tener razón Busquets: el tío es un auténtico hijo de puta, aparte de gañán y sinvergüenza. Pero comparado con los arbitrajes que nos suelen hacer su nota no puede bajar del notable. Al menos no nos ha pitado dos penaltis en contra con dos minutos de diferencia o nos ha dejado con diez por cualquier tontería. (8/10)

Di María: parece que el Bernabéu ha hecho las paces con el jugador después de sus sospechosas digitaciones testiculares gracias, sobre todo, a la notable mejora en su juego. Ayer le dio a Jesé otra asistencia magistral en una jugada muy similar a la que ambos protagonizaron en Copa frente al Patético de Madrí. Sin embargo, parece que el estado ideal de "el fideo" todavía queda muy lejos, fundamentalmente por la decisión táctica de Angelote de situarlo como volante interior izquierdo. Rendiría más jugando de carburador externo derecho o de tubo de escape diestro. (7/10).



Giovanni dos Santos. Cien mil veces lanzaría una falta como lo hizo ayer y sólo una entraría entre los tres palos. Aunque vendido en su día como el émulo canterano de Ronaldinho, sin embargo el mexicano no acabo por igualar al brasileño, lo que le habrá evitado alguna que otra enfermedad de transmisión sexual por no hablar de un hijo inesperado. Además, puede correr los cien metros lisos en menos de un minuto, cosa que con Ronaldinho es harto improbable. El caso es que el canterano culé ha seguido los pasos de la mayoría de los jugadores que vomita la Massía, esto es, engrosar el grupo de los que acaban dando tumbos en equipos desahuciados, grupo del que hay que excluir a la selecta élite a la que los batidos de Pep le han obrado maravillas. Me refiero, obviamente, a esos batidos compuestos de frutos secos, frutos no tan secos, legumbres y productos variados de la huerta, como Nueces, Almendras, Naranjas, Dátiles, Remolachas, Orégano, Lentejas, Olivas, Nabos y Arroz. (Que le califiquen los aficionados del Villarreal, que alguno habrá).

Diego López. No tuvo culpa en ninguno de los dos goles que encajó ayer, como tampoco en el que subió al marcador en San Mamón, todos ellos caracterizados por ser de esos que sólo le entrarán a sus autores una vez en la vida. Esto no va a ser óbice para que el Ejército de Salvación de Casillas proporcione nuevos impulsos a su campaña para que el de Móstoles juegue hasta los minutos de descanso del trofeo Villa de Madrid. Quitando esas dos jugadas estuvo bastante aseadito el resto del encuentro, fundamentalmente porque no le tiraron mucho a puerta. (6/10)

Marcelo y Coentrau. Dieron la nota amarga del partido al lesionarse, el segundo tras salir para sustituir al lesionado brasileño. Como no he encontrado una foto donde aparezcan ambos pongo esta de una chica muy maja, que siempre adornan los textos infumables. (sin evaluar por faltas de asistencia)

Pepito Guardiola: Me sorprendió el giro nazionanísta que tomó hace unos años, sobre todo por haberle visto con ojos llorosos recoger la medalla en la olimpiada de Barcelona, donde la selección nacional española obtuvo el oro en fútbol. Luego recordé lo que le pasó en Italia y entonces comprendí que tenía los ojos llorosos por otros motivos. Me cuadra. (3%)


Jesé. El muchacho va camino de su consagración, así que cada minuto que podemos disfrutar de él es uno menos que le queda para terminar su carrera, algo que me temo sucederá más pronto que tarde. En efecto, a Jesé le quedan dos telediarios, porque entre que no se le ve con la cabeza muy bien amueblada, y que ya se la están calentando con eso de que es mejor que Bale y Cristiano juntos y tal, nos lo van a echar a perder. El tiro de gracia se producirá cuando lo lleven a la selección y quede, bajo la influencia directa de Casillas, a merced de Xavi y lo políticamente correcto. Así que, como digo, a gozarlo mientras se pueda. (8/10)

Modricio. Es posible que el croata sea el mejor jugador que ha pasado por el Madrí desde que Zidane se retiró. No digo el más determinante o el más goleador, digo el mejor entendiendo el fútbol como un deporte de equipo. Porque este tío es de los que toma la manija y hace moverse a sus compañeros, aparte de que no hace ascos a las labores defensivas. A lo mejor no es tan bueno, pero dado que la prensa probarcelonista -o sea, toda- nos lo vendió como un "bluff" fichado a precio de oro para cubrir otros problemas del club, es normal la ilusión que despierta en el aficionado el verle hacer las cosas que hace. (9/10). 

martes, 7 de enero de 2014

Real Madrid, 3 - Celta de Vigo, 0

"Como esto sea un aperitivo de lo que nos espera este año entrante, estamos apañados" es el mejor resumen de lo visto esta tarde-noche en el coliseo madridista. Una frase que constituye un homenaje a la esencia del Tuíter por su capacidad de condensar en las limitaciones del formato de dicha red social lo acontecido en noventa minutos de un partido de fútbol, evento en el que pasan muchas, pero que mucha cosas, y cuyo genial autor no nombro porque -oh, casualidad- soy yo. Qué cosas, ¿eh? Pero como esto no es tuíter, sino blogspot, me siento obligado a disponer aquí algo más que ochenta y cuatro caracteres, cosa que no me pasaría si en lugar de haber creado el blog aquí lo hubiera hecho en Tumblr. Que estuve a punto, oigan, lo que pasó es que... bueno mejor lo dejamos. No es que tenga mucho interés en divagar sobre los orígenes de aqueste blog. De hecho, esa historia sería capaz de anestesiar a un infante con hiperactividad de grado A, pero les aseguro que es mucho más interesante que la crónica de lo acontecido en el Santiago Bernabéu. Así que me la saltaré para centrarme en aquello que tenga cierta chicha. 

En busca del padre de Luis Enrique. 
Lo sucedido en la previa tiene mucho más interés que lo visto sobre el terreno de juego. Por un lado, la manifestación -o algo parecido- de los miembros de Ultrassur en protesta por la decisión del club de transformar "su" fondo en una "grada joven" y quitarse de encima a mucho maleante que pululaba por ahí. Y por otro, cómo funcionaría ésta en un partido oficial. Pues visto lo visto poco o nada varía esta "grada joven" el ambiente del resto del graderío (adulto, avejentado, prostático o como sea). De hecho, se unieron al resto del respetable en el minuto de silencio por el fallecimiento de Eusebio, cuya grandeza futbolística mereció que los sesenta segundos se prolongaran hasta que el colegiado señaló el final del encuentro. Pero hay que darle tiempo al tiempo. No se hizo Roma en un día ni se tomó Zamora en una hora, y hemos de tener en cuenta que ambas empresas eran mucho más accesibles que convertir el Bernabéu en una olla a presión para los rivales. Hay que tener paciencia para ver florecer las flores. Se corre el riesgo de que la mitad de lo que florezca no sean flores, sino que se queden en el estadio de capullos, y la otra mitad resulten ser el resultado de haber sembrado semillas de girasol y no de rosas o margaritas, con lo cual sólo obtendríamos alimento/divertimento para los susodichos capullos durante el partido. Pero como digo, habrá que dejar que la cosa madure. A lo mejor para semifinales de Champions tenemos ahí algo similar al "muro amarillo" del Borussia. Tiempo habría, porque me parece que jugando como lo hemos hecho esta noche las semifinales esas ni las vamos a oler en el año que se inicia. Si queréis más información de esta grada tan dicharachera no os perdáis las crónicas del amigo Forjanes, intrépido reporter del diario AS, que al parecer se infiltró en la misma para contarnos la vida y milagros de los que allí pululan. Habrá sido oír la palabra "joven" y el amigo Forjanes, que se convirtió en referente del periodismo mundial al filmar a infantes jugando al fútbol durante la campaña de acoso y derribo a Mourinho, perdería el rabo porque le dieran el encargo. O al menos eso espero, porque Forjanes, armado del rabo entre tanto joven sudoroso y excitado por el fútbol tendría más peligro que una piraña en una bañera. 


El otro punto de interés de la previa radicaba en ver cómo el Bernabéu recibía a Luis Enrique. Quizá los más jóvenes no se acuerden del susodicho, es posible que ni lo reconozcan en una foto. Pues es bien fácil encontrar una: vais al diccionario y seguramente os aparezca retratado en la entrada de "traidor". Luis Enrique era un jugador que militaba en el Sporting de Gijón allá por inicio de los noventa, de donde fue extraído del Madrí para llevarle a la gloria, la fama y el triunfo. Suyo fue uno de los goles de aquél famoso 5-0 del equipo que dirigía Jorge Valdano, que si bien no fue el más vistoso por ejecución sí lo fue por la celebración. Luis Enrique supuraba madridismo por todos los poros de su piel, tanto que entendió que merecía una mayor consideración económica por parte del club -lo de siempre, vamos-, y se plantó en el despacho de Sanz para pedirle una subida de los emolumentos. El cejudo presidente lo mandó a la mierda y el asturiano, chico obediente donde los halla, se marchó a Barcelona. Allá él, diría cualquiera. Pero el problema fue que durante los meses que siguió perteneciendo a la plantilla blanca, habiendo firmado ya por el máximo rival, su rendimiento bajó de manera sospechosa. Y cuando aterrizó en la ciudad Condal se descubrió que era un "boixos nois" desde que nació. De ahí que el madridismo no le guarde mucha simpatía y se corriera el riesgo de que el Bernabéu, faltando al señorío que le caracteriza, montase un numerito vilipendiando a su persona. Afortunadamente no fue así. El Bernabéu le cantó una y otra vez aquello de que su padre era Amunike, cosa harto dudosa dadas las evidentes diferencias en la pigmentación, pero todo un detalle al estar el cántico dirigido a quien todo parece señalar no tiene ni repajolera idea de quién puede ser su padre. Se le reconoce uno y, encima, se le da una pista por donde empezar a buscar, pista que posiblemente no lleva a ninguna parte, pero a la gente hay que juzgarla por la intención. Al oír ese cántico los ojos de Luis Enrique seguramente se abrasarían con lágrimas, casi como cuando Nuñez le pasó el fajo de billetes por las narices. 

"No hace falta disir más..."
No entiendo cómo va el tema de colegiación (¿existe esta palabra?) arbitral. No sé si hay obligación de tener un número determinado de colegiados por cada comunidad autónoma, o por número de habitantes que tenga el colegio de cada región. Ni idea. Lo que sí se es que a nosotros casi siempre nos caen árbitros catalanes. Igual no hay muchos, pero es que todos nos caen a nosotros. El afortunado en esta ocasión fue Álvarez Izquierdo que, siguiendo la campaña de la FEF contra las ratas periféricas secesionistas, demostró que los colegiados catalanes son iguales a los del resto de España, es decir, que pitó contra el Madrí casi todo el partido, excepción hecha de aquellos momentos en los que pitaba a favor del rival. Se tragó dos penaltis clamorosos en área celtarra: una mano de David Costas para desviar a la línea de córner un cabezazo de Pepe que se dirigía entre los tres palos, y por el que ni siquiera se dignó en conceder el saque de esquina (se ve que por ese corte de pelo a lo aborigen australiano que luce ahora el central luso le permite dar a los cabezazos un efecto a lo "boomerang") y un placaje de Hugo Mayo sobre Cristiano, difícil de ver para el colegiado que estaba a unos tres metros. Tres metros parece poca cosa, pero si le aplicas el I.V.A. de Montoro se te va ya a las nubes. En fin, que catalán o polaco, murciano o venusino, el colegiado de turno apunta las mismas maneras que el año pasado. Y para qué cambiar, que diría aquél. Para evitar que algún despistado hablara sobre "errores arbitrales" perdonó la expulsión a Alex López, quien debería haber visto amarilla por el codazo que le propinó a Isco. Esa falta, junto con la que sí le supuso la amarilla, fueron mucho peores que las dos que Ramos cometió en Pamplona y que le sirvieron para irse a las duchas antes de que finalizara la primera mita. Y también anuló un gol legal al Madrí en la segunda parte por fuera de juego inexistente. Creo que fueron dos. No sé, he perdido la cuenta. El caso es el que quiera seguir creyéndose eso de "los árbitros se equivocan", "arbitrar es muy difícil" y "unas veces te dan, otras te quitan", tiene toda mi bendición. Habrá pasado unas fiestas navideñas cojonudas creyendo todavía que los reyes no son los padres.

Diego López evitó en un gran "uno contra uno" lo que habría sido el primer tanto del... ay, perdón, que no es Casillas. Repetimos: Charles perdonó el que podría haber sido el primer tanto del Celta en el Bernabéu. 

Pues habrá que hablar de fútbol también. Vamos, digo yo...
O los nuestros estaban todavía de cabalgata de reyes, que va a ser que no porque están igual que hace dos, tres y hasta cuatro meses, o el Madrí presentó con su juego ante el Celta su candidatura para alzarse con numerosas copas: la Copa Danone, la Copa Cabana o ese gran galardón húngaro que es la Copa Rtidario. De las otras poquito vamos a oler. Pero nos lo hemos buscado solitos. No hace falta que el tiempo, ese juez insobornable, transcurra. No habrá que esperar a que se edite la historia del Madrí en los primeros cincuenta años del siglo XXI; se ve ahora: perder a Mou fue un error, sobre todo porque nos quedamos con los cánceres. Y lo malo de un cáncer es que se extiende. Si ahora hubiera que hacer una limpia, si se tuvieran que eliminar a todos los demostrados no aptos para militar en este equipo, tendríamos problemas para hacer un equipo de fútbol siete. Y no es coña. Es que a cada jornada que pasa nos crece otro enano. Y cada enano que aparece demuestra no tener ni ganas, ni interés en volver a crecer. Tales son los casos de Pepe y Ramos, a los que deseo toda la suerte del mundo en sus nuevos equipos que, espero, los reciban con los brazos abiertos antes de que acabe el mercado de invierno. Con decir que la noticia es que hoy no nos han metido un gol por culpa de Ramos, abonado en los últimos partidos en que jugadores bastante más bajitos que él sean capaces de ganarle balones por alto sin tener que levantar los pies del suelo. Peor es el caso de Di María, cuyo pasotismo, desgana y descontento es más que evidente. Al ser cambiado recibió una sonora pitada por parte del respetable a la que respondió llevándose la mano a su entrepierna. Este tío no debería vestir la elástica blanca ni un segundo más. Mañana tendría que ser despachado a Mónaco o a donde cojones lo quieran y por el precio que nos den. Si es gratis, pues gratis. Lo que perdamos se rentabilizará con el ejemplo que se impondría al resto de la plantilla. "Que tengo una oferta del Mónaco", "Que el Chelsea está interesado por mí", "Que el Milán está preguntando precio". Pues hala, a hacer puñetas, desgraciados. Esta gente ¿dónde va a estar mejor que en Madrid y en el Madrí? A ver si se piensan que en Londres o Munich van a encontrar la juerga que tenemos aquí. A cualquiera de estos que van diciendo lo de que "suenan" para otros equipos les muestran la puerta de salida y se arrojan a los pies para evitar que les des boleto. 

Lo mejor que hizo ayer Di María con la(s) pelota(s) en los 90 minutos. Normal, mientras estuvo
en el terreno de juego no hizo practicamente nada. 

De Angelotte mejor ni hablar. Después de Mou habría hecho falta un técnico joven, con cojones e ideas nuevas (más de lo primero), no un anciano que está de vuelta de todo y que ni puede ni quiere. Del Bosque versión dos-punto-cero. Su único acierto fue meter a Bale y a Jesé como revulsivos... para el equipo, claro, que no para el público, que con lo que llevábamos visto ya habíamos tenido de sobra para vomitar. Una vez más quedó claro sobre el césped que cualquier equipo de mindundis mínimamente trabajado en el aspecto táctico nos mete el susto en el cuerpo. Aquí no hay labor del técnico ni se la espera. No tenemos un esquema definido, o al menos uno que se adapte a los efectivos de los que disponemos. Isco anda más perdido que Luis Enrique en el día del padre, y su titularidad perenne (me da que es el ojito derecho de Zidane) obliga a retrasar a Modric, el jugador más en forma del equipo. Tal como juega la defensa, para el caso podríamos prescindir de ella. Resucitemos la "doble uve eme" y dispongamos dos zagueros. Naturalmente, ninguno de los titulares ayer. Con un voluntario del público y el que sirve en uno de los bares del estadio nos bastaría, al menos hasta el advenimiento de Varanne, si es que algún día llega a producirse. En la delantera, Cristiano sigue soñando con balones de oro. Menos mal que este puede estar en Babia que ni aún así deja de marcar goles. Dos fueron ayer, uno de ellos a pase de Bale tras una descomunal jugada. Junto con Modric, el mejor del partido. Qué casualidad, los dos que han mamado fútbol inglés hasta ayer como quien dice. 

Fueron los dos goles de Cristiano, más el de Benzemá -otro, me temo, protegido del valido Zidane- los que maquillaron un poco lo sucedido y evitaron que la sangre llegara al río donde no ha mucho mirábamos cómo bebían los peces por ver a Dios nacer. Pero como esto no mejore -y no veo yo motivos para que suceda tal cosa- esta temporada se nos va a hacer más larga que un fin de semana lluvioso. No puede ser de otra manera cuando la mitad de nuestros efectivos, incluyendo el técnico, están amortizados. Personalmente estoy hasta los nenúfares de que cada vez que se consigue armar algo parecido a un equipo competitivo se rompa la dinámica para pasarnos unos añitos de transición. 

jueves, 26 de septiembre de 2013

¿Polémica? ¿Qué polémica?

Partido disputado en el estadio Martínez Valero. Cristiano abrió el marcador en el minuto 51 al convertir un lanzamiento de falta. Empató de cabeza Boakye para los locales en el 92. Cristiano cerró el marcador en el Minuto 94 al transformar un penalti cometido por Carlos Sánchez a Pepe. 

Esto fue lo que pasó y nada más. Todo lo que la brunete antimadridista lleva escupiendo desde anoche debe ser ignorado por el madridismo. No existió polémica, y si la hubo no difirió mucho de la habida en otros encuentros y que apenas ocupó treinta segundos en los informativos. Y al decir "equipos" no hablo precisamente del Borussia de Valdearroyos. 

No hay polémica por la no expulsión de Sergio Ramos. Es cierto que el colegiado se comió la segunda tarjeta amarilla al de Camas por obstruir a un atacante local, pero no es menos cierto que la primera tarjeta es, cuanto menos, rigurosa. Además, el colegiado aplicó el mismo criterio para ambos equipos. Se podrá criticar si aplicó bien o mal el reglamento, pero no su equidad. Aquellos que se indignan porque Ramos no se fuera a las duchas en el primer tiempo deberían pedir, al menos, la expulsión de un par de jugadores del Elche, equipo que se dedicó desde el principio a meterle el miedo a Dios en el cuerpo a los jugadores madridistas jugando al límite del reglamento y más allá. 


No hay polémica en la prolongación. El tiempo se cumplió con el Madrid volcado en el área local, sería descabellado pensar siquiera que el árbitro pitara el final cuando un equipo está atacando. Por ese mismo motivo es normal y justo que concediera el saque de esquina. Si el balón hubiera acabado en saque de puerta es más que probable que el colegiado no hubiera indicado la reanudación del juego y sí el final del partido, como hemos visto cientos de veces. Mala suerte para los ilicitanos, pero no es mi problema. 

No hay polémica en el penalti. Carlos Sánchez empuja en dos ocasiones a Pepe delante de las narices del árbitro. Quizá riguroso, posiblemente de los que "nunca se pitan", pero es penalti. El agarrón de Pepe en la caída es posterior a la falta y carece de importancia. Y si me equivoco en mi juicio, y resulta que nuestro central engañó al colegiado, me importa un carajo. Hasta dos piscinazos descarados protagonizaron los jugadores del Elche en el área defendida por Diego López en las postrimerías del encuentro. Pues ea, ellos fallaron dos veces en su intento de entrampar a Muñiz Fernández y nosotros no. Ajo y agua. 


No hay polémica porque no puede haberla cuando quienes tratan de crearla son unos ganapanes que se han dedicado toda su vida a vender la burra de que al Madrí siempre le han ayudado los árbitros... ¡y ahora se asombran de que un colegiado pueda haberle regalado dos puntos al Real Madrid! Las polémicas se producen con gente seria, no con hipócritas y fariseos que tienen una doble vara de medir y no ocultan sus taras psicológicas evidentes en el rencor y odio que tienen contra un equipo de fútbol. No hay polémica porque con tarados no se puede discutir. 

No hay polémica porque no se puede convencer a nadie de que el mismo árbitro que no señaló como falta un codazo de Ballesteros a Cristiano en Levante, que dejó al portugués grogui, con un ojo a la funerala y la ceja partida, es un colegiado "promadridista", o que pretende ayudar al Madrid cuando hace dos jornadas anulaba un gol legal al Sevilla en el KK Nou y prolongaba el partido lo suficiente como para que los culos se agenciaran tres puntos. 


No hay polémica cuando el presidente del Comité Técnico de Árbitros, el ínclito Sánchez Arminio, el mismo que hace años, ante todo el colectivo arbitral, acusó al Real Madrid de ser culpable de que no les subieran el sueldo, el mismo que hace pocos días elogió la actuación de Sánchez Arminio en el KK Nou que supuso que el Far$alona se llevara los tres puntos, pone ahora a ese mismo colegiado a los pies de los caballos al dejarle en evidencia diciendo que se equivocó pitando el penalti o insinuando que su actuación podría haber estado condicionada por "problemas familiares". Eso no es "polémica", eso es un linchamiento que recuerda a lo sucedido con Tristante Oliva pero más grave, como corresponde a un organismo que hace mucho perdió la poca vergüenza que tenía y al que ya no importa que los árbitros se larguen dando un portazo tras haber sido presionados por no haber expulsado al entrenador del Madrid. 


No hay polémica tras las declaraciones del presidente del Far$alona, que parece no creerse lo sucedido. Normal, yo tampoco me creo que él no pueda pisar Brasil so riesgo de acabar en la trena por el cobro de comisiones ilegales. Pero que el presidente del Uefalona píe de un colegiado ya es el colmo de los colmos, no sólo por el hecho de que el máximo dirigente de un club opine sobre el arbitraje que ha afectado a otro club, sino porque se trate del dirigente de un club cuya relación con el estamento arbitral se ha caracterizado desde siempre, y especialmente en los últimos años, por el servilismo más rastrero de los de negro. Lo bueno de la intervención de Sandruco es que la ha realizado en español, otorgando así a los seguidores del club barcelonés que no son catalanohablantes la oportunidad de entender a su presidente sin necesidad de subtítulos. Pero que no se alegren demasiado; Rosell ha tirado de la universal lengua de Cervantes para asegurarse de que sus palabras fueran entendidas, cosa que no sucede cuando hace uso del otro idioma oficial de esa Comunidad Autónoma. Enhorabuena, amiguitos culés allende los Pirineos y el Valle del Ebro. 




No hay polémica en las declaraciones de ese fracasado proyecto de hombre que responde al apellido "Piqué" y al nombre de "Gerardo". Ejemplo del eterno complejo de los barcelonistas, que les lleva a estar continuamente pendientes del Real Madrid, o quizá único síntoma de vida inteligente entre el culerío, pues no es sino el reconocimiento de la superioridad merengue, el mancebo de Chakira no tardó en sacar a pasear su ingenio en Túiter y referirse al partido como "una película de humor". No hay polémica porque no dio tiempo a que surgiera, ya que Arbeloa no tardó en abofetearle los morros respondiéndole con una referencia a la afición al teatro de los culetes. El que se quedó en fuera de juego fue Angelotti, pero se le disculpa porque conoció el tuít del mendrugo Piqué en rueda de prensa, lugar que no deja mucho espacio para el ingenio. Y mejor que sea así, que a saber qué podrían hacer las ratas de la prensa con cualquier declaración en esa onda. Supongo que, en otras condiciones, el técnico merengue podría haber respondido que sí, que entiende a Piqué, que el tiene el deuvedé del arbitraje de Obrevo entre "Una noche en la ópera" y "Los bingueros".