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domingo, 12 de febrero de 2017

Reina por un día

Mari Pili Culerín, niña repipi y caprichosa, con falda, canesú y coletas, mimada por papá en la dictadura, y por mamá en la democracia, ha tenido hoy su "reina por un día". En efecto, después de ni se sabe cuánto, la Antoñita "la fantástica" de la ciudad Condal ha sido líder de la Liga de fútbol en la presente temporada. Para que tan dichoso evento fuera posible, han debido coincidir dos hechos. El primero, que al auténtico líder le aplazaran nada más ni nada menos que dos partidos, algo que los más viejos del lugar no recuerdan si es que alguna vez ha acontecido tal cosa. Pero no hay nada que la mimada Mari Pili Culerín no consiga de sus siempre dispuestos benefactores. Un berrinche por aquí en forma de pañolada, un quejido por allá en forma de declaración de un jugador, un "bubú" por parte de los panfletos proculés y, casualmente, el milagro se produce. La "mejor liga del mundo" tiene al líder con seis puntos sin jugar todavía, algo que no se producía en la Rumanía de Ceaucescu pero que igual se da en la de Zimbawe o Haití. La segunda era que Mari Pili pusiera algo de su parte. Sí niñita, sí, ¿no querrás que lo hagamos todo nosotros? Ea, ea, no aguantes la respiración. Venga, a ver que podemos hacer. ¿Que el Celta no juega su partido contra el Madrid y así gana ventaja respecto al Alavés, que sí juega su partido? Estaría bueno que se aplazara también ese por no dar ventaja a los gallegos. ¡A jugar! Así el Alavés estará agotado o plagado de bajas, para evitarse lesiones, y la niñita lo tendrá más fácil. ¿Verdad que sí, monina?

La de la izquierda es la sección de baloncesto, que está menguando cosa fina

Así, la misma prensa perrera que se subía por las paredes ante la osadía del Madrid de que se jugara un partido de Liga, porque podría obtener réditos de que el Celta jugara en pocos días una semifinal de copa contra el Alavés, celebraba exultante la gesta culé de proclamarse líder "virtual"... ¡con dos partidos menos! Y Mari Pili no falló. Como la niña más fea del curso que -para sorpresa de todos, ya que tan sólo es la hija del director- es nombrada reina de la fiesta de fin de curso, y aún así ha de cubrir bajo el maquillaje sus granos y forúnculos, evitar sonreir para que se le vea la dentada deteriorada, pasar por la peluquera para que le arregle el pelo, y tratar de que no se le note mucho la joroba, Mari Pili Culerín también ha de poner mucho de su parte. Seis chicharros a un desahuciado Alavés en temporada de rebajas post-coperas y a celebrar el liderato. Lo dicho, reina por un día. 


O, mejor dicho, por unas horas. Las que mediaron desde que el colegiado en Vitoria pitó el final del partido hasta el comentario de Robison de "¡Ese gol no puede entrar!" con el que valoró el tanto de Cristiano que abría el marcador en Navarra, y que viene a sumarse a tantos y tantos deslices -o quizás no- de los comentaristas televisivos, a los que los madridistas ya no pedimos objetividad, con que no se rían en nuestra cara de manera impune nos damos con un canto en los dientes. El tanto de Cristiano llegaba tras unos compases iniciales en los que nuestros muchachos que eso de hacer novillos una jornada de liga no estaba tan mal y que, si eso, pues repetían esta y ya se pondrían contra los italianos la semana que viene. La desidia, y el planteamiento conservador de Zidane, alineando nuevamente a tres centrales para conformar un 3-5-2 que para la prensa será un 5-3-2, plantearon cierta inquietud en la afición merengona. Inquietud que se veía acrecentada por el pésimo estado del terreno de juego -no olvidemos que estamos ante la "mejor liga del mundo", amiguitos- que hacía parecer que el balón evolucionaba en una linea temporal paralela. En serio. Era como el protagonista de uno de esos relatos de Philip K. Dick que vive cinco siglos en el futuro, o con su percepción del espacio-tiempo adaptada a la de otro planeta y siempre va desincronizado. 


Precisamente fue el césped el protagonista de lo primero reseñable del partido, la lesión de Tano. O eso dicen los que entienden. El defensor local se rompió la tibia y el peroné al tratar de soltarle una coz a Isco y encontrarse la pierna del jugador firmemente apoyada den el suelo. Lástima por el osasunista, para el que se terminó la temporada. Espero una completa recuperación y que la siguiente pueda seguir soltando coces como si nada hubiera pasado. El Osasuna le necesitará en la segunda división, ha donde ya ha descendido su terreno de juego. Y es que el juego "al límite", es decir, al patadón y tentetieso, marca de la casa, era todo lo que el Osasuna podía enfrentar al Madrid. Pero junto con la empanada de nuestros campeones era más que suficiente. Y de vez en cuando, las arrancadas y los disparos de un tal Sergio León, buen pelotero visto lo que se tercia en Navarra que, como no podía ser de otra manera, fue quien empató el encuentro al aprovechar una pérdida tonta del balón por parte de Danilo y los treinta metros de pista libre que el brasileño sirvió en bandeja al contraataque osasunista. Bueno, al menos esta vez tuvo la decencia de no marcarnos un gol en propia puerta. 
 
Cristiano hizo un alto en su declive para abrir nuevamente el marcador.

Nada pareció cambiar tras el descanso. Zidane, que entre olvidarse de la meritocracia y alinear siempre a la sota, el caballo y el rey, y el aguantar los cambios hasta el final, está acercándose demasiado a ser Angelotte 2, el regreso, introdujo cambios en el equipo. Los del Osasuna, agradecidos, estuvieron a punto de introducirnos otra cosa. Keylor Navas, al que le sienta de miedo el que suene tanto el nombre de De Gea, siguió siendo el mejor del partido abortando las pocas, pero serias, llegadas de los locales a nuestra portería. Con todo, ya eran más de las que hacían nuestros chicos. Como Dios aprieta pero no ahoga, y cuando veíamos negros nubarrones cernirse sobre nosotros -me refiero, obviamente, a la idea de dejarnos puntos, porque los negros nubarrones de verdad ya estaban descargando sobre los jugadores, y cómo- se produjo la lesión de Danilo. En esta ocasión el jugador rojillo sí atinó y fue un madridista el que acabó abandonando el terreno de juego. La entrada con los tacos por delante al tobillo no supuso, sin embargo, que el colegiado amonestara con una justa roja al agresor. La pérdida del lateral obligó al cambio y Zidane dio salida a James que, por si alguien se había olvidado de él, es un jugador colombiano que fichamos para que Florentino construyera autopistas en el país americano. 

Una botella golpeó a Modricio tras el gol de Isco. Ningún jugador barcelonista resulto dañado durante la filmación
 Isco fue el autor del gol que rompió el empate al aprovechar un balón que Benzemá había perdido después de entrar trastabillándose en el área. Pese a estar presente en dos de los tres goles del partido, habiendo dado una genial asistencia en el primero, el jugador francés no se quitó esa aura de jugador desaprovechado que lleva desde hace mucho tiempo. Desaprovechado, digo, porque cada vez que lo veo jugar creo que estaría mejor vendiendo entradas o bufandas a la puerta del Bernabéu. Sería más rentable, desde luego. Mejor hacer algo que no es de tu oficio a no hacer nada en el tuyo. El fallo a puerta vacía que tuvo unos minutos antes justificaría un tratamiento de jarabe de banquillo. En serio, me resulta muy difícil creer que Morata y, sobre todo, Mariano, no mejorarían lo que hace el francés. Creo que existen más posibilidades de que yo me líe con Scarlett Johanson  a que veamos en el Madrid a un delantero de esos que marcan goles. Que la pillan y la empotran en las redes. O que la pillan, driblan y disparan a puerta. O que la paran, la pillan, la driblan y la envían a Saturno. Coño, un delantero que juegue como un delantero. Un Griezman, un Luís Suárez pero sin morder. ¿Es pedir tanto? Pues me temo que sí. Lo que decía antes, lo de la meritocracia. Las acusaciones de "proteccionismo" hacia el jugador, deseo personal de Florentino y francés como el técnico, pueden ser injustas, pero desgraciadamente no son ilógicas. El río suena. 

Benzemá se queda sólo en el bingo y canta el que reparte los cartones.

Sería Lucas Vázquez quien dejara el marcador en el 1-3 definitivo, después de ser víctima de un penalti clamoroso que el colegiado no quiso pitar. Al menos, y a favor del árbitro, hay que señalar que aplicó el mismo criterio: tampoco pitó el que le hicieron a Cristiano minutos antes, muy similar. Por lo visto, lo normal en los jugadores del Madrid es tirarse al suelo cuando van a ejecutar un disparo franco sobre la portería rival. Que nos sirva de aviso para los próximos partidos. Los de negro tienen muy claro qué de fino hay que hilar para que los progenitores de Mari Pili Culerín tengan a la niñita contenta y satisfecha. 

Y la semana que viene, a por los napolitanos. Oe, oe, oe.

sábado, 18 de octubre de 2014

Hostias como panes

Ni he visto ni pienso ver el tan publicitado documental que proyectó hace unos días TV3 en la que desvelaba al mundo que Franco era del Madrí, afirmación realizada por la principal pieza de artillería de la Brunete mediática culé pagada con dinero de todos que, sin duda, habrá sorprendido a propios y extraños. Va, es coña. Precisamente una de las razones por las que no pienso ver ese documental es que estoy asqueado y aburrido de las historietas de esta tribu. El robo de Di Stéfano (para el nacionalismo los individuos son "cosas" que valen para componer banderas y a los que se puede sacrificar retirando camas de los hospitales para destinar el dinero a las embajadas playmobil, así que es norma que a Di Stéfano lo "robaran" y no lo "secuestraran"), los árbitros de Plaza, el Bernabéu pagado con dinero público y todo ese entramado de mentiras y calumnias lo vienen repitiendo desde hace décadas. No, curiosamente, cuando sucedieron los hechos, sino después, cuando muchos de los que podían confirmar o negar esas presiones de las autoridades de las que se hablan ya habían pasado a mejor vida. Qué casualidad. Y, sinceramente, me aburren sobremanera. Ya analicé y desmonté en muchas ocasiones todos estos argumentos sin piés ni cabeza, sólo posibles en gentes cegadas por la envidia y una ideología que les impide aceptar que otros pueden hacer las cosas mejores que ellos, más aún cuando son los denostados castellanos a los que llevan más de un siglo tratando de africanos, y permitidas y auspiciadas por un régimen victimista que necesita ser alimentado continuamente con agravios de todo tipo. Igual un día recupero todos aquellos escritos para este blog. Si algo me detiene es que tendría que revisarlos, y de verdad, estoy taaaaaaaaan cansado de todo esto.

viernes, 17 de octubre de 2014

Claro, hombre, claro, ¿por qué no?

Leo Messi se corona como máximo goleador de la historia de la Liga. 
(26 de octubre de 2014)

El minuto histórico. 
Fue en el minuto 71 del clásico, en el incomparable escenario que es el coliseo madridista de La Castellana, cuando Leo Messi entró en la Historia de la competición nacional de Liga coronado como máximo goleador de esta competición al superar los 251 goles anotados por Telmo Zarra. El culé había igualado al legendario delantero bilbaíno la pasada jornada, cuando anotó los dos tantos del Barcelona que abrieron el marcador del Nou Camp en el partido que enfrentó a los catalanes contra el Eíbar. Dos goles que, desgraciadamente, no se tradujeron en nada positivo para los azulgranas, ya que Messi quiso evitar a toda costa marcar el tanto que le impidiera batir el récord en el estadio del máximo rival, como al final así ha sido. Es por ello que Luís Enrique quitó importancia al descalabro que supuso el 2-4 final. "Hay ocasiones en que el fútbol está por delante de meter un balón en una portería", "el Barcelona debe tener miras más altas que las de ganar un partido de Liga; Leo se lo merece, nos ha dado mucho" o "Leo me preguntó el total de goles. Lo desconocía. Pensaba que se refería al total que llevaba y no a los que había marcado en el partido. Le dije que había conseguido un patito, que eso era como dos palitos pero en escuela de pago. Se alegró mucho." fueron algunas de las declaraciones celebradas con gran alborozo por los periodistas de Sport, Mundo Deportivo y TV3 presentes en la sala ante la perplejidad de los medios extranjeros, a los que hubo que explicar algunas cosas. 

jueves, 26 de septiembre de 2013

¿Polémica? ¿Qué polémica?

Partido disputado en el estadio Martínez Valero. Cristiano abrió el marcador en el minuto 51 al convertir un lanzamiento de falta. Empató de cabeza Boakye para los locales en el 92. Cristiano cerró el marcador en el Minuto 94 al transformar un penalti cometido por Carlos Sánchez a Pepe. 

Esto fue lo que pasó y nada más. Todo lo que la brunete antimadridista lleva escupiendo desde anoche debe ser ignorado por el madridismo. No existió polémica, y si la hubo no difirió mucho de la habida en otros encuentros y que apenas ocupó treinta segundos en los informativos. Y al decir "equipos" no hablo precisamente del Borussia de Valdearroyos. 

No hay polémica por la no expulsión de Sergio Ramos. Es cierto que el colegiado se comió la segunda tarjeta amarilla al de Camas por obstruir a un atacante local, pero no es menos cierto que la primera tarjeta es, cuanto menos, rigurosa. Además, el colegiado aplicó el mismo criterio para ambos equipos. Se podrá criticar si aplicó bien o mal el reglamento, pero no su equidad. Aquellos que se indignan porque Ramos no se fuera a las duchas en el primer tiempo deberían pedir, al menos, la expulsión de un par de jugadores del Elche, equipo que se dedicó desde el principio a meterle el miedo a Dios en el cuerpo a los jugadores madridistas jugando al límite del reglamento y más allá. 


No hay polémica en la prolongación. El tiempo se cumplió con el Madrid volcado en el área local, sería descabellado pensar siquiera que el árbitro pitara el final cuando un equipo está atacando. Por ese mismo motivo es normal y justo que concediera el saque de esquina. Si el balón hubiera acabado en saque de puerta es más que probable que el colegiado no hubiera indicado la reanudación del juego y sí el final del partido, como hemos visto cientos de veces. Mala suerte para los ilicitanos, pero no es mi problema. 

No hay polémica en el penalti. Carlos Sánchez empuja en dos ocasiones a Pepe delante de las narices del árbitro. Quizá riguroso, posiblemente de los que "nunca se pitan", pero es penalti. El agarrón de Pepe en la caída es posterior a la falta y carece de importancia. Y si me equivoco en mi juicio, y resulta que nuestro central engañó al colegiado, me importa un carajo. Hasta dos piscinazos descarados protagonizaron los jugadores del Elche en el área defendida por Diego López en las postrimerías del encuentro. Pues ea, ellos fallaron dos veces en su intento de entrampar a Muñiz Fernández y nosotros no. Ajo y agua. 


No hay polémica porque no puede haberla cuando quienes tratan de crearla son unos ganapanes que se han dedicado toda su vida a vender la burra de que al Madrí siempre le han ayudado los árbitros... ¡y ahora se asombran de que un colegiado pueda haberle regalado dos puntos al Real Madrid! Las polémicas se producen con gente seria, no con hipócritas y fariseos que tienen una doble vara de medir y no ocultan sus taras psicológicas evidentes en el rencor y odio que tienen contra un equipo de fútbol. No hay polémica porque con tarados no se puede discutir. 

No hay polémica porque no se puede convencer a nadie de que el mismo árbitro que no señaló como falta un codazo de Ballesteros a Cristiano en Levante, que dejó al portugués grogui, con un ojo a la funerala y la ceja partida, es un colegiado "promadridista", o que pretende ayudar al Madrid cuando hace dos jornadas anulaba un gol legal al Sevilla en el KK Nou y prolongaba el partido lo suficiente como para que los culos se agenciaran tres puntos. 


No hay polémica cuando el presidente del Comité Técnico de Árbitros, el ínclito Sánchez Arminio, el mismo que hace años, ante todo el colectivo arbitral, acusó al Real Madrid de ser culpable de que no les subieran el sueldo, el mismo que hace pocos días elogió la actuación de Sánchez Arminio en el KK Nou que supuso que el Far$alona se llevara los tres puntos, pone ahora a ese mismo colegiado a los pies de los caballos al dejarle en evidencia diciendo que se equivocó pitando el penalti o insinuando que su actuación podría haber estado condicionada por "problemas familiares". Eso no es "polémica", eso es un linchamiento que recuerda a lo sucedido con Tristante Oliva pero más grave, como corresponde a un organismo que hace mucho perdió la poca vergüenza que tenía y al que ya no importa que los árbitros se larguen dando un portazo tras haber sido presionados por no haber expulsado al entrenador del Madrid. 


No hay polémica tras las declaraciones del presidente del Far$alona, que parece no creerse lo sucedido. Normal, yo tampoco me creo que él no pueda pisar Brasil so riesgo de acabar en la trena por el cobro de comisiones ilegales. Pero que el presidente del Uefalona píe de un colegiado ya es el colmo de los colmos, no sólo por el hecho de que el máximo dirigente de un club opine sobre el arbitraje que ha afectado a otro club, sino porque se trate del dirigente de un club cuya relación con el estamento arbitral se ha caracterizado desde siempre, y especialmente en los últimos años, por el servilismo más rastrero de los de negro. Lo bueno de la intervención de Sandruco es que la ha realizado en español, otorgando así a los seguidores del club barcelonés que no son catalanohablantes la oportunidad de entender a su presidente sin necesidad de subtítulos. Pero que no se alegren demasiado; Rosell ha tirado de la universal lengua de Cervantes para asegurarse de que sus palabras fueran entendidas, cosa que no sucede cuando hace uso del otro idioma oficial de esa Comunidad Autónoma. Enhorabuena, amiguitos culés allende los Pirineos y el Valle del Ebro. 




No hay polémica en las declaraciones de ese fracasado proyecto de hombre que responde al apellido "Piqué" y al nombre de "Gerardo". Ejemplo del eterno complejo de los barcelonistas, que les lleva a estar continuamente pendientes del Real Madrid, o quizá único síntoma de vida inteligente entre el culerío, pues no es sino el reconocimiento de la superioridad merengue, el mancebo de Chakira no tardó en sacar a pasear su ingenio en Túiter y referirse al partido como "una película de humor". No hay polémica porque no dio tiempo a que surgiera, ya que Arbeloa no tardó en abofetearle los morros respondiéndole con una referencia a la afición al teatro de los culetes. El que se quedó en fuera de juego fue Angelotti, pero se le disculpa porque conoció el tuít del mendrugo Piqué en rueda de prensa, lugar que no deja mucho espacio para el ingenio. Y mejor que sea así, que a saber qué podrían hacer las ratas de la prensa con cualquier declaración en esa onda. Supongo que, en otras condiciones, el técnico merengue podría haber respondido que sí, que entiende a Piqué, que el tiene el deuvedé del arbitraje de Obrevo entre "Una noche en la ópera" y "Los bingueros". 

jueves, 11 de julio de 2013

Tutti Frutti veraniego

Españolizando, que es gerundio. 

Si la información que me llega de túiter es correcta -y no tengo motivos para dudarlo- mañana Asier Illarramendi será presentado como nuevo jugador del Real Madrid. El fichaje, cuyo coste podría elevarse a los 30 millones de cláusula que la Real Suciedad impuso en el contrato del jugador, no ha estado exento de polémica por su elevado precio y, no vamos a negarlo a estas alturas, por el temor de meter un abertzale en el sacrostanto vestuario madridista, que teniendo en cuenta cómo está sería lo único que nos faltara. ¿Vale Illarramendi treinta kilos del ala? Yo tuve oportunidad de ver al jugador en Anoeta frente al Atlético de Madrid, también tuve oportunidad de verle frente al Betis en el Benito Villamarín e incluso contra el Valencia en la capital levantina. Oportunidades tuve muchas pero no aproveché ninguna porque yo sólo veo partidos del Madrid y cuando eso sucede los rivales me importan un pimiento. Para ser realistas, y gracias a internet, tuve la oportunidad de haber visto todos y cada uno de los encuentros disputados por el rubio vascongado la pasada temporada. Vamos, que hasta que no saltó la liebre de su posible fichaje no sabía ni el careto que gastaba. Lo mismo para Isco o Daniel Carvajal. No tengo ni idea de cómo o dónde juegan, pero sé que todos tienen una característica en común: el DNI apañol. Sí, hasta Illarramendi. 

En principio, el ser español no supone problema alguno, pero teniendo en cuenta el terreno cenagoso por el que se mueve el Madrí esa política de fichar gente del terruño no apunta a nada bueno. Huele a concesión al piperío y al periodismo deportivo, defensor a ultranza del estilo de juego y valores que representa la selección autonómica, vulgo "La roja", con una actitud no exenta de un chovinismo paleto que asusta, y que se toma como algo personal su imposición en el Real Madrid porque como buenos cazurros paletos viven obsesionado por imponer "lo suyo" a todo cristo viviente. Igual me equivoco e Isco, Illarramendi y Carvajal son unos máquinas que nos van a dar tardes de gloria, pero de natural desconfiado que soy, a lo que se añade mi profundo desconocimiento del mundo del fútbol y, por tanto, de los mencionados jugadores, no soy capaz de quitarme de detrás de la oreja la mosca que me advierte que Florentino está tratando de alcanzar una especie de "Pax Florentiniana" con aquellos que no nos perdonan el hecho de existir, cayendo en la vana esperanza de que Lama, Roncero o Relaño variarán su animosidad contra el Real Madrid si se les sigue el juego. Pues lo llevamos claro si es así. Ya sabemos cómo acaban estas políticas de apaciguamiento. 

Iker y Sara serán padres de un bastardo. 
Alguno puede negar la mayor de lo dicho hasta ahora exhibiendo el traspaso de Callejón al Nápoles ya que, como todo el mundo sabe, Callejón no es precisamente de Wolfsburgo. Sin embargo, el traspaso de este jugador nos señala otra bifurcación de un camino que lleva al desastre. Callejón se destacó por su defensa a Mourinho, lo raro es que siguiera en el club después de que el mancebo de la Carbonero le ganara la partida al portugués. Como ya he advertido, es tontería hablar de una supuesta etapa de Angeloti al frente de la nave blanca. El italiano ya está amortizado. El de Móstoles se despidió de la copa Contenedores firmando otra extraordinaria actuación que tan buen sabor de boca nos deja a los madridistas: primer gol tras acojonarse ante un centro desde su izquierda, acabar cayendo de culo al suelo y permitir que un delantero carioca le colara el balón pateándolo también desde el suelo cual cucaracha tratando de darse la vuelta. Hay que ver muchos partidos de fútbol en patios de Primaria, con botes de Actimel como pelota, para poder ser testigo de una jugada parecida. El segundo, un trallazo de Neymar al palo del portero que no tuvo a bien saltar o, como dijo en Túiter un articulista de Liberta Digital, trato de atajar "saltando hacia abajo". El tercero se lo metieron desde la sala de estar de la casa del delantero, o un poco más cerca quizás, pero no mucho. Rasito y pegado al palo. Daba tiempo a tomarse un café antes de pararlo. Está visto que Íker no toma café. 

Pues pese a esto, ni un sólo medio nacional destacó la deplorable actuación de Casillas. Es intocable. Encima le dieron el premio al MVP de la final, pero esto creo que fue por cachondeo de los brasileños. Bueno, a lo que íbamos: resulta que la Carbonero está preñada. Suponemos que de Íker, aunque de esta groupie del fútbol me espero cualquier cosa. Hoy, en una prueba más de lo bajo que está cayendo esta entidad a la sombra siniestra de este individuo, la revista "Hola" saca en portada a la feliz pareja tumbada a la bartola, en una imagen que para nada parece un "robado". 


 Como no podía ser de otra manera en una pareja tan moderna y socialdemócrata, ejemplo de esta Expaña tan de couché que nos ha tocado vivir, el hecho de tener un hijo no vendrá acompañado del lógico bodorrio, algo que habría de esperar de unos padres que se preocupan del bienestar de su retoño. A mí que no se quieran casar me da igual, lo que me espanta son los motivos que esgrime la recauchutada poligonera atlética: no se casan porque "está de moda en la sociedad de hoy en día tener hijos sin que las parejas estén previamente casadas".  No se puede ser tener menos personalidad. El Madrí en manos de una versión de Corina comprada en un bazar chino y de un portero que sólo le falta meterse los goles en propia puerta y que se llevará lo que sea por delante con tal de no perder sus prebendas. Dos patas para un banco que someten una decisión tan personal no a lo que opinen los demás, sino a lo que "está de moda". Así se explican muchas cosas. ¿Que está de moda carecer de principios para que impere el todo vale, que se impone la pose para caer bien a cuanta más gente mejor? Pues nada, se hace, así se consiguen premios a la concordia.

Villa rebajilla. 
Hablando de bazares chinos, menudo es el que ha montado el Far$a. El máximo goleador de "La Roja", por el que pagaron 40 millones en su día, ha sido traspasado al Patético de Madrí por 2,1 millones. Para que el negocio no sea tan "imperialista", la cantidad la cobrarán en tres plazos. Bueno, al menos así podrán pagar los viajes de la peña de Neymar a Barcelona para que puedan juntarse a jugar al parchís, leer poesía o a hacer cualquier cosa de las que hace la gente con valors. La cantidad podría alcanzar los 5 millones si el jugador asturiano alcanza ciertos objetivos, como ganar la Liga, la Champions, ser Pichichi, etc. Vamos, que se va a quedar la cosa en 2,1 millones. 

Todo son risas en el madridismo hasta que uno cae en la cuenta de que el Far$alona tiene crédito ilimitado. En serio, ¿alguien se cree que la Generalidad Nazi-onalista va a permitir que este equipo pase estrecheces económicas? Se olvida que el Far$a es más que un club, pero más que un club como era el Esteaua en tiempos de Caucescu. El día que alguien quiera analizar en serio la relación que el club catalán mantiene con las instituciones va a tener que empaparse de la historia de los clubes que prosperaban bajo dictaduras por ser el equipo favorito del sátrapa de turno, de esas en las que se rompían a martillazos los dedos de los porteros que se negaban a ser traspasado al equipo del ejército, la policía secreta o al del Politburó local. Cuando se están recibiendo 24 millones anuales de dinero público a través de TV3 te puedes permitir el lujo de ir regalando jugadores. Y de muchas otras cosas. Y como en Cataluña impera lo que Federico Jiménez Losantos definió como "dictadura silenciosa", puedes llevarte a manos llenas el dinero que, teóricamente, debería ir destinado a pagar camas en los hospitales catalanes o comedores para los niños de familias con pocos recursos, y encima sacar pecho hablando de lo catalán que eres, que todos te van a aplaudir con las orejas.

Con el respaldo institucional político de este auténtico equipo del régimen se pueden llevar unas cuentas como estas:


Y todo para que el auténtico dueño del club, un tal Leo Messi, ése ejemplo para la juventud de cómo se debe estafar a Hacienda (o al menos intentarlo), no tenga gente al lado que le moleste marcando goles para su equipo, que para eso es suyo.

martes, 4 de junio de 2013

...pero por ser usted se lo dejo en 57 millones

Como adelantó este blog, Neymar ya es culé. Ahora debería poner un enlace a aquella entrada donde lo predecía, pero sinceramente no tengo ganas de ponerme a buscarla. En fin, si alguien no se lo quiere creer, está en su derecho. Yo, que reconozco tener menos tino que una escopeta de feria, tampoco creía haber acertado, a lo que ayuda el bloqueo al que tengo sometido a la prensa deportiva. Pero hete aquí que ante la necesidad de enterarme del horario del partido de mi Madrí frente al Putasuna no tuve mejor idea que entrar en la web del Marca precisamente el día que se había producido la feliz noticia. No recuerdo el día pero da igual, porque en ése fue un día de metamorfosis, así que podría tratarse de un viernes transmutado en jueves o un sábado tornado en lunes... en un Marca cambiado a "NeymarCA", donde cualquier noticia referente al Madrí había sido desplazada al lugar posterior a la sección de pasatiempos. ¿Que no hay sección de pasatiempos en esa web? Exactamente. 

Pero para metamorfosis digna de Kafka, la del futbolista en cuestión. Quien no hace tanto era un "niño mimado que hace lo que quiere" con un carácter "díscolo" y una vida personal "complicada y perversa" se transformó, por arte de birli-birloque, en un jugador "que encaja en el estilo del Barça". El fichaje "que hubiese hipotecado peligrosamente el club" pasó a ser, como quien no quiere la cosa, un "fichaje que hará historia" y un "éxito de Sandro Rosell" (del que suponemos no querrá la quiebra económica del club del kilómetro 600). Aquél cuyo fichaje era terminantemente prohibido por la brigada del aplauso impreso -esto es, por todo el que en Cataluña tiene carnet de periodista- porque el Barcelona ya tiene a Messi y "no caben dos gallos en el vestuario" pasaba a ser considerado como la parte carioca de la "dupla argentino-brasileña" que ha de hacer historia en el Camp Nou. 

Neymar y su pandilla. Salta a la vista que son gente centrada y nada amiga de los ambientes nocturnos.
Por supuesto no he visto la cobertura que la "televisión de todos" realizó del feliz evento, en la que nos mostró las cabriolas de este Gregor Samsa en su día de estreno como jugador culo y para lo que no escatimaron en esfuerzos. Al fin y al cabo tenían un montón ahorrados de la final de la Copa de Europa de Baloncesto, a la que no tuvieron a bien dar una cobertura similar. Cuestión de preferencias. No soy de ver televisión, menos de tragarme ese circo. Además, ya tuve bastante con la de Ibrahimovic, que incluyó el intento de linchamiento de un aficionado merengue y a la fauna culé asaltando el césped para llevárselo a cachos, mientras los machos dominantes de la camada botaban encima del plástico que cubre los asientos. Es que tampoco soy de documentales de vida salvaje. Así que no tengo ni idea de las palabras que pronunció el susodicho en rueda de prensa. Pero me da igual. Tampoco sé de que juega. No obstante, he sido incapaz de escapar de algún titular generado por este tío al que antaño trataron poco menos que como un violador de menores y al que hoy en día nos presenta como un padre responsable. 

 Born to be culo.

Y el que me ha llamado la atención -bien, en realidad el único en que me he fijado- es ése en el que dice que se siente más cómodo hablando en catalán. No sé que tal le irá en el fútbol europeo, ni siquiera en el catalán, pero que ha calado bien pronto al rebaño culé nadie lo discute. Con ese comienzo ya puedes jugar como un caracol borracho que te los has ganado. Sólo le faltó romper la tradición de estrenarse con la elástica oficial para lucir la de la "señera" o, como yo prefiero llamarla, "el detector de gilipollas". Porque no es otra cosa. Ves un tío por Valladolid o Calatayud luciendo esa camiseta y es, indudablemente, un gilipollas. Y si lo ves por Cataluña, también. Por muy nacionalista que sea. Porque realizar un diseño de la camiseta usando de ese modo la bandera que pretendes idolatrar es más una falta de respeto al símbolo que otra cosa. Como si los americanos llevaran una equipación similar a la del Patético de Madrid o como cuando a la camiseta de la selección se le quiso poner una banda amarilla triangular en los hombros cuyos vértices convergieran en las tetillas de los jugadores. Por si fuera poco, es una copia de la equipación que lució en los setenta el Valencia. No se podía esperar otra cosa de un club históricamente reconocido por sus robos: el uniforme azulgrana, copiado del Basilea; el primer escudo, el de la ciudad Condal, tomado sin permiso; el arquitecto de su estadio tomando nota de las obras del Santiago Bernabéu. Cualquier día nos encontraremos con que el himno es un plagio de alguna canción de Edith Piaf . 

El caso es que Neymar sabe muy bien donde aterriza, como habrá podido comprobar al ver el eco que han tenido sus declaraciones, en el que no destaca nadie dándose cuenta de que si es cierto que se siente más cómodo hablando en catalán, ¿por qué habla en español? Porque nadie duda que habla catalán, faltaría más. En las favelas de Río no se hace otra cosa. Eso y darle patadas a un balón, igualito que en la Masía. Le va a venir genial para entenderse con Messi, cuyo dominio de esa mezcla de provenzal arcaico y valenciano clásico es de todos conocidos. A estas alturas ya se habrá dado cuenta que si falla en darle patadas al balón siempre podrá ganarse al respetable dándoselas a la nación española. Siempre es bueno tener un seguro a mano por si las cosas se tuercen. Entretanto seguiremos esperando las declaraciones del arzobispo de Barcelona o los representantes políticos del nazionanísmo catalán criticando el dispendio que ha supuesto este fichaje como hicieron en su día con el de Cristiano. Al fin y al cabo, 90 millones de euros con un 24% de paro resulta menos ofensivo que unos 60 millones -declarados, que al Madrí le pidieron 150 kilos como reconoció ayer Florentino Pérez en "Punto Pelota"- en una época en la que la tasa de parados ha subido hasta un 27%.

Seguiremos esperando sentados, faltaría más.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Florentino: ¡NO!

Mal, muy mal el presidente del Real Madrid en su respuesta a un aficionado tras la final de la Euroliga de Baloncesto en en la que nuestro equipo cayó derrotado ante el Olympiacos griego. Ni siquiera el malestar anímico consecuente a esa derrota, agravado por el hecho de que el Madrid arrasó al equipo griego en el primer cuarto, dando así la impresión al aficionado -a mí, sin ir más lejos- que la cosa estaba hecha, puede justificar que el dirigente del club y, por tanto, máximo representante de la institución y del madridismo, le responda con un "tú eres un tonto" al seguidor culé que le dedicó un "¡visca el Barça, visca Catalunya" -con clara intención ofensiva de hurgar en la herida, para qué vamos a negarlo- cuando Pérez se dirigía cabizbajo hacia los vestuarios, rumiando para sus adentros lo acontecido en el parqué londinense. 


Un presidente del Real Madrid no puede tener ese tipo de gestos, más propios de un aficionado de taberna. El cargo no se lo permite, y los madridistas de bien, la gran e inmensa mayoría, tampoco. Exijo un comportamiento serio y riguroso de mi presidente. Demando el señorío que siempre ha caracterizado al club merengue y que se ha manifestado en la actitud de sus dirigentes en los buenos pero, sobre todo, en los malos momentos. Y una característica del señorío es no caer en vulgaridades y llamar a las cosas por su nombre. Señor Florentino Pérez, siento tener que corregirle en público, pero quien va a un partido de fútbol, baloncesto, hockey sobre patines o cualquier otra disciplina, donde se dirime un choque cuyo resultado ni le va ni le viene, y encima se gasta los cuartos no apoyar a uno, sino para ver cómo pierde el otro, manifestándose como un fracasado y mediocre, un triste y un segundón, no es un "tonto": es un "culé". Y esto no es una opinión personal; es un juicio racional y sensato que emana de una experiencia que abarca desde José Luís Núñez reconociendo que lloró de felicidad y corrió por casa buscando a su mujer para besarla cada vez que los Gullit, Van Basten o Rijkaard nos colaban un chicharro en aquella aciaga noche en San Siro donde nos cayeron cinco, hasta la más reciente manifestación, la de los jugadores del primer equipo de fútbol del Barcelona que, pese a haberse proclamado campeones de Liga, se pasaron el viaje de vuelta la ciudad Condal coreando el nombre del equipo que había ganado al Real Madrid la Final Four.

Juremé que no lo volverá a hacer y olvidemos este asunto
Cierto es que llamar culé al aficionado no hubiera obtenido el resultado que usted buscaba, esto es, responder a una agresión verbal con otra, ya que el aludido se lo hubiera tomado como un elogio al pertenecer pertenece a ese pequeño sector de la humanidad que desconoce que "culé" es, en el fondo, un sinónimo de "tonto", solo que peor. Pero, repito, un presidente del Madrid ha de demostrar siempre señorío y saber estar. Un aficionado del Badajoz que se gastara los cuartos en un billete de avión y una entrada para la inminente final de Wembley, siéndole indiferente si el trofeo se lo llevan unos u otros alemanes, equipado con la camiseta de su club y acompañado con la bandera de Extremadura -y ataviado, quizá, con un gorro de montermoseña para reforzar aún más su origen autóctono- con el único objetivo de plantarse delante del gerifalte barcelonista para gritarle "¡viva er Badajó y viva Ejtremaúra!" sería un tonto. El de Londres, no. Dirá usted que es lo mismo, pero en el caso del aficionado pacense hay que presuponerle una chaladura temporal y no crónica, consecuencia del complejo de inferioridad congénito que todo culé tiene hacia el Real Madrid.

domingo, 3 de marzo de 2013

La Semana Trágica de(l) Barcelona

En una de sus primeras comparecencias al poco de llegar al banquillo del Real Madrid, José Mourinho hizo una reflexión llamativa tanto por poner de manifiesto el conocimiento que tenía del lugar al que venía a trabajar los siguientes años (muchos, espero), como por reflejar la capacidad del de Setúbal para diseccionar la realidad en detalles que a muchos pueden escapar por estar acostumbrados a ellos. Esto, añadido a una carencia de seguidismo de lo políticamente correcto a la hora de hacerlo público, delatan a un individuo bastante inteligente, pues inteligente no sólo es aquél capaz de fijarse en los detalles, sino también de transmitir sus conclusiones sin importar si éstas suponen o no un halago para el oyente. Básicamente, Mourinho venía a decir que el fútbol español tenía una particularidad frente al británico, italiano o portugués: mientras en estos países en los que había trabajado como entrenador el fútbol se vivía intensamente a partir del día del partido, para decaer una vez finalizado éste, en España nos tirábamos toda la semana, la siguiente y parte de la otra hablando de un encuentro de fútbol, dependiendo de lo determinante del encuentro y de la importancia de los rivales. Las jornadas que rodeaban al día del partido eran en no pocas ocasiones casi vividas con mayor intensidad por los aficionados que los noventa minutos del choque. Tenía razón, claro. La afición española que acude a los recintos deportivos de lo de darle patadas a un balón no se caracteriza por su pasión, y sin embargo el fútbol en sí mueve y agita pasiones en ocasiones rallando la demencia, y de lo que suceda en un partido puede estarse hablando durante semanas e incluso recuperarse años después.

El partido que se jugó el sábado a la hora de la siesta, el segundo clásico de la presente semana, se situó en las antípodas de lo que Mourinho había extraído como una muestra del carácter nacional español aplicado al deporte rey. Al menos en mi caso. Íbamos a enfrentarnos al gran rival y yo estaba como si tal cosa. En realidad, el ambiente era cualquier cosa menos intenso. Cierto es que la Liga ya parece decantada a favor de los culos por el sistema, por las oportunas expulsiones en Sevilla y Pamplona, por esos goles marcados por jugadores que partían dos metros en fuera de juego por mor de que el colegiado no había atinado, casualmente, a ver la posición antirreglamentaria, y por tantas otras cosas. Pero un Madrí-Far$a es un Madrí-Far$a, y este no lo parecía. El Madrid acudió al encuentro con la idea que manifestaría Ramos tras el mismo: "son tres puntos más". Y este es un gran triunfo de Mourinho. 

No hace tanto, el ambiente que se respiraba entre el madridismo no era negativo, muy negativo; era algo mucho peor que eso. La idea que flotaba en el ambiente es que el Far$a de Guardiola no es que hubiera construido un equipo bueno capaz de marcar una época, sino que había dado la vuelta a la tortilla. Se había producido un cambio de roles entre los dos grandes equipos del fútbol español. El Far$a del siglo XXI era el Real Madrid del siglo XX, y viceversa. La afición, desorientada, no sólo no encontraba soluciones en los medios de comunicación que tradicionalmente, y al menos en apariencia, habían marcado lo que debería ser la filosofía de la institución. Todo lo contrario, el quintacolumnismo antimadridista que pululaba ya por esos medios cuando Florentino accedió a la presidencia se había extendido como un cáncer tomando posesión de todo el cuerpo, de tal suerte que los susodichos se habían convertido en coriferos del nuevo régimen, traicionando y humillando a su hasta entonces amplio sector de seguidores merengue, a los que vendían a la dictadura nacional-Barcelonista para su sacrificio en el altar de lo políticamente correcto, de un patriotismo tan mal entendido que se transmutaba en un antivalor, y del pensamiento único . El Far$a era el más mejor de todos los tiempos, y el madridismo tenía que reconocerlo. No sólo aplaudiendo los triunfos de su rival según una infecta idea de "señorío", sino aceptando su superioridad mediante la asunción de la propaganda procedente de la esquina norte peninsular: su filosofía, su concepción de juego, sus valores, sus cuentos chinos eran dogma. Lejos de ejercer como periodistas, ajenos a la esencia de explicar y criticar los mensajes que de allí venían, los think-tanks nominalmente madridistas competían con los diarios deportivos catalanes en babosear a unos jugadores y un club que, encima, les insultaban y despreciaban. Con exceso de "pseudomadridistas" que sólo pensaban en su beneficio individual y una abundancia aún mayor de seguidores culés y atléticos en sus filas, aquellos diarios presentaban un déficit de tíos que se vistieran por los pies porque, digo yo, el que te llamen "cavernario" desde allí alguna reacción debía provocar en alguien que siquiera fuera un proyecto de hombre. No la hubo. Como babeantes imbéciles aceptaban que el club catalán les censurase, como masoquistas irredentos aguantaban los desplantes e insultos de jugadores y periodistas culés.



Si todo hubiera seguido como debía según el macabro plan que esta panda de miserables incapaces de hacer la "o" con un vaso de sidra tenían preparado para el Madrid, a la temporada de Pellegrini le habría seguido la de Wegner o cualquier otro membrillo con una grave tendencia a la masturbación, a tocarla y no meterla. Ahora llevaríamos tres o cuatro entrenadores que habrían vegetado en un club continuamente zarandeado por la prensa, la afición confundida por el machaqueo mensaje de "hay que jugar bien" (sea lo que sea eso) y una puerta giratoria en la entrada de los vestuarios para que fueran pasando los técnicos a un banquillo controlado por jugadores con mando en plaza, auténticos percebes dentro y fuera del terreno de juego pero muy apreciados por la prensa gracias a su habilidad para cantar y contar todo lo sucedido y por suceder. El Madrid del siglo XXI ya no sería la Far$a del siglo XX, sino el Atlético de cualquier época. Quizá algo más, un Benfica o un Milan que ganara alguna Liga de higos a brevas. El equivalente al Partido Campesino en la dictadura comunista polaca durante la Guerra Fría. Porque a esto es a lo que íbamos, a una dictadura polaca, pero de los polacos de aquí, que para no desentonar con su ideología nacionalista, vanguardista donde las halla, nos iba a retrotraer a la Edad Media, configurando una pirámide de vasallaje con los media rindiendo pleitesía a los culos a cambio de un plato de lentejas y poder aparecer en la foto, y asegurándose de que el Madrí también bailaba al mismo son.

Pero hete aquí que llegó Mourinho y el plan saltó por los aires. Porque estas cosas pasan. En una realidad alternativa el viernes habríamos estado excitadísimos por eso de enfrentarnos al megasuperequipo, como lo estaban los culos en los años ochenta, sin ir más lejos, cada vez que el Madrí visitaba el KK Nou. Reconoceríamos su superioridad, contra la que ni Cristo vestido de corto podría hacer nada, pero al menos salvaríamos la honrilla en recuerdo de tiempos mejores. Acabaríamos sacando pecho -o bramando contra el colegiado dependiendo del resultado- y nos sacudiríamos las migas del traje, como un hidalgo quevediano, mientras barruntábamos los cambios que habría que hacer para enderezar esta situación. Sin embargo, en vez de eso nos plantamos con medio equipo de suplentes y un chaval de la cantera que jugó los noventa minutos -algo que a la asquerosa prensa que tanto canterano pide ha pasado desapercibido- y con el convencimiento de que el partido importante, el fetén, era el del próximo martes contra los british. Y la afición aplaudiendo al técnico cuando era nombrado por los videomarcadores, consciente de que éste era, en efecto, un partido más. Sin trascendencia. Nada de "vamos a meterles una manita" ni tonterías parecidas que se oían no hace mucho. Ni una voz pidiendo a Cristiano Ronaldo o a Özill, ni una polémica porque Alonso estuviera cocinando gulas el día del "partido del siglo" de este mes de marzo. Nada. No sé si la prensa ha piado, porque no la sigo, pero en redes sociales, en blogs y foros, nadie se estaba llevando las manos a la cabeza precisamente. En las antípodas de ese Madrí en el que hubiera degenerado la entidad, gracias a Dios: un Madrí competitivo, con las ideas claras, que hace las cosas con la cabeza y no con las tripas. Que luego ganará o no, que pasará o no la eliminatoria frente al Manchester, pero que actuando de esta manera da más opciones a que las cosas sucedan de la manera que todos queremos que sucedan.


Y por si fuera poco, se ganó. Y se hizo además demostrando una superioridad frente a un Far$alona que venía con ganas de revancha por la eliminación copera y que, además, traía lo más parecido a su alineación de gala que las bajas y los canguelos de algunos, como Xavi Hernández, podían permitir. Cristiano, que salió ya entrada la segunda parte, tiró más veces a puerta que todo el conjunto azulgrana, que sólo dispuso la ocasión del gol y poco más. El "tiqui taca", que ya había sido herido de muerte en el esterculé del Nou Camp, fue definitivamente rematado, con los jugadores culos dándose pases a dos metros, tuya-mía en su propio campo, mientras el Madrid esperaba tranquilamente a que se acercaran para lanzarse a la yugular. Se consumaba la aniquilación iniciada hace dos temporadas, cuando Mourinho hizo perder al Far$a de Guardiola su primera final en ni se sabe cuanto tiempo, consumada cuando el Real Madrid se alzó con la Liga de los récords de goles y puntos y Pepita de San Pedor salió que perdía el rabo en busca de otros horizontes viendo la que se venía encima. Que es en lo que estamos ahora. El imperio culé de los mil años, el que iba ser en la historia del fútbol algo así como el nacimiento de Cristo en la Historia con mayúscula, se desintegraba como un azucarillo en aguardiente portuguesa. Ni pensar cómo estaría ahora la cosa si el Madrid, aparte de tener que vérselas con lo que Mourinho definió acertadamente como "no sólo un equipo, sino un discurso", no hubiera tenido que batallar con la recua de traidores apesebrados que copan los medios de comunicación, aparte de algún que otro regalito que la selección ha dejado en nuestro vestuario.

Como un terminator que hubiera sido enviado desde el futuro para reparar el error que llevó la Historia por un camino incorrecto, Mourinho, con sus Khediras antes que Kakas, ha dinamitado el cambio de roles que se venía anunciando con gran jolgorio por parte de los Relaño, Lama, Maroto y el de la moto. El equipo con etiqueta de invencible que debía evitar que los madridistas nos comiéramos en paz la tortilla francesa de la cena y nos fuéramos igualmente tranquilos a dormir ha quedado reducido a "ese equipo con el que toca el trámite antes del partido de verdad, pues sacamos el banquillo y si la cosa va bien en el descanso cogemos el avión a Manchester". Quizá nunca endosemos un 2-6 al hipócrita y mezquino Hernández, pero a mí se me hace más humillante que con un 0-3 el técnico madridista salga a decirle a sus jugadores que se acabó, que hay que evitar las tarjetas para la final, que estos ya son historias y que evitemos lesiones para la vuelta de la Champions. El ningunearles, que se dice, el "nosotros estamos en otra honda", el ir de sobrados. Y encima, con razón y con causa.



Claro que para viaje en el tiempo lo que se vivió después del choque. Sólo faltaba que la Marchante esa del Plus, al entrevistar al capitoste culé de turno, se viera las caras con Joan Gaspart. Volvían los ochenta y en "Futboleros" de Marça TV algunos parecían estar escuchando "Sufre, mamón". Ver a este rebaño llorando como niñas repipis porque el colegiado no quiso señalar penalti en lo que era un piscinazo de Adriano, en una jugada que el muy botarate desperdició en vez de haber seguido hacia portería para asistir a un Messi que estaba en boca de gol, no tiene precio. Ninguno. De hecho, yo lo he vivido la mayor parte de mi vida sin pagar ni un céntimo. Éste, junto con librar al madridismo de complejos estúpidos que la prensa intentaba insuflarles, actuando como Cristiano en el terreno de juego cuando realiza ese gesto de "tranquilos, que aquí estoy yo", es el otro gran triunfo de Mourinho. Rara vez se asiste a un trabajo bien hecho. Mourinho, que como tanta gente de su edad había visto al Madrid hegemónico dentro y fuera de Europa que representaban la Quinta del Buitre o el Madrí de los Roberto Carlos, Redondo, Raúl y cía, y que conocería la idiosincrasia y entidad de la institución, sabía que no venía aquí a hacer cabriolas con un equipo construido, sino a batirse en una guerra. Queremos ser lo que fuimos, tienes que vencer al mejor Barcelona de todos los tiempos. Y así ha sido. En vías de devolver las aguas a su cauce, el madridismo encara el futuro inmediato reencarnándose en lo que siempre ha caracterizado a ese club. Y el Barcelona, también. Que se jodan.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Ché, vieja, qué bueno que hiciste la cuenta

Hace unos días se daba a conocer la renovación del contrato que unía a Leo Messi con la putridez conocida como F.C. Barcelona. La feliz firma se al alimón junto con la de dos de sus concomitones, el que antes de convertirse en el Balón de Oro fallido de todos los años se veía con un pie y medio fuera del club catalán y el capitán melenudo, ejemplo de cantera y amor a los colores pese a haber aterrizado en la Masía con la mili ya hecha. La noticia, sin duda, era la puesta en conocimiento público de que éste último había sido bautizado como "Carlos" y no como "Carles", que es como se viene llamando toda la vida más o menos. Así podía leerse en la fotografía que con motivo de la buena nueva distribuyó el Barcelona a sus medios adeptos -es decir, casi todos- y en la que se podían apreciar los documentos más antiguos que acreditaban la pertenencia al Barcelona de los tres afortunados. 


Ésa, y no otra, era la noticia. Porque lo de que Messi renueve es tan extraordinario como el comerse doce uvas para celebrar la entrada del año o el equinoccio de otoño. Es raro encontrar un ejemplo de jugador criado en el club y amante de unos colores que le haya levantado tanta pasta a la entidad receptora de sus cariños como el retaco argentino inflado a base de inyecciones de hormonas de crecimiento. Desde luego que nadie puede poner en duda su amor por los colores azulgranas, el azul de los billetes de veinte y el colorado de los de diez, porque la voracidad de este chico por los aumentos de sueldo empezó bien pronto. La temporada que pasó a ser fijo de la primera plantilla le renovaron, si no recuerdo mal, dos veces. La siguiente, la 2006/07, le volvió a dar un tórrido ataque de cariño al club y que elevó su ficha hasta los 8,5 millones. No se había secado todavía la tinta del contrato cuando firmó por unos 11 millones hasta el año 2014. Y cuando todavía faltaba bastante para la expiación de ese acuerdo, quizá por si acaso se acababa el mundo este viernes y no se podía firmar la tradicional renovación el próximo año, el club y el jugador, en fraternal y amoroso abrazo, han decidido que el argentino se agencie 16 kilos limpios anuales. Y es que hay amores que matan y otros que te hacen millonario. Y hay amores que requieren una inyección periódica de parné y no digo cómo se llaman porque este blog no está calificado para mayores de 18 años. Pero sí, exactamente eso estoy pensando que parece Messi cada vez que proclama su amor amoroso por el club fundado por un suizo suicida. 

Que todo esto pase después de la que se montó con lo de la "tristeza" de Cristiano, y que a todo el mundo le parezca normal, no ha de causarnos extrañeza. Si hubiera sido el Madrid el que anunciara que había llegado a un acuerdo con el crack portugués por el que iba a soltarle 18 millones de euros anuales, entonces sí que se hubiera montado una que haría parecer que lo de los Mayas iba en serio. Pero la murga ha seguido el guión preestablecido, cómo no. Lo que en el merengue levantaría una nube de calificaciones entre las que destacarían "pesetero" y "mercenario" como las más suave, en el caso del argentino hormonado es celebrado como una recompensa a la humildad y un justo pago a su prostitu... esto... quiero decir a su amor por el club. 

Cuando aparecen estos temas me asalta la duda de si los periodistas son malvados, una panda de vagos que pasan de complicarse la existencia y las lentejas haciendo algo más que repetir como loros los comunicados oficiales y remar a favor de corriente, que es menos cansado, o si son sencillamente idiotas. O igual es que carecen de curiosidad y capacidad de indagar, como las bacterias. Digo esto porque lo primero que se me ocurrió al pensar en cómo se trata el asunto de la renovación de Messi, y la negociación que sigue CR7 con el mismo objetivo, que según alguno de los futurógolos más aviesos que plagan las redacciones de los medios de la "central lechera" va a dar con los huesos del luso en el PSG, fue analizar las cantidades. No es tan difícil. No hay que tener "fuentes" ni hablar con "gentes cercanas" a nadie. Te basta con Google. Me he puesto a realizar las cuentas de la vieja con las cantidades que se mueven alrededor de ambos jugadores, el emblema de la "cantera" y el emblema de la "cartera", y las conclusiones no puede ser más curiosas.



La ficha de Cristiano Ronaldo ronda los 10 millones anuales, lo que le sitúa en décima posición de los jugadores mejor pagados, muy lejos de los 20 millones que cobra el primero en la lista, Samuel Eto'o, y ligeramente por detrás de la que cobraba Leo Messi antes de su renovación semanal. Sin embargo, el portugués ingresa una cantidad más elevada gracias a sus contratos publicitarios: 33,5 millones que, según la prestigiosa revista Forbes, le convierten en el segundo futbolista mejor pagado del mundo por detrás de David Beckham.

Por su parte, el sueldo base del mutante hormonal hasta esta semana sería de unos 10,5 millones de euros, a los que habría añadir los incentivos (partidos jugados, títulos ganados, saques de banda, etc.) a los que son tan dados los culos, no vaya a ser que si no les pagas por alzar trofeos o marcar goles se les olvide a los jugadores el amor a los colores y sean un mal ejemplo del modelo de cantera. Contando estos extras Messi se habría embolsado las últimas temporadas unos 12 o 13 millones anuales. Lo dejaremos en 12 millones por coincidir con este año que se nos va. 

A los sueldos de ambos hay que sumar la cantidad que tanto Far$elona como Madrid tienen que pagar a Hacienda, que es mucho mayor en el caso del canterano al que inyectaron hormonas de crecimiento, hoy en día reconocidas como sustancia ilegal para cualquier deportista. En el año 2003, y con el objetivo de atraer empresas e investigadores para que fijaran su residencia en España gracias a los bajos impuestos que tendrían que pagar, el ejecutivo del PP aprobó la que fue conocida como "Ley Beckham", que aplicaba ventajas fiscales a aquellos extranjeros que fijaran su residencia en España y fueran deportistas de élite o grandes científicos: en vez cobrarles entre un 42% o un 52% del IRPF -dependiendo de la comunidad autónoma- que se le cobra a aquellos cuya minuta supere los 300.000 euros anuales, se les ofrecía pagar tan sólo un 24%. Como todo el mundo sabe, sobre todo los antimadridistas que se lo recuerdan en cada estadio, o los periodistas defensores del producto nacional y chivato, Cristiano Ronaldo no es español, sino portugués. Por tanto, pudo acogerse a esa ventaja fiscal. Traducido en cantidades, esto supone que el Real Madrid debe añadir 2,4 millones de euros para Papá Estado a los 10 millones que cobra Cristiano, lo que supone que la ficha del luso le salga por 12,4 millones anuales.

Gracias a esto un retarded como Messi puede ser millonario... me refiero a lo de hacer anuncios, claro
 En el caso del argentino que recibió unas inyecciones que hoy día -y uno se pregunta por qué no entonces- le inhabilitaría para la práctica del deporte, la cantidad que paga el Far$a es notablemente mayor. Porque resulta que Messi es argentino, pero también es español. Lo que no es, es catalán, ya que desconoce la cultura y la lengua características de aquella región. Pues por ser español, y no deja de tener su guasa, el equipo independentista tiene que apoquinar el 52% de su IRPF, puesto que Cataluña es una de las regiones de España con mayor presión fiscal. Sumados a los 12 millones de euros, céntimo más o menos, que ha cobrado Messi los últimos años, resulta que el sueldo del jugador le ha estado saliendo al Far$a por unos 18.240.000 euros, es decir, ¡unos mil millones de pesetas más que Cristiano! Si Dios y el pacto Esquerra-CiU lo permiten, dada su tendencia a subir los impuestos, y la cosa sigue en un 52%, los 18 millones anuales que va a pasar a cobrar Messi le van a suponerle a las arcas de los culos un monto de 24,32 millones de euros, casi el doble de esos 14,4 millones que cobra Cristiano. ¡Viva la cantera!

Pero esperen, que todavía hay más. Restando el sueldo que recibe de Madrid del total que ingresa, según la revista Forbes, por derechos de imagen, resulta que Cristiano estaría ganando unos 23,5 millones de euros. Pero resulta que el jugador cedió el 50% de lo generado por este concepto al Real Madrid, que gracias a su estrella estaría ingresando anualmente unos 11,75 millones de euros (1). Prácticamente lo que paga al jugador más el pico que se lleva Hacienda. Ahí es nada. ¿Y qué deja Messi en las arcas culés? Nada. Messi se queda con el 100% de sus derechos de imagen que gestiona la fundación Leo Messi Management. No sé la cantidad que supone, no me preocupa; me va a tocar el mismo pico que al Far$alona, así que ni me molesto en buscarlo.

El caso es que, la próxima vez que señalen a Cristiano como "mercenario" o "pesetero" estos chicos de la prensa que no deben ser ni una cosa ni la otra, y trabajarán por amor al arte ya que desprecian eso de cobrar por trabajar, o la próxima vez que nos cuenten que Cristiano se quiere ir al PSG, recuerden lo que han leído aquí. A día de hoy, Cristiano Ronaldo es posiblemente el jugador más rentable que ha pasado por este equipo y piedra angular del actual proyecto, y nos está saliendo prácticamente gratis. Normal que el chico quiera revisar su contrato, sobre todo porque a los seis años de residir en España el porcentaje de IRPF se equiparará al de los nacionales. Y no querrá perder dinero, digo yo.


(1) En esta web financiera se calcula el sueldo de Cristiano durante el 2012 en torno a los 22 millones (10 millones del Madrid + 12,5 en contratos publicitarios). Si a ésos les sumamos los otros 12,5 millones que corresponderían al club, el total da una cifra similar a la que ofrece Forbes del total de ingresos del jugador.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Messi debería aprender a hablar... y punto.

Que alguien como Leo Messi, cuyos biógrafos confirman que alardea de no haber leído un libro en su vida, se haya convertido en el emblema del independentismo catalán demuestra el extremo de degeneración  y podredumbre al que ha llegado esa pobre tierra. En una aparición pública del culo-esponsor Turkish Airlines, el argentino se ha alineado con el posicionamiento que ha tomado su club respecto al proyecto de reforma educativa del ministro Wert que, entre otras cosas, contempla que los padres catalanes que decidan que sus hijos no sufran la "inmersión lingüística" puedan optar a que éstos sean escolarizados en un colegio privado a cargo de la Generalidad del tres por ciento.

Messi, por supuesto, no sabe de qué habla. No se leyó ni la cartilla escolar y mucho menos va a haber leído el borrador del proyecto de Wert, tan sólo se limita a repetir, como buen robot descerebrado regurgitado por esa fábrica de antiespañoles minituarizados que es La Masía, las consignas que vienen de arriba. "Yo, desde que llegué acá, estudié, crecí y aprendí en catalán. Nunca tuve ningún problema, todo lo contrario. Cuantos más idiomas sepa un chico y crezca con ellos, mucho mejor para la educación". Si existe un motivo para tirar a la basura el sistema educativo catalán, es Messi. "Miren, éste es el producto de la educación catalana" y pones un video de Messi hablando... perdón, balbuceando. Tanto el nivel expresivo como el de razonamiento deben estar más cerca de una croqueta que el de un ser humano. ¿Quieren los padres catalanes que sus hijos acaben así? Antes preferirían que la inmersión lingüística se la hicieran en mongolo. 

Pero es que además, Messi miente. Menuda porquería de persona, qué gran símbolo del club al que le saca más de diez millones anuales. Miente porque fue testigo de cómo su hermana pequeña tuvo que empaquetar las maletas y volverse a Rosario con su madre, dividiendo a la familia, ante la imposibilidad de encontrarle un colegio en el que le hablaran en español. "Cuando mi hermanita María Sol iba a la escuela le hablaban en catalán, lloraba y no le gustaba" le reconoció al suplemento "Viva" del diario argentino "Clarín". Pero es que además miente porque él no sabe hablar catalán. De eso hay pruebas sobradas, quizá la más conocida sea la de aquella entrevista, en una televisión también argentina, porque por lo visto en España estas cosas no se preguntan. "Dinos: 'buenas noches, soy Leo Messi'", le piden. Y Messi contesta: "Bona nit... y eso". ¡Ni siquiera sabe cómo se conjuga el verbo "ser" en catalán! 


 ¿Sabrá Messi que está posicionándose en contra de que se respete un Derecho Humano básico a los niños catalanes, esto es, el de ser educado en su lengua materna? Lo más seguro es que no. A este analfaburro no se le puede exigir nada más complejo que la tabla del uno. Pero eso no le exime de responsabilidad. Mentir, y encima hacerlo para defender una injusticia dice bien poco de una persona. Messi recibe muchas burlas por sus problemas de crecimiento y el tratamiento hormonal que recibió en Barcelona. Pero a un hombre no le define su estatura física, sino moral. Y para la que ha reflejado Messi hoy no hay hormonas que valgan.  


Nos bombardean con "valores" y parece ser que el mantener el deporte al margen de la política no es uno de ellos. Dirá algún despistado que Messi tiene derecho a opinar sobre la política educativa del Gobierno, al igual que Puyol, que se ha adherido a algún tipo de iniciativa chorra de esas tan frecuentes en túiter. Pero vaya, para un culo escribir una palabra precedida del símbolo de la almohadilla debe ser como escribir un tratado de filología aplicada a la educación. No pidamos peras al olmo. Pues a estos les pregunto si no les resulta curioso que el Barcelona, siempre que se posiciona políticamente, lo hace a favor de los que tienen la sartén por el mango, que ya es casualidad. Y es que el Barcelona no opina ni deja de opinar sobre algún asunto, ni se posiciona ni se disuelve acerca de cuestiones de actualidad. El Barcelona es un equipo del sistema, un equipo del régimen. Del que sea. Nunca se ha visto al Barcelona jugarse el tipo, o la subvención, enfrentándose a los que mandan. Jamás. La imagen del presidente Montal haciéndole la reverencia a Franco mientras le entregaba la medalla del club al que ya era Socio de Honor de la entidad es más que reveladora. Como lo es el palco del Nou Camp, auténtico friso de políticos, en cualquier partido. Si el Barcelona se posicionara a favor del independentismo no jugaría la Copa del Rey, ni la Liga, ni cualquier otra competición nacional, y abogaría por la creación de una liga catalanao. En vez de eso se dedica a mangonear en la Federación e irse a la cama con Villar, a penetrar e infiltrar todos los organismos deportivos de ese país del que dicen querer librarse. Esa ha sido, es y será su política. Ésa es realmente su cantera: vivir en estado de simbiosis permanente con el poder. Por eso nunca veremos al Barcelona sacar un comunicado oficial defendiendo el derecho de los padres catalanes a elegir la lengua en la que han de educarse a sus hijos, o protestando por la corrupción del presidente de la Generalidad. Eso ni en broma.

viernes, 24 de agosto de 2012

Sonada victoria del Madridismo

Cuentan que Mourinho, al poco de llegar a Madrid, reconoció a sus allegados que la dificultad para derrotar al Far$alona radicaba en que no sólo era un equipo de fútbol, sino también un "discurso". No sé si es cierto, pero me lo creo. Lo creo porque es la conclusión a la que llegaría alguien con la astucia y capacidad analítica del que es, se pongan como se pongan algunos, el mejor técnico de nuestra era, lo que ha conseguido no sólo con su saber futbolístico, sino también por haber comprendido que el fútbol no sólo se juega sobre el rectángulo de juego. El Far$alona de Pepita la Guardilla era, en efecto, más que un equipo de fútbol: era una idea de corte totalitario defendida a base de mentiras, de manipulaciones y de apelar a principios cursis y sentimentaloides a los que son tan dados los españoles. Es difícil que algo así triunfe con otro equipo que no sea el Far$alona, de siempre protegido por instituciones y medios de información, como manifiesta que puedan seguir con el discurso de "Franco nos perseguía" cuando el dictador les salvó de la desaparición al recalificarles el antiguo campo de Les Corts y, por si fuera poco, recibió dos medallas del club.

Por tanto, y como bien sabemos los que llevamos años de lucha contra la peste culé, en esta cruzada lo que pase en el campo no es lo único. Como bien ha entendido Mourinho, la lucha va más allá y alcanza a otros campos. El político, el social, el económico, el ideológico. Siempre con desventaja, pues de todos es sabido que "la caverna mediática" y similares no existe. Nunca ha existido. Lejos de esto, la mal llamada prensa madridista ha dado en los últimos años la razón a quienes advertíamos de la existencia de una quintacolumna antimadridista, de no poco peso, que ha actuado como altavoz de la información manipulada que vomitaba la prensa del movimiento culé en los últimos años. Por todo eso partidos como el jugado hoy en el Esterculé Camp han de tener una lectura que vaya más allá de lo de darle patadas a un esférico. Pese a la derrota del Madrid por un exiguo 3-2, que otorgaría el título al equipo blanco con una victoria por la mínima en su propio feudo -a no ser que fuera por 4-3, 5-4 o más, pero eso ya es ciencia ficción- lo acontecido sobre el césped son un cúmulo de buenas nuevas para los madridistas de bien y los antifar$eros de pro, muchos pero con poco eco en los medios. Da igual, que les den por culo. 

La posesión no vale para nada. A los que se han dedicado durante los últimos tiempos a anteponer el tuya-mía y los ronditos con el portero a lo que es fútbol de verdad, lo de hoy les habrá sentado como un puñetazo en la boca. Y no es la primera vez. Mucha posesión y mucha mandanga, pero al final ambos equipos han estado a la par en lo que a tiros entre los tres palos se refiere. Es más, pese al centrocuentismo culé que tantas cataratas de babas despierta entre un inmenso número de plumíferos paniaguados, la realidad es que el Madrid jamás se descompuso. De hecho, el Madrid sí tuvo la posesión de lo que es importante en los partidos: el control. Eso lo saben en todo el mundo pero en España se nos ha olvidado. Si tocas, tocas, tocas y al final acabas perdiendo el balón porque no te queda otra que disparar desde cuarenta metros, es porque al rival así le interesa. El partido se desarrolló como le interesaba al Madrid. Y si no hubiera sido por lo pronto que el Far$alona consiguió empatar el resultado habría sido muy distinto.



Cristiano es el mejor jugador del mundo. Y sigo pensando que, dentro de algunas décadas, hablaremos de él a nuestros hijos y nietos como nuestros padres y abuelos nos hablaban de Alfredo Di Stéfano. Mientras Leo Messi desaparecía en el entramado táctico tan bien montado por Mourinho, y mostraba al mundo su incapacidad de adaptar su juego a situaciones cambiantes, aquellas en las que no siempre se produce el sota-caballo-rey, Cristiano, quien ya ha reconocido estar todavía muy lejos de su mejor forma, adelantaba al Madrid rematando magistralmente un corner de cabeza. ¿Alguien cree que Messi, cuando no le sale lo que el quiere, puede hacer algo así? Veremos antes a un elefante pasar con toda su familia por la puerta de la Aguja que al retarded argentino rematar de cabeza un corner, por no hablar de meter un gol de falta directa. Y no es cuestión de altura, que para algo le metieron hormonas para parar un tren, es que ni sabe ni puede. Cristiano, si no le sale lo suyo, tiene recursos para dar y regalar. Por eso es MEJOR, a ver si se entera la gente. 

Sí, desde otra perspectiva podría apreciarse claramente el fuera de juego. Le pediremos a Mediapro, empresa del simpatizante culé y trosko nazionanísta Roures, que nos de una imagen más clara... JUAJUAJUA

Los medios protegen al far$alona. Y hay que ser idiota integral para no haberse dado cuenta a estas alturas. En mi anterior entrada comenté la "casualidad" de que no hubiera imágenes claras del fuera de juego de Soldado. Pues bien, el gol de Pedro Picapiedra (ojo a como clava este tío los brazos al pelear un balón por alto, cosa que encima hace sin saltar, porque NO SABE cómo se hace; en la Massía sólo enseñan lo del "tuya-mía" y parece que con eso basta para hacer un futbolista) viene precedido de un más que posible fuera de juego. Pero los comentaristas ni lo mencionan, cuando estas jugadas siempre se revisan en las repeticiones. Pero claro, es que sólo pusieron una repetición en la que no se podía distinguir nada. Parece que tampoco para este partido se habían llevado bastantes cámaras. Vaya por Dios. Eso sí, los desmayos del panchito Alexis en el área buscando el penalti nos hartamos de verlos una y otra vez. Para alante, para atrás, despacio, más despacio, cámara finish, por satélite, como fuera. Del posible fuera de juego en el gol del empate no se ha hablado ni se hablará, porque encima TVE le ha negado al Madrid las tomas de esa jugada. Más claro agua. 

Con Valdés también habríamos sido campeones del mundo, decían. ¿Se lo imaginan frente a Robben? Que hartón de reír, tú... para los holandeses.


La Massía es una fábrica de talentos. "Valdés es mejor que Casillas, sobre todo porque sabe jugar con el pie", dicen. Pues ojo al gol de Di María, porque demuestra que a esto del fútbol, como decía Di Stéfano, el pie está muy bien, pero sobre todo hay que jugar con la cabeza. El problema de Valdés, como el de muchos otros ejemplarse de ese zoológico, es que ha terminado por creerse las mentiras que cuentan de él. Es lo que tiene vivir en un sistema totalitario, majo. Y no hablo de culto a la personalidad porque de personalidad, en ese vestuario, andáis bien escasos. Otro que no le va a la zaga es el Nosferatu de Albacete, del que personalmente estoy hasta los mismísimos nenúfares. Le pretenden dar el balón de Oro -la prensa de Madrid, como no; la de Barcelona apuesta por Messi- y hoy se ha vuelto a mostrar como un tramoyista del balón, de estos que te encuentras a patadas en cualquier cancha callejera, pero no como un futbolista. ¿De qué valen tantos giros de 360º, tanto pasársela al de al lado, tanta mandanga si al final no haces nada? Sólo ha sido capaz de penetrar la defensa del Madrid provocando un penalti. Ahí se ha puesto en evidencia lo humilde y buen compañero que es y lo absolutamente gilipollas que están los internacionales merengues. A ver si alguno le señala que ese tipo de jugadas son una guarrería, aunque legales, en vez de tanto darse la mano y compartir sonrisitas, que encima en los culés son como las de los tiburones. Por lo visto también habría intervenido en el tercer gol. Ni idea porque entonces me estaba cagando en una bañera de santos, pero como todas esas jugadas partían de un robo de balón tras cometer falta sobre el madridista que el colegiado jamás señalaba, siguiendo la tendencia imperante desde hace un lustro según la cual al Far$a JAMÁS se le señala una falta en contra en los últimos veinticinco minutos de partido, tampoco merece mucho mérito. El trío de la bencina lo cierra BusKKKets, jugador caracterizado por sus insultos racistas, que si no se oyen mucho es porque el aullido de la jauría que va a ver los partidos los tapa con sus asquerosas proclamas xenófobas contra los portugueses. No he visto en mi vida un jugador con más cuento que este, y sólo una afección ocular grave, unas cataratas por ejemplo, pueden justificar los elogios que recibe. Ahora, desde luego que es un genuino representante del "ADN" culé: tramposo, falso y mal profesional, es el ejemplo de cómo hay que obrar para obtener éxito obviando las leyes más básicas que han de primar en una competición de fútbol, es decir, lo que ha sido el Far$alona durante toda su historia. Lo de parar el partido para ser atendido tras una entrada de Xavi Alonso, en la que se aprecia tanto en directo como en la repetición que no le toca aunque fuera merecedora de tarjeta, es repugnante y dice muy poco de nuestro fútbol que se permita a un trilero de este calibre salir de rositas cada vez que hace una de las suyas. En Inglaterra ya le habrían retirado la licencia.