Ni he visto ni pienso ver el tan publicitado documental que proyectó hace unos días TV3 en la que desvelaba al mundo que Franco era del Madrí, afirmación realizada por la principal pieza de artillería de la Brunete mediática culé pagada con dinero de todos que, sin duda, habrá sorprendido a propios y extraños. Va, es coña. Precisamente una de las razones por las que no pienso ver ese documental es que estoy asqueado y aburrido de las historietas de esta tribu. El robo de Di Stéfano (para el nacionalismo los individuos son "cosas" que valen para componer banderas y a los que se puede sacrificar retirando camas de los hospitales para destinar el dinero a las embajadas playmobil, así que es norma que a Di Stéfano lo "robaran" y no lo "secuestraran"), los árbitros de Plaza, el Bernabéu pagado con dinero público y todo ese entramado de mentiras y calumnias lo vienen repitiendo desde hace décadas. No, curiosamente, cuando sucedieron los hechos, sino después, cuando muchos de los que podían confirmar o negar esas presiones de las autoridades de las que se hablan ya habían pasado a mejor vida. Qué casualidad. Y, sinceramente, me aburren sobremanera. Ya analicé y desmonté en muchas ocasiones todos estos argumentos sin piés ni cabeza, sólo posibles en gentes cegadas por la envidia y una ideología que les impide aceptar que otros pueden hacer las cosas mejores que ellos, más aún cuando son los denostados castellanos a los que llevan más de un siglo tratando de africanos, y permitidas y auspiciadas por un régimen victimista que necesita ser alimentado continuamente con agravios de todo tipo. Igual un día recupero todos aquellos escritos para este blog. Si algo me detiene es que tendría que revisarlos, y de verdad, estoy taaaaaaaaan cansado de todo esto.