jueves, 12 de julio de 2012

En el far$elonismo no cabe un tonto más.

El día que el ser humano llegue a Marte y se planteé seriamente instalarse ahí... perdón, quería decir que el día que los americanos lleguen a Marte y se planteén seriamente instalarse ahí debería enviar culés en la primera oleada. Fundamentalmente porque si el experimento demostrase que todavía no estábamos preparados para colonizar el planeta rojo, y todos esos pioneros fallecieran en el empeño, no se habría perdido nada. Pero sobre todo porque creo sinceramente que una manada de culés sería capaz de prosperar en ese territorio hostil, y prepararían así la llegada de nuevos contingentes -esta vez no sólo de terrícolas, sino de seres humanos terrícolas- que se establecerían definitivamente en ese planeta a priori inhóspito. Tal afirmación que realizo se basa en hechos científicos. Y es que el culé ha demostrado ser una criatura que vive por y para quejarse. En un sitio donde tuviera motivos para hacerlo todo el día y, además, por cosas bastante importantes como la falta de oxígeno, no sólo se iba a encontrar bastante a gusto, sino que mejor que en su casa. Por supuesto, quienes se quedaran en casa iban a ser mucho más felices. En serio, el culé vive para el llanto continuo, la queja permanente y el berrinche crónico, y si alguien tuviera reservas sobre esta afirmación sólo tiene que pasearse por la prensa deportiva de los últimos días para ver hasta qué punto llegan las pataletas de esta gente. 

Neurona de un culé

Si existe un club que ha gozado de proteccionismo institucional, económico y político, de todos los colores y desde todos los campos, ése ha sido el F.C. Barcelona. Haría un breve resumen de los más significativos, pero no es mi intención colapsar "blogger" introduciendo más información de la que sus servidores pueden soportar y, por supuesto, tengo previsto hacer alguna que otra cosa antes de morir. Así que me centraré en el que interesa ahora: los indultos recibidos durante la época de Villar al frente de la FEF. El fetén, el indulto-indulto, fue el que el club catalán recibió tras su espantada de la Copa del Rey. Tras ser varapaleado en la ida por el Atlético de Madrid, ante el que cayó por un contundente 3-0, el Barcelona decidió no jugar el partido de vuelta excusándose en que no tenía bastantes jugadores porque le coincidía con partidos internacionales y bla, bla, bla. El caso es que la imagen de los futbolistas bicolores plantados en la línea que separa el terreno de juego de los banquillos mientras el capitán, el Dalai-Lama de San Pedor, se dirige al centro del campo para decirle al colegiado y al Atlético de Madrid, que ya había desplegado su equipo, que no iban a jugar, es de las que retratan una institución como pocas cosas pueden hacerlo. La sanción era quedar fuera de la competición por varias temporadas, pero hete aquí que en la siguiente ya teníamos al "Ejército desarmado de Cataluña" danzando por campos de Segunda División en pos de la copa monárquica. Entre medias, el indulto de Villar, medida caciquil para mantener las simpatías de un club que, en poco tiempo, iba a ser fundamental para su permanencia en la poltrona. Si la medida fue caciquil, la explicación retrotraía a tiempos de Luis XIV: como había sido reelegido, Villar decidió compartir su alegría con todos, y se aseguró que el populacho fuera feliz indultando a todo aquél que tuviera una sanción que cumplir. 

El siguiente, el más escandaloso, fue el del no cierre del KK Nou tras el bombardeo sistemático por parte del público hacia los jugadores del Madrid, y que obligó al colegiado a detener el encuentro y enviar a los jugadores al vestuario. El Far$alona esquivó la sanción federativa -clausura del estadio por dos partidos- enredando el asunto en los tribunales. Como ya había sido multado por las autoridades civiles, entendía que la FEF no podía sancionarle otra vez por el mismo delito. A los demás, por lo visto, sí, pero es que a los demás no se les permite acudir a la justicia ordinaria. Villar lo tenía bastante fácil. Le bastaba con acudir a la UEFA y ésta amenazaría a los culetes con prohibirles la participación en cualquiera de sus competiciones a no ser que retirara el asunto de los tribunales. Villar no sólo no lo hizo, como sí había hecho con el Deportivo, sino que se rompió la cabeza en los despachos por ver cómo evitaba que su Barcelona tuviera que perder la vitola de ser el único equipo al que jamás le habían cerrado el campo.

Mundos nacen, mundos mueren, el universo nunca es el mismo y el KK Nou seguía sin cerrarse. y  Villar  mareando la perdiz hasta que halla una solución, que no es otra que la de  un nuevo indulto aprovechando su nueva reelección, que además se había conseguido por la traición que Laporta, a la sazón presidente del Far$a, hizo a la Liga de Fútbol Profesional, que había decidido en asamblea votar al otro candidato. Pero aquí surge un problema: si realiza otra vez ese indulto general debe incluir al jugador del Athletic Gurpegui, quien había sido condenado a dos años de inhabilitación por dopaje. Y ahí el Comité Superior de Deportes, muy concienciado por la lucha contra el dopping, le dice que "nanai". Pero nada detiene a Villar a la hora de favorecer al Far$a. Como no puede regalar el indulto hace otra cosa  aún peor: modificar la ley para que el Far$alona pueda acogerse al principio jurídico de la retroactividad. Es decir, que si la nueva ley beneficia a sus intereses pueda elegir ser juzgado según la misma en vez de tener que serlo según la que estaba vigente cuando se cometió el delito. Dicho y hecho, el Far$alona se acoge a la nueva normativa y se libra del cierre de su estadio, ilegalmente abierto durante casi dos años, a cambio del pago de una irrisoria multa. 

Llegados a este punto pregunto: ¿Podría el far$alona quejarse si una medida similar a la tomada por Villar para que ellos jugaran la Copa les perjudicara, o que beneficiara a otro club que no fuera el azulgrana? Pues no, cómo iban a ser tan miserables; eso es inconcebible, diría cualquier persona normal que, como siempre, olvida que estamos hablando de auténticos subseres a los que el comportamiento intrínseco al ser humano, el mismo que le ha llevado a desarrollar normas morales sobre las que sostener a su civilización, es algo tan ajeno como a una bicicleta lo es a un pez. No es que carezca de él, es que son incapaces de comprenderlo. El Barcelona, por boca o bocaza de Toni Freixa, portavoz o portacoz de la Junta blaugrana, ha manifestado su queja por la decisión de Villar de aplicar un nuevo indulto general ya que levanta la sanción a Mourinho por su acción sobre el segundo del Dalai de Sant Pedor y hoy flamante nuevo técnico del Culolona, Tito Vilanova. El quejío ha sido acompañado por un sonoro berrinche de aprobación por parte del sector más radical del barcelonismo, es decir, de todos menos de Messi, que todavía no se ha enterado y seguramente no se entere hasta la década que viene. El caso es que el Far$amoñas, club no sólo indultado una vez por la misma razón que hoy lo es Mourinho, sino hasta dos veces aunque tuviera que cambiarse la norma,tiva no sólo es que le eche bastante cara a este asunto, sino que deja bien a las claras que a ellos, a la hora de quejarse, no es que no le falten motivos, es que no necesitan ni uno, porque los razonamientos casi dan risa:

"Entendemos que una agresión como la de Mourinho no puede quedar impune. La agresión a Tito no se reflejó en el acta y la calificación del Comité fue que la agresión era leve pero fue una acción muy grave, a traición, que vio todo el mundo"
 La "acción" fue la de acariciarle una pestaña a un tío que segundos antes se había acordado de la madre de todos los sentandos en el banquillo del Madrid y, acto seguido, le propinó por la espalda una "colleja". algo que los culés no consideran "a traición" porque deben ver por el ojo del culo o algo así. Por supuesto, decir que esto no es "grave" carece de sentido cuando salta a la vista que la única diferencia entre Freixa y sus adláteres de la Junta, y una berenjena, son diez puntos en el coeficiente de inteligencia. Por supuesto, en la rueda de prensa salió el tema de la no clausura del KK Nou:

"El Barça no fue indultado con el tema del cierre del Camp Nou. Eso es falso. En su momento hubo un cambio estatutario"
 "En su momento" fue ¡dos años después! Pero además, ¿no estaba hablando de la gravedad del acto? ¿Por qué no compara lo sucedido en el KK Nou, con botellas de cristal, piedras, navajas y móviles volando hacia los jugadores del Madrid con la caricia de Mou a Vilanova? ¿Es que si el indulto de Mou hubiera llegado por un "cambio estatuario" al chulo éste le iba a parecer cojonudo que Mou le rozara a  Pito-Pito Gorgorito  el lacrimal con la yema del dedo? ¿Regalan una liposucción de cerebro con el carnet del Far$a o qué? 

No, no es una imagen de la rueda de prensa de Freixas, pero para el caso...

Pues es posible que sí, que sea condición sine qua non realizarse una lobotomía para ser seguidor oficial del Far$a, de lo contrario es imposible explicarse lo que viene ahora. Lo vamos a intentar pero me temo que va a ser complicado: Piden que el Barça juegue la Supercopa con el filial para protestar por el indulto. Por lo visto existe una plataforma llamada "Fanatics Barça" que agrupa a varias piaras culés de animación -que se ubican en esa zona del KK Nou que quedó más callada tras el gol de Cristiano la pasada Liga- tales como Grup Fidel (Castro), Nostra (madre) Ensenya (las tetas a la porta dil Kk Nou en bosca di clientis), Almorranagrave, K(entuky) F(ried Chicken) y Unibarcatarsis, que ha pedido al club se presente al enfrentamiento de la Supercopa contra la apisonadora blanca... ¡con el filial! Hombre, pues dado que han permitido que Mourinho se vuelva a enfrentar a Vilanova para que en vez de meterle el dedo en el ojo pueda introducirle otro apéndice en el orificio anal, no conviene mentar la soga en casa del ahorcado. Pero como siempre digo, muy normal no es que sea esta gente. La carta de estos chiflados no tiene desperdicio. Los argumentos, por llamarlos de alguna manera, son tales que así:
1) Que es absolutamente inadmisible que la agresión sufrida por nuestro entrenador, Tito Vilanova, quede sin castigo por la caprichosa y subjetiva voluntad de un personaje marcadamente antibarcelonista.
Pues sí, hombre, para esta panda resulta que Villar, el de los dos indultos, el que recibió la medalla del club tras las dos ligas que sendos árbitros le levantaron al Madrid en Tenerife, el de "Qué más quieres que te de, Sandro" resulta que es "marcadamente antibarcelonista". Que sí, hombre, que sí. Ea, que ya pasó.

2) Que es absolutamente intolerable que nuestro club acepte con resignación otra injusta y arbitraria decisión, que atenta directamente contra la figura del entrenador y el primer equipo del FC Barcelona, así como contra los valores de deportividad, civismo y ética que defiende nuestro club.
 Los valores esos ya los ha visto toda Europa, cuando sus jugadores se dedican a simular faltas llevándose las manos a la cara aunque el supuesto impacto se lo hubieran llevado en la rodilla, y particularmente los españoles, que en tres años han tenido la oportunidad de ver dos veces a la piara culé pitando el himno nacional y enseñándole el culo al Jefe del Estado. Lo de que quienes arrasan sistemáticamente las calles de Barcelona cada vez que ganan algo te vengan hablando de "civismo"... en fin.
3) Que la Junta Directiva ha de respetar su público compromiso de hechos y no palabras y debe adoptar medidas contundentes, reales y fácticas, en protesta por este nuevo desprecio de la Federación, ya que entendemos que hacer constar en acta la disconformidad o proponer la creación de un grupo de trabajo son respuestas demasiado tibias para la ofensa recibida
 Sí señor, muy bien. Yo propongo que os vayáis a jugar la liga Francesa como muestra de desprecio a la Federación. Hombre, lo suyo sería que, si no estáis de acuerdo con los indultos generales de Villar -porque no se puede estar en contra de un indulto general porque no os gusta cómo ha beneficiado a uno, so tarados- propusiérais como medida de protesta que Vilanova, que también ha sido indultado, no se sentara en el banquillo, y ya puestos, por una cuestión de coherencia,  exigid la clausura de la Cuadra Nou y la no participación en la Copa del Rey el presente año. A cambio, que el Madrid no permita que Mou se siente a dirigir dos partidos. Me parece bien. Ahora, que viniendo de quiénes viene, lo de las medidas "contundentes" seguro que hace referencia a algún intento de asesinato en un estadio de fútbol mediante el lanzamiento de ladrillos, botellas de JB, navajas, móviles o mecheros. 
4) Pedimos a la Junta Directiva que acuerde en señal de protesta y disconformidad y en defensa del FC Barcelona y su entrenador, que sea el filial del club, el Barça B, el que juegue esta competición, asumiendo las sanciones económicas o federativas que de tal decisión se deriven.
 Os digo yo las sanciones que os van a caer: ninguna. Bueno, alguna igual os caería, pero no os preocupéis que dentro de cuatro años todavía no se ha ejecutado y ya se encargará Villar de daros el indulto de turno. Porque es año bisiesto, porque va a haber un eclipse en Madagascar, porque se le ha caído una cana o por lo que sea. Porque vosotros os lo merecéis, seguramente. Y si no, pues ya sabéis, sacáis otra vez a los bebés a jugar un partido de máxima competición, tíos listos, que sois unos hachas. Pero es que me estoy imaginando la escena: llega el capitoste de esta cuadra y le dice a Tito: "Míster, para mostrarte nuestro apoyo hemos conseguido que el club te haga salir a jugar contra el Madrid de Mourinho aquí, en casa, alineando sólo a los chavales del filial, ¿eh? ¿qué te parece? ¡Mírate, si estás llorando de emoción y todo!". 

Lo más cachondo de todo esto es que todos, desde el Presidente hasta el último mono de la tribu culé, obvian que el indulto era para ambos, es decir, que 

Joder, lo que nos vamos a reír con esta tribu la temporada que se aproxima va a ser tremendo.

miércoles, 23 de mayo de 2012

A pitar a la vía, y si viene un tren, mejor.

Según se aproxima el día de la final de la Copa del Rey, y como no podía ser de otra manera, van apareciendo las ratas secesionistas periféricas aprovechando tanto el evento en sí, como el más que previsible espectáculo asqueroso que nos brindarán ambas aficiones cuando suene el himno nacional y el Rey -el heredero en este caso- haga acto de presencia, para usarlo como plataforma de sus reivindicaciones sin pies ni cabeza y sus criminales reclamaciones. Era de esperar. Si no han empezado antes es porque la FEF y su dirección de ineptos les ha costado encontrar una fecha adecuada para el partido a estas alturas del calendario. Ineptos que, dicho sea de paso, en este caso se han revelado también como un hatajo de estúpidos, descabezados o colaboracionistas con los enemigos de España por amañar la competición para permitir que accedieran a la final los mismos equipos que ya protagonizaron la más vergonzosa jamás jugada en los más de 100 años de historia de este torneo al ponerle a uno, el vasco, un recorrido en el que sólo faltaba el Torpedo de Cuenca para hacerlo más fácil, y llevar al otro, el catalán, en volandas por gracia de los árbitros que no quisieron ver varios penaltis frente al Madrid, por no hablar de la mano de Pinto fuera del área en Mestalla,

Los representantes electos de las ratas periféricas, que inexplicablemente cobran sueldo de parlamentario costeado por aquellos cuyo país quieren destruir, pero eso sí, sólo después de haber expoliado hasta la médula, incluyendo entre los paganos a los familiares de aquellos que han sido asesinados para  que los que tienen genes con barretina puedan montar una Cuba en el Cantábrico y pese a que entre esos representantes se encuentran cómplices de los asesinos, montaron un espectáculo asqueroso en las escaleras del Congreso al desplegar una pancarta basurienta en la que se pedía la oficialidad de las selecciones regionales catalana, gallega y vasca. Ojo, que a mí me parece muy bien que haya gente que pida esas cosas. Como si quiere pedir que el Sueco sea idioma oficial o hacer obligatorio por ley que se lleven los calzoncillos y las bragas por encima de los pantalones. Lo que no soporto es la falsedad y la hipocresía. Porque este tipo de reclamaciones parten de supuestos que son más falsos que un euro de madera. Se da a entender que dichas regiones están ocupadas y/o colonizadas por España, o bien que ésta no permite que compitan libremente en competiciones internacionales. Respecto a lo primero poco o nada hay que comentar. Cataluña, Galicia y el País Vasco han sido siempre parte de España. Si quieren secesionarse que lo hagan, pero que no nos vengan con milongas. La realidad es que el nacionalismo que surgió hace un siglo en algunas regiones de España lo hizo por su enriquecimiento, cosa que lograron no por tener una clase media o una burguesía emprendedora precisamente. Todo lo contrario,  el enriquecimiento de esas regiones fue consecuencia de las políticas proteccionistas llevadas a cabo por los gobiernos centrales y que perjudicó notablemente a otras regiones.

Naturalmente, el mensaje lo acordaron hablando en español. Panda de idiotas.
Peor es lo segundo. Es imposible que España permita o deje de permitir que el "barretina team" o el "Dream Galleteam" participen en Eurocopas o Mundiales. Que yo sepa, y seguro que esas ratas de la pancarta también lo saben, el presidente de la FEF no puede llegar mañana y decirle al de la FIFA o la UEFA que donde había una selección ahora hay cuatro, que les vayan buscando hueco. Pero sí existe una forma de tener esa representación en eventos internacionales que tanto desean: tener su propia federación y su propia Liga. Así de fácil. Mañana llega, por ejemplo, la Federación Catalana y anuncia que a partir de ese momento van por libre. Como ya es autónoma e independiente, puede montar su Liga. Y si tienes liga y Federación propia, la UEFA y la FIFA te reconocen. Como pasa con los Escoceses. Punto final. El problema, claro, es que eso supondría que el Far$alona tendría que jugar contra el Español y poco más: Nástic, Badalona, Lleida y algún otro, con todo lo que ello supondría. Y eso, claro está, no lo desean. Aquí, como en tantas otras cosas, el nacionalismo pretende la independencia pero subvencionada por el resto de España. Son como un hijo vago, inútil, y cuarentón, que no ha dado un palo en su vida, y que no para de exigir a sus pobres padres más paga semanal y más independencia aunque el resto de sus hermanos se tengan que morir de hambre: que cómo pretenden que viva así, que muchos de sus amigos ya tienen casa y coche, que cómo no les da vergüenza que él todavía tenga que seguir en esa casa, que a qué esperan para pagarle el alquiler de un piso de 100 metros cuadrados. Simplemente asquerosos. Pero qué vamos a decir de una chusma que, en el mejor de los casos, viven de recolectar las nueces ensangrentadas que los terroristas hacen caer del árbol.

Y como en España no cabe un tonto más, estas imbecilidades carentes de argumento, ética, dignidad y honor enseguida encuentran eco. Saltemos algunos miembros del parlamento, como el prosoviético y filocastrista Llamazares, y pasemos al plato fuerte. El presidente del Far$alona, señor Sandro Rossel, o Rosell, o como sea. Sandruco, vamos. Salta el tío este en la presentación de las nuevas equipaciones del club catalán -que son, sin duda, las más horrendas y horteras que jamás ha llevado equipo de fútbol alguno, y que me niego a poner aquí no vaya a ser que a alguno se le queme el monitor-, respondiendo a las juiciosas palabras pronunciadas por la presidenta de la Comunidad de Madrid, doña Esperanza Aguirre, en una emisora de radio, donde se mostró partidaria de suspender el partido en caso de que se injuriase el himno nacional para que fuera jugado a puerta vacía. Sandruco, apoyando sin tapujos la vergonzosa pitada, dice que ojalá "los barcelonistas puedan expresar sus sentimientos con total libertad". La cosa no deja de tener su gracia viniendo de alguien que ha denunciado a un periodista de la COPE, ha vetado a Punto Pelota y ha obligado a rectificar un artículo de opinión de Salvador Sostres en El Mundo. "Libertad de expresión", sí, ya.

Pero es que cuando Sandruco apela a la libertad de expresión está siguiendo la misma línea miserable e hipócrita que las ratas de la pancarta. Si Goebbels levantara la cabeza tendría que irse a la cola del paro, porque con gentuza como ésta poca cosa iba a poder hacer. Con todo, la principal culpa no es de Sandruco, sino del aborregado y estúpido pueblo español, que lejos de potenciar su raciocinio prefiere someterse a "mantras" sin sentido. Tú le sueltas a un españolito medio lo de la libertad de expresión y lo dejas inerme. Se acabó la discusión, que haga lo que quiera no vaya a ser que piense que soy un facha, porque claro, la libertad de expresión, que eso es sagrado tú, ya lo dicen los americanos. 

Pues sí, la libertad de expresión es sagrada. Pero como cualquier derecho, conlleva deberes y responsabilidades. Y entre éstos últimos está manifestarla de forma adecuada y siguiendo los cauces correctos. Pongamos, por ejemplo, que mañana fallece la madre de Sandruco y alguien, haciendo uso de la libertad de expresión tal cómo la entiende el culodirigente, hace acto de presencia en el sepelio y se pone a despotricar a grito pelado contra la fallecida, cantando y contando todas sus miserias y poniéndola de vuelta y media. ¿Aceptaría eso el señor Sandruco? Por supuesto que no. Porque la libertad de expresión no legitima cualquier cosa. La libertad de expresión tiene unos cauces (parlamentarios, mediáticos, etc.) y, sobre todo, ha de realizarse manteniendo las formas exigibles en cualquier sociedad civilizada. El ejemplo que he puesto con el hipotético fallecimiento de la mamá de Sandruco (que Dios guarde muchos años si es que la señora sigue entre nosotros) chirría porque manifiesta una deplorable falta de educación. El respeto a las personas, a su dignidad, está por encima del derecho a la libertad de expresión, que en todo caso habría de adecuarse a la dignidad de la persona.

Por tanto, miente Sandruco al esgrimir este derecho como salvaguarda de que sus culos muestren los ídem en el estadio o berreén como cabrones en celo. Si esa afición no quiere seguir en España lo que tiene que hacer es exigir a su club que no haga acto de presencia en la final de una competición en honor al Jefe del Estado que, por lo visto, les esclaviza. Es más, que no participen el año que viene ni nunca. Ni ellos ni los del Éthnic de Bilbo. Y ya está. Ahora, si van porque carecen de dignidad, porque son unos miserables y porque no valen ni para que cualquier persona decente les use como felpudo, al menos que tengan la educación y el civismo de portarse adecuadamente. Si no, que no vengan.

La mejor alineación para la final
Por mi parte sólo puedo apoyar lo dicho por doña Esperanza, la única que dice las cosas claras, aunque me temo es porque no ocupa cargos de responsabilidad donde en vez de decirlas tendría que hacerlas. Si se insultan e injurian los símbolos nacionales, el partido tendría que suspenderse. Alguno se llevará las manos a la cabeza por eso de evitar un mal mayor, por la que podrían montar esa panda de bestias si se les priva de la final. Ni caso. Si se suspende el partido no iba a pasar nada. Es posible que se rompieran algunos asientos del Calderón o que se reventaran algunos servicios. Pues que los del Pateti no hubieran vendido la dignidad de la nación por treinta míseras monedas de plata, dando la oportunidad a los enemigos de España a que lleven su circo de sociópatas a la capital del Reino. Que se jodan. Pero aparte de los daños al estadio, y que supongo cubriría algún seguro, no iba a pasar nada. Porque nunca pasa aunque nos tiremos treinta años muertos de miedo pensando en lo que podría pasar. El ejemplo más claro es el de la "kale borroka", erradicada de las calles de las Vascongadas pese a todas las alarmas por el sencillo método de hacer que los papás y las mamuchis de los cachorros de ETA se hicieran responsables de los daños causados por sus vástagos y bastardos. Después de ver cómo se quemaban autobuses y a miembros de las fuerzas de seguridad no fuera a ser que en vez de un pobre "ertzaina" ardiera Roma, no se quemó ni un autobús más, ni uno de juguete, ni el que pone la Real Sociedad cuando va al Bernabéu. Se iban a quedar ahí unos miles pegando voces, diciendo que no se movían. Pasadas un par de horas, en cuanto les rugieran las tripas o se les acercara la hora de coger el tren para volver a sus respectivas pocilgas, veríamos que pronto evacuaban el estadio. En la calle, para evitar incidentes, el debido dispositivo policial y aquí paz y después gloria. Porque  boixos, proetarras y demás escoria la montan si saben que gozan de impunidad. Pero con la poli cerca se les pasan bien pronto las ganas de tonterías. Y si no es así, a por ellos y a mostrarles lo acogedoras que son las cárceles madrileñas. El caso es que la autoridad no puede permitir que se produzca un delito en ningún caso, y lo de insultar los símbolos nacionales lo es. Por eso mismo, el partidario de la ideología que asesinó a más de cien millones de personas durante el siglo XX, el Llamazares, así como el aragonés Durán y Lérida, junto con periodistas tipo Mascabrón, todos ellos defendiendo pitadas y muestras de nalgas, es decir, la comisión de un delito, deberían ser juzgados.

martes, 15 de mayo de 2012

La derrota del antifútbol

"Histólicamente el Kemali gustal a muchos, pelo pocos entendel".
(Xavi Helnández, siglo XXVII de la Dinastía Ming, en una realidad alternativa)

El fútbol lo inventaron los ingleses. Y punto. No hay discusión alguna. Ya en los inicios de la Edad Moderna  los nativos de las islas británicas se dedicaban a darle patadas a un esférico en lo que se conocía como "fútbol de Carnaval", eventos ocasionales caracterizados por su extremada violencia y absoluta falta de reglamentación. No había límite en el número de jugadores, hasta el punto de que participaban pueblos enteros. El objetivo era llevar una pelota hasta el pueblo contrario, y para ello estaba permitido todo excepto el asesinato: patadas, mordiscos, puñetazos... lo que fuera. El balón lo podías golpear con los pies, la cabeza o el culo, o cogerlo con las manos si te atrevías a arriesgarte a que una ingente masa de adversarios se arrojaran sobre ti para arrancártelo de las manos. Estas ocasionales muestras de violencia y destrucción sin límite, que era a cualquier otra celebración pre-deportiva de cualquier país lo que el Carmaggedon es al Mario Kart, prosiguieron con alguna que otra prohibición por lo horroroso del espectáculo hasta que ya en plena era industrial, en 1863, se funda la Football Association. Lo demás, como suele decirse, es historia. 

La Football Association no se preocupó mucho por la integridad física de los participantes. La mayoría de las normas que quedaron reguladas en 1863 hacen referencia al número de jugadores, tamaño del terreno de juego,  quién y cómo podía coger el balón con las manos, cómo se efectuaba los saques de banda y similares. Respecto a la salvaguarda de los valientes que se atrevían a meterse en un campo de fútbol, sólo hicieron hincapié en los materiales de los calzados (para evitar punteras de hierro y suelas claveteadas) y en la prohibición de golpear o agarrar al contrario. Una salvajada, vamos. Pero esto es lo que hay. Fútbol puro, en su estado primigenio. El espíritu de ese deporte guste o no. Como suelen decir los centrales argentinos cuando les expulsan por poner el codo en el rostro del adversario a la hora de disputar un balón por alto: "para jugá a las muñecas mejó quedese en casa". El fútbol es lucha, batalla, fuerza, virilidad. El fútbol es el último refugio de los valores plenamente masculinos tan necesarios para cualquier civilización y tan cuestionados hoy en día en nuestras sociedades decadentes. Competitividad, pasión, entrega, combate, riesgo, sangre, sudor y lágrimas. Pero no violencia. La violencia es una consecuencia natural de esta competición, y para mitigarla, porque no somos animales sino seres civilizados, se desarrollaron los reglamentos y las normativas con sus respectivas sanciones. El fútbol, deporte eminentemente de contacto como era aquél practicado hace trescientos años por los ingleses, no reniega de la violencia, algo  innato al ser humano, incluso necesario, pero tampoco la reprime falsamente. La acepta como algo natural y la controla. 

Esto es así. Podría no serlo, pero lo es. Quizá todo fuera muy distinto si en el siglo XIV la flota  imperial china, la "Flota del Tesoro" de la dinastía Ming al mando del gran almirante Zheng He, hubiera arribado a las costas de Europa en vez de sufrir el cambio de política china que llevó al milenario imperio a retrotraerse a sus fronteras, frenando su expansión por el Pacífico y el Índico y más allá. Si esta flota compuesta por decenas de barcos de 120 metros de eslora por 50 de manga, medidas abrumadoras incluso para los cánones de hoy día, cada uno de ellos acompañados por otras decenas de barcos de menor tamaño en lo que configuraba una flota con más marinos que cualquier gran urbe europea de aquél entonces, hubiera llegado al Viejo Mundo, hoy día Europa no sería un apéndice geográfico de Asia, sino también político. China, y no Inglaterra, dominarían el mundo a finales del XIX. Y entonces lo que hoy llamamos fútbol no sería lo que conocemos, sino la evolución natural del Kemari japonés, porque éstos tampoco se habrían librado de esta megaflota, qué va. El Kemari consiste en varios tíos en kimono, puestos en círculo, pasándose el balón con el pie y evitando que toque el suelo. Si en vez de evolucionar a partir de los combates entre poblaciones con un pobre balón como excusa el fútbol hubiera nacido a partir de esa cosa tradicional tan rara que hacen los japoneses, entonces sí que podríamos decir que el Far$a era el mejor equipo de la historia, que había conseguido llevar el kemari, el fútbol, el tikitaka-san o como se llamara, a cotas desconocidas, con ronditos eternos -quizá mientras se marcaban una sardana- y posesiones más largas que un día sin pan, y ya puestos que transmitían un montón de valores y todo eso. Ah, y que su kimono estaba realizado con materiales reciclabes. 

Pero eso no pasó. A dios gracias. Por tanto, el concepto far$aloniano de esto de darle patadas a un balón es antifútbol por ser, en esencia, lo contrario a lo practicado en las jornadas de Carnaval británicas y a lo recogido por los bebedores de té en las normas de 1863. ¿Que hay gente a la que le gusta? Pues oye, muy bien; también hay gente a la que le gusta el voley-ball o el balonmano, pero no son fútbol. La verdad es que si hay personas a las que les gusta lo que hace el Far$a, es que no son personas. Normales, digo. Serán masocas o tendrán cualquier otra tara, pero no es normal que guste eso. La persona que está contra la agresividad física, que considera denigrante que la gente recurra a la violencia, es muy respetable. Pero si el tío dice gustar del boxeo, pero sólo de un tipo de boxeo que consiste en correr por el ring para evitar el choque con el rival, es un tarado. Aparte, es un moñas por sentirse atraído y defender ese pestiño que encima denigra el noble arte pugilístico. ¡Que se aficione al ajedrez o algo así y deje tranquilo a los auténticos aficionados!


"¡Tiqui-taca, tu padre es Amunike!".
(Buitre Buitaker, pues ahora mismo)

Se acaba la temporada en España y otros países y ya podemos hacer una evaluación en lo que a conceptos futbolísticos se refiere. E incluiremos al far$a y al resto de tiquitaqueros porque, hombre, lo de que vistan con pantalones cortos y tengan estadio sigue teniendo su peso. De hecho voy a centrarme en estos últimos, porque yo, que jamás he negado mi absoluta carencia de conocimientos futboleros ando sobrado para comentar "lo otro". Para al que llegado a este punto siga teniendo en la cabeza la idea de que la temporada no ha acabado, que todavía queda la copa del Rey, le digo que nadie en su sano juicio va a tener en cuenta un espectáculo que va a consistir en insultos y vejaciones al Jefe del Estado y símbolos nacionales.  Es que ni lo va a ver. Así que la temporada ha terminado, que yo escribo para gente juiciosa. 

El Far$a cierra la temporada con un fracaso estrepitoso que demuestra lo que muchos venimos diciendo desde el advenimiento de Pep a las capillas de la prensa española, madrileña sobre todo. El "estilo Far$a" es una auténtica murga cuyo éxito hay que apuntar única y exclusivamente a ayudas arbitrales. En esta temporada, ante la ausencia de la adulteración de partidos por parte de los de negro -quien crea que los culos eliminaron en semifinales de Champions a Chelsea y a Real Madrid de forma "justa" que deje de leer y se apunte a un psiquiátrico-, al menos de la forma tan descarada que se venía haciendo, el invento culé se ha venido abajo estrepitosamente. Porque para tener la "posesión" es necesario impedir que el rival te quite la pelota, y para eso es indispensable que el colegiado no pase ni una, pero que ni una,, cuando se entra al balón como se hace en cualquier liga de cualquier país del mundo, desde Alemania hasta Puerto Tobago. Eso, al menos, se ha aminorado en las competiciones de la presente temporada y el resultado está a la vista de todos, incluso del propio Guardiola, quien se quejó amargamente tras el derbi frente al Español, donde se señalaron dos penaltis inexistentes a favor del Far$alona, de que esas jugadas se les señalaran ahora, con el Madrid ya campeón de Liga. Respecto al juego en sí, cualquiera que haya visto algún partido de esta chusma habrá apreciado que fútbol, lo que se dice fútbol, más bien poco. Hombre, nunca es que haya sido mucho -no olvidemos que estamos hablando de los defensores de la negación del fútbol- pero es que el de esta temporada ha sido incluso menos. Hasta los propios culés, que han pasado de "alucinar" con su equipo de enanos y sus estrategias de sobar el esférico hasta quedarlo reducido al diámetro de una canica japonesa, a pedir un delantero centro a la antigua usanza, tipo Llorente, al que puedas colgar balones al área como hace el resto de la humanidad desde el principio de los tiempos. 

 Tampoco hay que insistir mucho. Si el estilo far$ero fuera válido tendría éxito en cualquier equipo. Quizá no tanto como para hacerse con el campeonato de liga, pero sí al menos para mantenerse en la élite sea cual sea la calidad de los jugadores. Hombre, si al Badajoz le diera por jugar siguiendo las lecciones de Guardiola no digo yo que acabara llegando a semifinales de Champions, pero por lo menos podría jugar la liguilla de promoción. La realidad es que equipo que intenta hacer lo que los culos, equipo que acaba chafado. Algo tendrá el agua cuando la bendicen. El ejemplo más claro es el de Luís Enrique, vástago futbolístico (o como se llame a lo que hace esta gente) del de San Pedor. Tras entrenar al filial culé, la Roma compró la mula torda del "estilo guardiola" y quiso repetir los éxitos culeros sin un Paltiní y un Villar que llevarse la boca. El resultado ha sido satisfactorio. La Roma de Luís Enrique ha logrado el récord de posesión en la Serie A, con una media superior al 60%. Eso sí, ha quedado séptimo en liga, ha firmado una temporada vergonzosa para los aficionados romanos y el asturiano ha acabado volviéndose para España con el rabo entre las piernas. Ya puestos, no olvidemos que la Roma contaba entre sus filas con algún que otro ejemplar de la supermegacantera de la Massía, como el Bonjan Chrispín ese o como se llame. Quizá ahora Luís Enrique se anime a entrenar al equipo donde empezó, el Sporting. De ser así pronto disfrutaremos de nuevo de todo un derbi regional como es el enfrentamiento de los rojiblancos con el Oviedo... sin que los oventenses tengan necesidad de ascender. 

¿Fuera de Europa? Je, je, je... Quién lo iba a decir, ¿eh? Pues nada hasta otra

La historieta del caradura que fichó con el Far$alona cuando todavía jugaba en el Real Madrid, donde sospechosamente bajó su rendimiento en los últimos meses de militancia, presenta otro detalle consustancial al anti-fútbol, que no es otro que el del proteccionismo mediático. El absoluto desastre del asturiano al frente del club romano ha pasado inadvertido en la prensa española, y de no ser por el excelente reportaje firmado por Dani_Buyo para el blog de "La compañía blanca" (aquí y aquí) desconoceríamos los récords acumulados por Luís Enrique en la península con forma de bota:
  • Eliminación de Europa en agosto
  • Tres expulsados en Florencia, algo que nunca había sucedido en  los 85 años de historia del club italiano
  • Los dos derbis perdidos frente a la Lazio, lo que no ocurría desde la temporada 1997-98,
  • Derrota en casa ante el Milan después de seis años, con la Fiorentina después de veinte, con el Cagliari después de cuarenta y tres, la primera derrota en el campo del Lecce, el menor número de puntos y el mayor número de derrotas desde la temporada 2004-2005, quizá la más desastrosa de la Roma (exceptuando, obviamente, la de Luís Enrique), con cuatro entrenadores. 
  • No clasificación para competiciones europeas, un fracaso que no ocurría desde hacía 15 temporadas 
 ¿Por qué este silencio en torno a la experiencia italiana de Guardiola V 2.0.? Pues porque el periodista medio español, de natural vago y conformista, ha apostado por este estilo, cuya ventaja fundamental es que no tiene por qué ser sometido a los resultados. Lo importante es "jugar bonito", y se lincha a todo aquél que se atreva a hablar de resultados, algo consustancial al fútbol auténtico, pues cuando decenas, quizás cientos de personas, se ponían en mitad de la campiña inglesa a empujar el balón lo hacían para llevarlo al pueblo contrario. Nada más y nada menos. Y en esto consiste cualquier deporte desde entonces, no sólo en fútbol: en ganar. Siguiendo siempre las normas establecidas, estirándolas o interpretándolas hasta donde se permita con el objetivo de obtener la victoria. Para la panda de haraganes que configuran el grueso del periodismo patrio negar la mayor tiene la ventaja de no tener que mover ni un sólo dedo para justificar su opción. Si el "tiquitaca" resulta un fiasco, no pasa nada. Lo importante es la forma, el estilo. En caso contrario se tendría que aceptar el resultado. Y aquí los números mandan y sería fácil  tumbar el discurso o la verborrea de los  valdanos y segurolas de turno con una simple demostración empírica: si no se obtienen resultados, no vale.  Aparte, el unirse a una secta cuasireligiosa exime de justificación racional como, por ejemplo, analizar estrategias e interpretar las evoluciones de los jugadores sobre el terreno de juego, algo terriblemente agotador. 

"Luego copio y pego la misma crónica de siempre y le cambio el resultaaa...zzzzzzzz"


La vacuidad de toda esta tribu ha quedado en evidencia con sólo una frase de Mourinho, el técnico del flamante campeón de Liga que ha batido todos los récords con un fútbol que aúna todas las características del "deporte rey" para elevarlas a la máxima perfección: "No es lo mismo jugar bonito que jugar bien". 

"¡¿Por qué? ¿Por qué? ¿Para qué?!".
(Bruce Campbell, en "Posesión infernal", de Sam Raimi)

 Volviendo a España, o lo que queda de ella, el final de temporada ha puesto en su sitio a los negacionistas del fútbol como diversión, esfuerzo, lucha, presión, intensidad, velocidad, garra y portería contraria como fin de todas las cosas. En la final de la Liga europea -o como se llame- al equipo dirigido por un Simeone, en las antípodas del pusilánime juego representado por el Culolona, le bastó menos de un 40% de posesión para pulverizar al Éthnic de Bilbao, dirigido por un Bielsa al que todos señalan como concomitón del indultado por consumir sustancias dopantes durante su etapa en Italia. Tres chicharros a cero marcan a la clara las distancias entre los que vienen a trabajar al fútbol español dándole al pico y la pala, y los que vienen a darle sólo al pico. Por si fuera poco, el Atlético de Madrid le ha sacado siete puntos en Liga a los chicos del Nervión, que queda fuera de puestos europeos. Y por si no fuera bastante, en el último partido de Liga envió a segunda división, gracias a un solitario gol de Falcao, a otro de los equipos que nos vendían como uno de esos que "tocan balón" y tal, el Villarreal. 

El derrumbe culé ante el empuje del Real Madrid entrenado por Mourinho recuerda a lo sucedido con la caída de los regímenes prosoviéticos de Europa oriental a principios de los noventa. Es como si la exhibición de sus miserias hubiera provocado un efecto dominó. No es que haya relación entre la derrota culé en su propio feudo frente al Real Madrid y la caída al abismo del equipo entrenado por Lotina, pero da qué pensar, ¿no? 

Un último detalle para demostrar la mentira que es el antifútbol que el Far$elonismo, apoyado por una batería mediática que ya hubiera querido para sí Goebbels: la absoluta dependencia de respecto a Leo Messi. A ver, cuando se habla de equipos históricos o que han marcado época, se recuerdan a varios jugadores. Todos tenemos en gran estima a don Alfredo Di Stéfano y lo que simboliza, claro, pero es inseparable de Puskas o Gento. Lo mismo sucede con el Milan de Gullit, que es también el de Van Basten o el de Rijkaard; el Bayern de Beckenbauer, que es también el de Muller o Hoeness, o Maier; el Madrid de Zidane, pero también de Ronaldo o Figo... pero cuando se hable de este Far$a, ¿de qué jugadores se va a hablar? ¿De Leo, de Messi y del chico ese al que hincharon de hormonas? Porque jamás se ha visto tal dependencia de un sólo jugador en un equipo de fútbol. Al menos yo. Nos reímos de que los culos celebren el Pichichi del argentino, pero es que si no fuera por esos cincuenta goles el Far$alona habría acabado en sexta posición; el Madrid, sin los 46 de Cristiano, habría acabado... primero. Dado que el fútbol es, ha sido y será una competición entre equipos, ¿alguien puede negar cuál de los dos estilos, el representado por Mou y el predicado por el exculpado de dopaje gracias a triquiñuelas legales, es auténtico, verdadero y puro fútbol?